MADRID, 9 de septiembre de 2026 — John Lennon publicaba hace exactamente cincuenta y cinco años su segundo trabajo de estudio en solitario, el álbum Imagine, grabado entre los estudios de Tittenhurst Park y Record Plant en Nueva York para consolidar el ideario antibélico más influyente de la era posbeatle. Aquel 9 de septiembre de 1971, el músico británico entregó una colección de diez pistas esenciales en la que convivían la utopía humanista, la sátira política descarnada y una vulnerabilidad compositiva sin precedentes, respaldado por la visión conceptual de Yoko Ono y los arreglos de cuerda orquestados por el productor Phil Spector.
En Portada
- El 9 de septiembre de 1971 vio la luz Imagine, el segundo álbum en solitario de John Lennon tras la disolución de The Beatles.
- La National Music Publishers Association reconoció en 2017 a Yoko Ono como coautora oficial del tema principal, tras las admisiones del propio Lennon sobre la influencia del poemario Grapefruit.
- El repertorio del disco incluye piezas históricas como «Jealous Guy», «Gimme Some Truth» y la corrosiva «How Do You Sleep?», con George Harrison a la guitarra slide.
La gestación en Ascot: minimalismo al piano y producción de Phil Spector
Tras la crudeza confesional y desgarradora exhibida un año antes en John Lennon/Plastic Ono Band (1970), Lennon buscaba empaquetar sus postulados políticos y reflexiones íntimas en una sonoridad más accesible para las grandes audiencias. En mayo de 1971, el músico instaló un piano vertical Steinway en el salón de Ascot Sound Studios, el complejo que había mandado construir en su mansión campestre de Tittenhurst Park, Berkshire.
Allí, junto al bajista Klaus Voormann, el baterista Alan White y el productor Phil Spector, fraguó la toma fundamental de «Imagine». Frente al monumental «muro de sonido» característico de Spector, el tema homónimo apostó por una contención orgánica: acordes limpios de piano en Do mayor, un bajo palpitante y una sección de cuerda grabada posteriormente por The Flux Fiddlers en Record Plant (Nueva York) que dotó al corte de su atmósfera etérea.
El propio John Lennon sintetizó con ironía su estrategia comercial frente a la radicalidad de sus mensajes: «‘Imagine’ es exactamente lo mismo que ‘Working Class Hero’, pero bañada en azúcar para los conservadores. Ahora entiendes cómo funciona el juego: debes bañar tu mensaje político con un poco de miel para que la gente lo digiera».
El papel determinante de Yoko Ono y la justicia histórica con ‘Grapefruit’
Durante décadas, el crédito de composición de «Imagine» recayó de manera exclusiva sobre Lennon. Sin embargo, la estructura conceptual del corte —construida a partir de imperativos que invitan al oyente a concebir realidades alternativas— bebía directamente del arte conceptual de Yoko Ono y, en particular, de las instrucciones poéticas recogidas en su libro Grapefruit (1964), donde textos breves como «Cloud Piece» instaban a imaginar la caída del cielo a pedazos.
En una de sus últimas entrevistas concedidas a la BBC en diciembre de 1980, días antes de su asesinato, Lennon fue taxativo respecto a la deuda lírica con su compañera: «Debería haber sido acreditada como una canción de Lennon-Ono, porque gran parte del concepto y de la letra provenían de Yoko. En aquellos días yo era un poco más egoísta, más machista, y omití mencionar su contribución, pero procedía directamente de su libro».
Esa omisión histórica fue enmendada formalmente en junio de 2017 durante la gala de la National Music Publishers Association (NMPA) en Nueva York, donde se le otorgó a Yoko Ono el reconocimiento oficial como coautora de la canción, consolidando su peso en la autoría de una de las melodías más interpretadas en la historia de la música popular contemporánea.
Más allá del himno: la radiografía temática de un elepé imperecedero
Aunque el corte inaugural monopolizó los elogios y las listas de éxitos internacionales, Imagine es un álbum poliédrico que desglosa el estado mental de un compositor en plena confrontación con su pasado inmediato y con el panorama geopolítico de los primeros años setenta. Pistas clave componen la columna vertebral del disco:
- «Jealous Guy»: Nacida originariamente en Rishikesh durante la estancia de los Fab Four en 1968 bajo el título provisional «Child of Nature», la canción fue reescrita para convertirse en una autocrítica sobre los celos, la masculinidad tóxica y el arrepentimiento, sustentada por el silbido melancólico de Lennon y el piano de Nicky Hopkins.
- «Gimme Some Truth»: Una embestida de hard rock visceral contra los líderes belicistas y la hipocresía de la administración Nixon, potenciada por el duelo de guitarras entre Lennon y George Harrison.
- «How Do You Sleep?»: El ataque frontal contra Paul McCartney en plena guerra judicial por los derechos de The Beatles, donde Harrison ejecuta un solo de guitarra slide mordaz sobre una base rítmica implacable.
- «Oh My Love»: Una balada de corte camerístico coescrita con Ono que anticipa el lirismo introspectivo de la década.
55 años de un manifiesto universal en la cultura de directo
Más de medio siglo después de su lanzamiento original, las composiciones de Imagine continúan ocupando un lugar troncal en las programaciones de salas de conciertos, tributos filarmónicos y festivales de todo el planeta. Desde interpretaciones históricas en ceremonias olímpicas y citas benéficas hasta versiones firmadas por artistas de sensibilidades tan dispares como Stevie Wonder, Neil Young, Queen, Lady Gaga o Chris Cornell, la partitura de Lennon y Ono trasciende las etiquetas generacionales.
En ciudades como Madrid o Barcelona, los homenajes conmemorativos y recitales acústicos dedicados a la discografía en solitario de los exmiembros de Liverpool confirman que el calado de Imagine no responde a una efeméride arqueológica, sino a una necesidad colectiva de seguir cuestionando las divisiones fronterizas, materiales y dogmáticas a través de la música.