El blues-rock internacional de alto voltaje cuenta con muy pocos nombres que combinen la técnica deslumbrante a las seis cuerdas, el magnetismo escénico y la autenticidad compositiva que definen a Susan Santos. Nacida en Badajoz y curtida en giras inagotables por toda Europa, Estados Unidos y México, la guitarrista y cantante zurda ha roto moldes en un género tradicionalmente dominado por figuras masculinas anglosajonas, consolidándose como una potencia incontestable del circuito de raíces americano. Este sábado 12 de septiembre de 2026, la programación de conciertos en Badajoz celebra un regreso triunfal y extraordinario: una jornada de masterclass magistral y concierto acústico de aforo muy reducido en el Cafetín del histórico Teatro López de Ayala, en estrecha colaboración con la prestigiosa asociación cultural Club Conciertos Badajoz.
De las orillas del Guadiana a los escenarios de Memphis y Los Ángeles
Autodidacta indómita que aprendió a tocar la guitarra zurda sin invertir las cuerdas al modo clásico de Albert King y Jimi Hendrix, Susan Santos forjó un estilo propio que amalgama la fiereza del blues de Texas con el músculo del rock setentero y la cadencia terrosa de la música americana de raíces. Tras mudarse a Madrid y formar su propio power trio, su debut discográfico con Take Me Back (2010) y la confirmación de Shuffle Woman (2012) y Electric Love (2014) alertaron a la prensa especializada europea sobre una instrumentista de categoría superlativa.
El espaldarazo definitivo llegó con el aclamado Skin & Bones (2016), grabado íntegramente en Los Ángeles bajo la dirección del laureado productor Fabrizio Grossi. El trabajo le valió el prestigioso galardón a la Mejor Intérprete en los European Blues Awards de 2018 y múltiples reconocimientos en los LA Music Critics Awards. Trabajos posteriores como NO U-TURN (2019) y su más reciente epopeya discográfica Sonora (2024), donde explora paisajes desérticos de raíces sureñas, dobro slide y riffs ardientes, han ratificado a Santos como una artista en plena efervescencia creativa, reverenciada por festivales de todo el orbe.
Ataque percutivo, afinaciones abiertas y un slide electrificante
Ver tocar la guitarra a Susan Santos es una lección de autoridad física e instrumental. Su mano derecha, tocando sin púa para extraer un pellizco carnoso y percutivo directamente de las cuerdas, genera una pegada rítmica demoledora que llena el espacio sonoro sin necesidad de sobrecargas. Con su mano izquierda domina el diapasón con precisión quirúrgica, alternando afinaciones abiertas, acordes de blues pantanoso y un manejo magistral del slide metálico que aúlla con la intensidad de una tormenta de verano.
En el formato íntimo y exclusivo que ofrecerá en Badajoz, Santos desnudará las estructuras de sus grandes composiciones. Cortes indispensables como «Skin & Bones», «Fever», «Dusty Road», «Call Me Tonight», «Snakebite» o «What I Want» sonarán en una dimensión despojada donde el oyente podrá apreciar la pureza armónica de sus arreglos, las historias que inspiraron sus letras en los moteles de carretera de Arizona o California y la calidez de su voz arenosa, tan expresiva en los pasajes susurrados como en los estribillos más desgarradores.
Club Conciertos Badajoz: pasión civil por la cultura de club en Extremadura
La gestación de esta jornada especial responde a la encomiable labor de Club Conciertos Badajoz, una asociación sin ánimo de lucro nacida del entusiasmo de melómanos pacenses decididos a dinamizar el circuito local con directos de altísimo nivel. Su ciclo de «Conciertos intimistas en el Cafetín» se ha convertido en una referencia de exquisitez sonora, permitiendo un contacto cercano y pedagógico entre los músicos y una afición que responde con devoción reverencial.
El Teatro López de Ayala: patrimonio y calidez en el corazón de Badajoz
Presidiendo la céntrica Plaza Minayo desde finales del siglo XIX, el Teatro López de Ayala es el corazón palpitante de las artes escénicas en la capital pacense. Si su auditorio principal ha acogido las grandes producciones teatrales y sinfónicas de la región, su espacio del Cafetín ofrece ese entorno singular y recogido donde la arquitectura histórica abraza la calidez de un club de jazz europeo.
Para la masterclass y el recital íntimo de Susan Santos, el Cafetín del López de Ayala brinda una acústica natural envidiable. Sin la barrera de los fosos de seguridad ni la reverberación descontrolada de los grandes pabellones, cada inflexión del slide, el chasquido de la uña sobre el entorchado de la guitarra y las explicaciones técnicas de la guitarrista resonarán con una nitidez que convertirá a los pocos afortunados presentes en cómplices de un encuentro irrepetible.
Un acontecimiento formativo y musical irrepetible para la escena pacense
El regreso de Susan Santos a su ciudad natal es mucho más que un concierto al uso: es un homenaje recíproco entre una creadora que triunfa en las plazas más exigentes del blues internacional y el público de su tierra que la vio nacer y crecer artísticamente. La combinación de una clase magistral donde desgranará sus secretos sobre afinaciones, técnica de dedos y composición, seguida de un recital acústico de cercanía radical, convierte este sábado 12 de septiembre en una fecha dorada para cualquier amante de las seis cuerdas.
Con un aforo rigurosamente limitado que agotará sus localidades en cuestión de horas, el encuentro en el Teatro López de Ayala quedará registrado como uno de los hitos culturales del año en Extremadura. No dejen pasar la oportunidad de mirar a los ojos al blues más genuino y aplaudir a una de nuestras embajadoras sonoras más universales.
En el terreno estrictamente instrumental y técnico, Susan Santos es una coleccionista apasionada de la autenticidad sonora. En sus directos y grabaciones de estudio acostumbra a alternar sus icónicas guitarras Fender Stratocaster zurdas con guitarras resonadoras de cuerpo metálico para los pasajes de slide más pantanosos en afinación abierta de Sol (Open G). El sonido de sus pastillas simples, empujado por pedales de saturación analógica Tube Screamer sobre amplificadores Fender a válvulas llevados al límite del punto de ruptura (edge of breakup), produce ese rugido cálido y mordaz característico del mejor blues de Texas, permitiendo que cada solo cante con una dinámica expresiva que emociona tanto a los eruditos de la guitarra como a los recién llegados al género.