Pólvora siciliana, sudor de carretera y el catecismo del rock and roll en Jerez.
Sanlúcar de Barrameda, 4 de noviembre de 2026 Hay noches en las que el cuerpo pide tregua, pero el alma se niega en redondo a firmar la rendición. Ayer martes salía desde la desembocadura del río, en mi querida Sanlúcar de Barrameda, bajo una tarde de otoño donde el frío ya empieza a asomar el colmillo. No os voy a engañar: físicamente no me encontraba en mi mejor día, pero una sacudida eléctrica me golpeaba por dentro con una orden imposible de ignorar. Había que sacar fuerzas de flaqueza y cabalgar hacia la señorial Jerez de la Frontera. A trote vivo, a lomos del caballo negro del rock and roll más certero, engrasé mi montura de metal y puse rumbo directo hacia La Guarida del Ángel.
Al alcanzar los alrededores de la calle Porvenir con el reloj apretando más de la cuenta, el instinto ya me avisaba de que estábamos ante una de esas veladas que dejan cicatriz. Apenas cabía un palmo de mi montura en el establo de asfalto que rodea el recinto; las calles aledañas hervían de chapa y expectación. Tras lograr encajar el vehículo por arte de magia justo enfrente de Gloria Vendimia, salí a paso rápido hacia la puerta. Quienes me conocen saben que soy de la vieja escuela y me gusta llegar con margen a los sitios para respirar el ambiente desde el minuto cero, pero esta vez tocaba entrar directo al fuego de la trinchera.
Claves del Asalto en La Guarida del Ángel
- Apertura de sangre y plomo con Los Farelli: Doce cañonazos sin anestesia desde «Nada personal» hasta «Uomini Rispettati» que transformaron la pista en un motín colectivo de Energy Punk Rock.
- La tormenta de carretera de Supersuckers: Diecinueve cortes comandados por Eddie Spaghetti, «Metal» Marty Chandler y «Chango» von Streicher, presentando Liquor, Women, Drugs & Killing junto a sus himnos inmortales.
- Insurgencia cultural en el sur: Una noche histórica en La Guarida del Ángel congregando a toda la escena subterránea andaluza gracias al arrojo de RALEC (Retorno a la Escena del Crimen).
Ajustando cuentas en el Bajo Guadalquivir: la embestida de Los Farelli
Ya bajo el marco de la puerta principal de la sala, el rugido de las válvulas me golpeó en la cara con un regalo inmejorable: estaban sonando los compases de «Entre los muelles», uno de mis temas fetiche de los indiscutibles capos del Bajo Guadalquivir. Habían abierto las hostilidades minutos antes con el doble golpe de «Nada personal» y «El bautizo», y para cuando crucé el umbral, la caldera ya estaba al rojo vivo.
Porque ir a un directo de Los Farelli es sumergirse en una auténtica fiesta de alto voltaje, un derroche de energía sin filtros y una gamberrada directa al cerebro. Tienen ese don cabrón de hacerte pecar de malos pensamientos mientras contoneas el cuerpo de forma eufórica y te dejas arrastrar por unas letras afiladas que te convierten en testigo en primera y tercera persona de los sucios negocios de una familia siciliana con la que más te vale no columpiarte. Pete Farelli (guitarra y voz), Fat Tino Farelli (guitarra y coros), Joe Farelli (bajo y coros) y Sonny Farelli (batería) saben cómo liar un buen jaleo y montar gresca de la buena en cualquier rincón de este mundo. Y allí que me planté yo, fundido al instante en un baile colectivo de locura desenfrenada.
Setlist a quemarropa: de Affari di Famiglia al código de la Omertà
Con la sala metida en el bolsillo, el cuarteto sanluqueño descerrajó un repertorio diseñado para no dejar títere con cabeza. Cayeron como cuchillos «Declaradme culpable» y «La primera vez que te vi», demostrando el músculo descomunal de su flamante trabajo Affari di Famiglia. Sin levantar el pie del acelerador, encadenaron «La espera», el pulso callejero de «Leyenda contra realidad» y la sacudida macarra de «Yonkis».
El tramo final fue una sentencia firme dictada a golpe de baqueta y distorsión: la dupla letal de «Omertà I» y «Omertà II» preparó el terreno para «Haz lo que tengas que hacer», antes de coronar la faena con el himno «Uomini Rispettati». Doce proyectiles de Energy Punk Rock que dejaron el escenario echando humo y el listón por las nubes.




