PARÍS, 24 de agosto de 2026 — George Michael protagonizará uno de los grandes acontecimientos cinematográficos y musicales del año tras la recuperación y restauración integral de The Faith Tour, la mítica película de concierto rodada en 35 milímetros durante sus dos legendarias noches en el Palais Omnisports de Paris-Bercy en mayo de 1988. Considerado durante casi cuatro décadas como un material extraviado e inaccesible en los archivos de la industria británica, el largometraje verá la luz en salas de cine de todo el mundo a finales de 2026 respaldado por Sony Music y el patrimonio oficial del artista, acompañado por un álbum en directo inédito de 18 canciones que documenta el momento de máxima combustión creativa del vocalista tras su emancipación definitiva de Wham!.
En Portada
- Restauración minuciosa en resolución 4K y mezcla inmersiva Dolby Atmos a partir de negativos originales filmados con 14 cámaras de 35 mm en París.
- Proyección en cines complementada con el cortometraje inédito ‘Finding Faith’, dirigido por Mary McCartney con audios y fotografías de Herb Ritts.
- Lanzamiento simultáneo de un doble álbum en directo oficial con 18 cortes que capturan la explosión del disco ‘Faith’ ante más de 30.000 espectadores.
Catorce cámaras de 35 mm para inmortalizar la apoteosis escénica de París-Bercy
A principios de la primavera de 1988, el panorama del pop internacional asistía a una transformación sísmica. Con apenas 24 años, George Michael había dinamitado cualquier etiqueta complaciente ligada al fenómeno juvenil de Wham! gracias a la publicación de Faith en el otoño de 1987. Un álbum monumental que despachó decenas de millones de copias impulsado por la cadencia funk de «I Want Your Sex», la sensibilidad gospel de «Father Figure», la pulsión rockabilly del tema homónimo y la desgarradora balada «One More Try». Cuando la gira mundial desembarcó en el coliseo de París-Bercy los días 30 y 31 de mayo de 1988, el equipo de producción desplegó un dispositivo técnico inaudito para la época: catorce cámaras de cine cargadas con película de 35 mm y un despliegue de microfonía multipista diseñado para registrar cada matiz sonoro del recinto.
Pese a la magnitud de la grabación, los rollos de película quedaron archivados en cámaras frigoríficas y bóvedas discográficas debido a las complejas disputas contractuales posteriores del cantante y al ritmo frenético de sus giras mundiales. El exhaustivo proceso de rescate ha requerido digitalizar negativo por negativo a resolución 4K nativa, corrigiendo el balance de color fotograma a fotograma y reconstruyendo el paisaje de audio desde las cintas maestras de 24 pistas para ofrecer una mezcla envolvente en Dolby Atmos.
«De verdad creo que si hay alguien a quien no le guste nada de mi nuevo álbum no tiene derecho a decir que le gusta la música pop», llegó a declarar un desafiante George Michael a la prensa musical en plena eclosión del tour. Aquellas palabras, lejos de la arrogancia pasajera, reflejaban la obsesión del compositor por demostrar que su dominio del r&b blanco, el funk y las dinámicas vocales de conservatorio estaban a la altura de los gigantes que veneraba, desde Stevie Wonder hasta Aretha Franklin.
‘Finding Faith’ y el cortometraje documental de Mary McCartney
El estreno cinematográfico de The Faith Tour llegará arropado por una pieza documental exclusiva de apertura titulada Finding Faith, dirigida por la cineasta y fotógrafa Mary McCartney. Esta introducción sumerge al espectador en la intrahistoria psicológica y artística que precedió a la gira, combinando cintas de audio inéditas donde el propio George Michael reflexiona sobre el aislamiento del estrellato masivo, grabaciones domésticas del proceso de ensayo y el archivo fotográfico personal capturado por el célebre Herb Ritts durante las sesiones visuales de la era.
«Subir al escenario en aquella gira no era solo cantar singles exitosos, era reclamar mi lugar como compositor integral y dejar atrás cualquier etiqueta prefabricada», confiesa el artista en una de las entrevistas recuperadas que vertebran el metraje. La cámara de McCartney desvela cómo el icónico atuendo de cazadora de cuero Schott NYC, gafas de aviador Ray-Ban y guitarra acústica cruzada al hombro no fue un mero artificio de mercadotecnia, sino una coraza estética cuidadosamente calculada para tomar el control absoluto de su imagen pública y de su narrativa autoral.
La huella imborrable de George Michael en los escenarios españoles
El impacto de aquella etapa resonó con especial fervor en el público español. Aunque el grueso de las filmaciones de la película corresponde a las veladas parisinas, la maquinaria del Faith Tour aterrizó en nuestro país en una serie de actuaciones que marcaron un hito en la memoria de la música en vivo, llenando la Plaza de Toros de Las Ventas en los conciertos en Madrid y el Palacio de los Deportes de Barcelona en citas que todavía hoy se recuerdan por su descomunal despliegue de vientos, percusiones latinas y una sección rítmica que no concedía un segundo de respiro.
Para los seguidores que vibraron con sus espectáculos o para las nuevas generaciones que han descubierto su figura a través del legado de grandes producciones vocales en los grandes recintos contemporáneos, la recuperación de este concierto en pantalla grande permite constatar la potencia cruda de una banda en directo que prescindía de pistas pregrabadas, confiando toda la arquitectura del show a diez instrumentistas de élite y a una garganta privilegiada capaz de transitar del falsete más sutil al rugido soul con asombrosa naturalidad.
Un directo de 18 pistas que redefine la arquitectura del pop de estadios
De forma paralela a su exhibición en salas de cine, la discográfica publicará el doble álbum oficial de la gira, integrado por 18 pistas masterizadas que incluyen no solo las piezas angulares de Faith, sino también rescates vibrantes del cancionero de Wham! («Everything She Wants», «Careless Whisper») y versiones incendiarias de clásicos del soul como «Lady Marmalade» o «Love’s in Need of Love Today» de Stevie Wonder.
El lanzamiento de The Faith Tour restituye una pieza fundamental de la arqueología musical de finales del siglo XX. Lejos de la nostalgia condescendiente, la proyección demuestra que antes de las pantallas gigantes de alta definición y los complejos softwares de sincronización escénica, el pulso de la música en directo se sostenía sobre la entrega física, el carisma arrollador y la maestría compositiva de una de las voces más portentosas que ha pisado un escenario.