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Ricardo Lezón en Toledo: Poesía Introspectiva, Melancolía y Belleza en Sala Pícaro

El líder y compositor de McEnroe, Ricardo Lezón, ofrece un recital íntimo y poético en la Sala Pícaro de Toledo este viernes 11 de septiembre a las 20:30h.

Ricardo Lezón en Toledo: Poesía Introspectiva, Melancolía y Belleza en Sala Pícaro
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En el paisaje del pop independiente cantado en castellano, la palabra escrita y cantada rara vez ha alcanzado la hondura lírica, la elegancia contenida y la verdad lacerante que destila la obra de Ricardo Lezón. Conocido principalmente por ser el fundador, compositor principal y vocalista insustituible de la mítica formación vizcaína McEnroe, Lezón ha forjado a lo largo de dos décadas un universo poético inconfundible, donde la contemplación de la naturaleza, el paso inexorable del tiempo, las heridas de la memoria y la búsqueda desesperada de la belleza cotidiana cobran una dimensión casi sacra. Este viernes 11 de septiembre de 2026, la rica vida cultural de conciertos en Toledo se enriquece con su presentación en solitario en la emblemática y recogida Sala Pícaro.

La voz que susurra tempestades: de Getxo a la consagración en solitario

Al frente de McEnroe desde su formación en Getxo en los albores del nuevo milenio, Lezón ha sido el artífice de discos fundamentales de la hemeroteca nacional como Mundo Marino (2008), Tú nunca morirás (2009), Las orillas (2012), Rugen las flores (2015) o La distancia 42 (2019), todos ellos editados por el sello de culto Subterfuge Records. Aquellas grabaciones consagraron un estilo donde los compases lentos, las guitarras reververadas de raigambre slowcore y una voz grave y pausada construían atmósferas de una intensidad emocional insólita en la escena española.

En paralelo a la trayectoria de su banda nodriza, Lezón ha desarrollado una fascinante carrera en solitario y como escritor. Su debut como solista, Esperanza (2017) —grabado en el idílico paraje de Don Benito junto a su hija Jimena Lezón y colaboradores de lujo—, cosechó elogios unánimes por su sencillez luminosa y su calidez acústica. A ello se sumó el delicioso trabajo conjunto Lluvia y Truenos (2016) firmado a cuatro manos junto a Ramón Rodríguez (The New Raemon), el EP El último unicornio, y sus aclamadas incursiones en la poesía y la narrativa con volúmenes como Extraña Forma de Vivir y Los Niños Amarillos. Toda esa experiencia literaria impregna sus conciertos de un aura narrativa única.

Un recital en penumbra: guitarra acústica, confidencia y poesía viva

Asistir a un directo de Ricardo Lezón en formato acústico e íntimo es lo más parecido a una conversación clandestina a la luz de una vela. Armado únicamente con su guitarra acústica con cuerdas de bronce y su característica voz de barítono templada en mil tempestades emocionales, Lezón prescinde de artificios para centrarse en el esqueleto puro de sus canciones. En sus manos, acordes menores aparentemente sencillos cobran un peso descomunal, sosteniendo versos que hablan de veranos lejanos, pinares azotados por el viento del Cantábrico y despedidas inevitables.

El repertorio seleccionado para su paso por Toledo ofrecerá un recorrido transversal y generoso: sonarán piezas emblemáticas de su etapa solista como «Chet Baker», «Arena y romero» o «Lluvia y truenos», intercaladas con lecturas íntimas de himnos indispensables de McEnroe como «Los valientes», «La cara noroeste», «El alce» o «Coney Island». Entre canción y canción, Lezón acostumbra a compartir reflexiones poéticas, anécdotas biográficas y poemas inéditos, tejiendo una complicidad transparente que disuelve cualquier distancia con el espectador.

La fragilidad compartida como acto de resistencia estética

En una época caracterizada por el ruido ensordecedor, la inmediatez y la saturación de estímulos efímeros, la propuesta de Lezón funciona como un refugio ético y estético. Atreverse a cantar bajito, a dejar que los silencios respiren entre compás y compás y a exponer la propia vulnerabilidad sin máscaras protectoras exige una valentía artística extraordinaria. Es esa honestidad sin ambages la que genera en la sala un silencio respetuoso, casi religioso, donde solo se percibe el roce de los dedos sobre las cuerdas metálicas.

Sala Pícaro: el rincón bohemio por excelencia en el laberinto toledano

Ubicada en el número 6 de la calle Cadenas, en pleno casco histórico amurallado de Toledo, la Sala Pícaro es un bastión de resistencia cultural y bohemia de indudable prestigio. Con sus paredes de piedra centenaria, sus arcos castellanos y una ambientación cálida que combina el espíritu de café cantante con el club musical de vanguardia, Pícaro ofrece el escenario ideal para propuestas donde la cercanía física y la calidez acústica resultan determinantes.

El formato recogido de la sala toledana encaja a la perfección con la propuesta de Ricardo Lezón. En un espacio con estas características, cada matiz tímbrico, cada inflexión de la voz y cada respiración del intérprete llegan de forma directa y limpia a los espectadores, convirtiendo el concierto en una experiencia casi doméstica, como si el cantautor estuviera desgranando sus secretos más hondos en el salón de nuestra propia casa.

Una velada imprescindible para corazones sensibles

El concierto de Ricardo Lezón este viernes 11 de septiembre a las 20:30 horas se erige en una de las citas más especiales y delicadas de la temporada musical toledana. Es una oportunidad irrepetible para dejarse mecer por la sensibilidad de uno de los mejores escritores de canciones de nuestra generación y reencontrarse con la emoción pura de la música en directo sin aditivos ni pretensiones.

Quienes crucen el umbral de la Sala Pícaro saldrán a las calles empedradas de la noche toledana con el espíritu reconfortado y la certeza de haber asistido a un momento de auténtica verdad poética. Una velada para paladear con calma, cerrar los ojos y recordar por qué la buena música es capaz de salvarnos la vida.

La técnica de guitarra acústica que acompaña a Ricardo Lezón en sus recitales solistas es un ejemplo de sobriedad expresiva y hondura tímbrica. Utilizando con frecuencia afinaciones abiertas en Re mayor (Open D) y DADGAD, Lezón extrae resonancias campestres y marítimas donde las cuerdas graves vibran al aire como un bordón continuo que mece las melodías vocales. Su forma de pulsar las cuerdas con las yemas de los dedos, prescindiendo deliberadamente de púa plástica, genera un sonido aterciopelado y cercano que huye del brillo estridente. Esta alquimia acústica, perfeccionada a lo largo de colaboraciones con productores tan exquisitos como Raül Refree o Paco Loco, permite que los textos poéticos respiren con una nitidez sobrecogedora en la atmósfera pétrea y recogida de la Sala Pícaro.

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