La familia del underground: abrazos, trinchera y reconocimiento a pie de sala
Cuando se encendieron tenuemente las luces para el cambio de backline, mirar alrededor bajo la majestuosa lámpara de araña de La Guarida del Ángel producía una alegría inmensa. Allí se había congregado una representación de lujo de quienes sostienen el pulso cultural de nuestra tierra. Me llenó el alma reencontrarme con los secuaces del Caputo, entre ellos los chicos de Lisergia, con David representando a la gran familia de El Almacén, y por fin pude abrazar a nuestro querido Tridi Puñema, a quien ya tenía muchísimas ganas de conocer en persona ¡que es pa comérselo a bocaítos, chicos!.
En esas dosis cortas pero intensas y efusivas que te regala el entreacto de un gran concierto, pude charlar con María de Lady Vaughan, con el amigo Marcos de Fango, con la buena gente de Motorwest, y compartir risas con el amigo Domo y su hermano Daniel. Alcancé a ver de lejos a Marcos de El Picú Podcast, a uno de los compañeros de Tortuga, a miembros de asociaciones musicales de toda la provincia y, como siempre que huele a pólvora de la buena, a un puñado de músicos, jefazos de sellos underground, otras promotoras y devotos del directo llegados desde todos los rincones de Andalucía.

Quiero hacer aquí un alto muy especial para agradecer de corazón a todas las personas que os acercasteis durante la noche a estrecharnos la mano y felicitarnos por nuestro trabajo al frente de QConciertos, gestionando la mayor agenda de conciertos del país. Sentir que ese esfuerzo diario es cada vez más reconocible a pie de pista, que os sirve de brújula y que os toméis un minuto para dar las gracias mirándonos a los ojos, de verdad que nos carga las pilas al máximo para seguir peleando.Como siempre llevo merchan de la plataforma y callo todo hasta quedarme sin víveres.
El catecismo de Eddie Spaghetti: Supersuckers pasa por encima de Jerez
Tal y como os veníamos avisando días atrás en nuestra previa cuando anunciábamos que Supersuckers desataba su tormenta de carretera en España, lo que venía desde el desierto de Tucson vía Seattle no entiende de medias tintas. Cuando Eddie Spaghetti se colgó su bajo Gibson Les Paul Gold Top (tapa dorada), custodiado por el amplificador Orange ad 200 calado bajo su inseparable sombrero vaquero, escoltado a su izquierda por el hacha incandescente de «Metal» Marty Chandler con su Gibson Les Paul y el formidable ampli JCM800 respaldado en la retaguardia por el martillo pilón de Christopher «Chango» von Streicher, el aire de la sala cambió de densidad.

Desde el mismo arranque a modo de conjuro hasta que estalló «The Evil Powers of Rock ‘N’ Roll», la descarga de Supersuckers fue una exhibición de oficio, rabia y electricidad sin fisuras. Empalmaron a degüello con esa declaración de principios que es «Rock-n-Roll Records (Ain’t Selling This Year)» y el galope imbatible de «Coattail Rider», dejando claro en diez minutos por qué llevan casi cuatro décadas autoproclamándose «La Mejor Banda de Rock and Roll del Mundo» sin que nadie tenga agallas para llevarles la contraria.
Diecinueve cortes de gasolina, sudor y comunión con el público
Lo de anoche tuvo un flow y un ritmo de espectáculo descomunales. Daba igual que Eddie Spaghetti disparase sus parlamentos entre canción y canción en su inglés arrastrado de carretera y taberna: el lenguaje universal del rock and roll no necesita subtítulos cuando hay tanta comunicación visceral con el público, tantas sonrisas cómplices, brindis al aire y una entrega física tan salvaje sobre las tablas. La conexión entre el trío y la primera fila fue absoluta de principio a fin.
El primer gran bloque del repertorio siguió escupiendo fuego con «Hell City, Hell», poniendo a toda la sala a corear el estribillo puño en alto, seguida por la pegada fresca de «Maybe I’m Just Messin’ With You» punta de lanza de su flamante duodécimo álbum, Liquor, Women, Drugs & Killing. No faltaron el nervio crudo de «Ron’s Got the Cocaine», la oscuridad pantanosa y adictiva de «Sleepy Vampire» ni esa invitación directa al desenfreno que es «Rock Your Ass», donde la guitarra de Marty Chandler sacaba chispas en cada solo mientras la base rítmica de Spaghetti y Chango percutía el pecho de los presentes como una locomotora sin frenos.
