MADRID, 16 de septiembre de 2026 — El veterano compositor Roger Waters ha irrumpido con extrema dureza en la crisis abierta en el Loop Tour de Ed Sheeran, provocada por la cancelación de las actuaciones del rapero Macklemore tras su intervención política en el MetLife Stadium de Nueva Jersey con el himno de protesta «Hind’s Hall».
En Portada
- Roger Waters publica un vídeo arremetiendo contra Ed Sheeran por permitir la exclusión de Macklemore del cartel de su gira de estadios.
- Macklemore fue apartado de ocho fechas del ‘Loop Tour’ tras proyectar imágenes de Gaza y reivindicar la causa palestina en Nueva Jersey.
- Artistas de soporte como FINNEAS, Lukas Graham y Aaron Rowe renuncian a sus plazas en solidaridad con el rapero estadounidense.
El manifiesto audiovisual de Roger Waters: fractura ética en el pop global
El pulso político en los grandes escenarios internacionales ha sumado a uno de sus perfiles más combativos. A través de un vídeo difundido en sus canales oficiales, el cofundador de Pink Floyd no ha escatimado en calificativos directos contra el autor de «Shape of You», censurando la actitud adoptada por la estrella pop frente a las presiones corporativas de promotores e instalaciones deportivas.
Waters estructuró su mensaje dividiendo a los protagonistas de la escena musical contemporánea según su compromiso social frente a los intereses comerciales: «Solo tengo un pequeño mensaje para Sheeran. Hay dos tipos de personas en este mundo. Hay personas que hacen lo correcto; el rapero Macklemore sería una de esas personas».
En la misma alocución, el músico británico elevó el tono para recriminar a Sheeran su falta de firmeza a la hora de respaldar la libertad de expresión de los teloneros de su propia producción: «Y hay gente, mucha gente, por desgracia, unos pequeños imbéciles… perdón, casi digo una palabrota… gilipollas como tú que hacen lo incorrecto. Adiós».
El detonante en el MetLife Stadium: el alegato de Macklemore y «Hind’s Hall»
La raíz del conflicto se sitúa en los primeros compases del tramo norteamericano del tour. El pasado 4 de septiembre, durante la segunda fecha consecutiva en el MetLife Stadium de East Rutherford, Ben Haggerty —nombre real de Macklemore— utilizó su franja de actuación para desgranar un discurso de apoyo explícito a la población civil de Gaza, argumentando que aceptó el puesto en la gira multitudinaria precisamente para proyectar el mensaje «Palestina libre» ante audiencias masivas.
Durante su pase de apertura, el rapero de Seattle no solo pronunció dicho alegato, sino que sincronizó las pantallas gigantes del estadio con imágenes del impacto del conflicto bélico en Oriente Medio e interpretó «Hind’s Hall», composición editada en 2024 en homenaje a Hind Rajab, la niña palestina de seis años fallecida durante los ataques en la Franja. La pieza, convertida en estandarte dentro de los campamentos universitarios estadounidenses, provocó una inmediata reacción de rechazo por parte de diversos colectivos de presión proisraelíes.
Dichas entidades exigieron la retirada fulminante del rapero de las ocho fechas que aún tenía comprometidas en el calendario del circuito de grandes recintos norteamericanos.
La postura de Messina Touring Group y el deslinde de Ed Sheeran
La promotora encargada de la producción de la gira, Messina Touring Group, notificó días después la salida oficial de Macklemore del itinerario. Según la compañía, las juntas directivas de varios estadios previstos en la ruta manifestaron reparos contractuales y advirtieron sobre la posibilidad de revocar los permisos para la celebración de los espectáculos si el rapero se mantenía en la alineación.
Frente al aluvión de críticas, Ed Sheeran emitió un comunicado oficial tratando de desvincularse de la determinación adoptada por el equipo de producción ejecutiva. «Macklemore dejó la gira por decisión del promotor, no fue decisión mía», aseveró el vocalista de Suffolk, puntualizando que las presiones directas de los recintos dejaron la continuidad del cartel en manos exclusivas de los organizadores logísticos.
Sin embargo, la respuesta del intérprete británico no ha calmado los ánimos dentro de la comunidad artística, donde se le recrimina una posición de pasividad frente al poder de veto ejercido por los propietarios de los estadios.
Dimisiones en bloque: FINNEAS, Lukas Graham y Aaron Rowe
Las consecuencias contractuales no se limitaron a la baja forzada de Macklemore. En una muestra de solidaridad poco habitual en la operativa de giras comerciales de gran escala, varios de los artistas designados para abrir los recitales de Sheeran formalizaron su dimisión inmediata.
El productor y cantautor FINNEAS, galardonado con múltiples premios Grammy y pieza clave en el sonido de Billie Eilish, anunció su desvinculación de las fechas restantes. A esta postura se sumaron la formación danesa Lukas Graham y el músico Aaron Rowe, quienes declinaron continuar en el cartel como rechazo al veto ideológico aplicado sobre su compañero de cartel.
Este movimiento ha forzado a Messina Touring Group a reconfigurar a contrarreloj el esquema de aperturas para los próximos conciertos en territorio estadounidense, mientras la imagen pública de la gira queda seriamente erosionada por la controversia.
La trayectoria activista de Roger Waters: confrontación sin tregua
La vehemente reacción de Roger Waters se encuadra en una dilatada trayectoria de activismo propalestino y militancia en el movimiento Boicot, Desinversiones y Sanciones (BDS). A lo largo de la última década, el autor de The Wall y Animals ha situado sus conciertos y plataformas digitales como trincheras de debate sociopolítico, asumiendo costes comerciales y litigios legales por sus posicionamientos.
En 2023, la Delegación de Asociaciones Israelitas Argentinas (DAIA) intentó suspender por vía judicial sus presentaciones programadas en el estadio de River Plate en Buenos Aires, acusándolo de verter proclamas discriminatorias. De igual modo, Waters mantuvo sonados enfrentamientos públicos con colegas de profesión como Thom Yorke, líder de Radiohead, a quien calificó de «desagradable» tras la negativa del grupo británico a cancelar su actuación en Tel Aviv en 2017.
Con su arremetida contra Ed Sheeran, Waters vuelve a colocar a la industria de los macroconciertos ante la disyuntiva entre los compromisos corporativos de los promotores y la libertad de expresión política de los creadores sobre las tablas.