Tras un momento estelar donde «Metal» Marty tomó el centro de los focos para demostrar por qué es uno de los escuderos más letales del circuito norteamericano, el trío encaró la segunda mitad del set combinando sus nuevas balas como «Unsolvable Problems» con joyas de su catálogo subterráneo del calibre de «Seventeen Poles» (La Mano Cornuda) y el aroma a polvo, motel y botas gastadas de «Roadworn and Weary» (Must’ve Been High).
La recta final fue una demolición controlada: el rockabilly acelerado al límite de «Rocket 69» desató el delirio en la pista antes de que cayera «Pretty Fucked Up», convertida en un himno generacional cantado a pleno pulmón bajo la lámpara de cristal. Y cuando parecía que no quedaba oxígeno en la nave, aún guardaban recámara en los bises para rematar la faena con «Born with a Tail», dejando los amplificadores humeando y a toda la parroquia jerezana en estado de éxtasis.



Imposible cerrar sin agradecer a Pepisss, técnico residente de la sala, que como de costumbre firmó un sonido certero de principio a fin del show.
Gracias a RALEC y aviso a navegantes: la gira continúa por el sur y el Levante
Que una leyenda viva del calibre de Supersuckers pise el albero eléctrico de Jerez un martes de noviembre es un milagro terrenal que tiene culpables con nombre propio. Desde QConciertos queremos quitarnos el sombrero y dar las gracias una vez más a los chicos de RALEC (Retorno a la Escena del Crimen). La labor que realizan trayendo bandas de orden mundial hasta el sur de la península, apostando el cuello a pulmón por la cultura subterránea y manteniendo vivo el circuito de salas, merece todo nuestro respeto y el apoyo incondicional de cada amante de la música.
Y atención, porque la tormenta aún no ha amainado. A Supersuckers todavía le quedan dos citas incendiarias por Andalucía escoltados por nuestros queridos Los Farelli: hoy miércoles 4 de noviembre en la sala Louie Louie de Estepona (Málaga) y mañana jueves 5 de noviembre en la mítica Sala Planta Baja de Granada, antes de poner el broche a su ruta española por tierras levantinas y catalanas. Si estáis a tiro de piedra, ni os lo penséis: os recomendamos a ojos cerrados que vayáis a vivir este choque de trenes en directo.
📅 Próximas fechas de Supersuckers en España (Noviembre 2026)
| Fecha | Ciudad | Recinto / Sala | Banda Invitada / Detalles |
|---|---|---|---|
| 04 Nov 2026 | Estepona (Málaga) | Louie Louie Live | + Los Farelli |
| 05 Nov 2026 | Granada | Sala Planta Baja | + Los Farelli |
| 06 Nov 2026 | Castellón | Sala La Bohemia | Fall 2026 Euro Tour |
| 07 Nov 2026 | Tarragona | Sala Zero | Ver Ficha del Evento |
El misticismo de la carretera y el refugio de las salas pequeñas
De regreso a la desembocadura, cortando el frío de la madrugada sobre mi caballo de metal mientras el zumbido de las válvulas seguía latiendo en mis oídos, pensaba en por qué hacemos todo esto. Vivimos rodeados de pantallas, algoritmos y campañas prefabricadas que intentan dictarnos qué escuchar y dónde mirar. Pero no existe nada en este mundo más reconfortante, más puro ni más salvaje que cruzar la puerta de una sala de pequeño aforo.
Allí dentro, a dos palmos del sudor del músico, donde hueles la madera caliente del escenario y sientes el golpe seco del bombo en el esternón, ocurre un milagro que ningún festival masivo ni ninguna lista digital podrá comprar jamás: la magia de descubrir a una banda por ti mismo, sin ningún tipo de fuerza externa que te empuje, guiado únicamente por tu instinto y tu sed de verdad. Ese misticismo de carretera y polvo, de entrar a oscuras en un garito y salir transformado por el rugido de unos desconocidos que desde esa noche pasan a formar parte de tu vida, es el verdadero tesoro de nuestra cultura.
Por eso te invitamos a que bucees cada semana en nuestra agenda de conciertos inclusiva, donde encontrarás miles de oportunidades para seguir ampliando tu universo sonoro en cada rincón del país.
Puedes escribirnos a contacto@qconciertos.es para cualquier sugerencia o para enviarnos el cartel de tu directo, que colgaremos con mucho gusto en nuestro mapa interactivo.
Descubre nuevos artistas, visita nuevas salas.
Atrévete a cruzar la puerta de ese concierto que todavía no conoces.
¡¡¡SIENTE LA CULTURA MUSICAL!!!