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Gato ‘e Monte revoluciona la raíz campesina y proyecta su sonido andino hacia los escenarios de España

El proyecto bogotano Gato ‘e Monte, encabezado por el multiinstrumentista Gustavo Casallas, consolida su posición como una de las propuestas más audaces del folclor contemporáneo latinoamericano. Con una instrumentación híbrida que cruza el requinto, el chiflamero y las métricas de la música andina y llanera con la agresividad de la urbe, su disco conceptual Perder la casa en la Bolirana convierte el drama de las deudas y la herencia del juego en un relato poético y descarnado. Tras recibir el reconocimiento de cabeceras de prestigio internacional y preparar su paso por salas clave del circuito estatal, Casallas demuestra que la raíz rural no es un museo estático, sino una herramienta viva de resistencia política y potencia lírica para narrar las tensiones de la sociedad actual.

Gato ‘e Monte en QConciertos
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MADRID, 4 de noviembre de 2026 — El multiinstrumentista bogotano Gustavo Casallas, alma máter del proyecto Gato ‘e Monte, sacude las convenciones del folclor andino y llanero con su disco Perder la casa en la Bolirana, fijando su próxima escala en recintos de Madrid como la histórica Sala El Sol.

En Portada

  • Gustavo Casallas consolida Gato ‘e Monte como el gran referente de la vanguardia campesina urbana tras ser destacado por la prensa musical internacional.
  • El álbum conceptual Perder la casa en la Bolirana articula relatos de azar, plazas de mercado y despojo familiar con instrumentos híbridos como el chiflamero.
  • El circuito estatal de salas y festivales independientes programa las primeras fechas del artista colombiano para su gira europea de 2027.

La reinvención del folclor rural desde el asfalto bogotano

La música de raíz no responde a un ejercicio de nostalgia diletante en las manos de Gustavo Casallas. Cuando el músico bogotano adoptó el alias de Gato ‘e Monte, su propósito radicaba en dinamitar las fronteras ficticias entre el campesinado de las cordilleras andinas, las llanuras orientales y la crudeza vertiginosa de las barriadas obreras de la capital colombiana. A través de producciones previas como Gurbia (2019) y El talante de la noche (2023), Casallas construyó un dialecto musical implacable donde el requinto, el tiple, la bandola y el cuatro tradicional dialogan de igual a igual con distorsiones contenidas, líneas de bajo rotundas y una lírica de marcada vocación cronística.

«Crecí escuchando carranga, bambuco y joropo en las cantinas y los mercados populares, pero mi respiración es la del asfalto, la del frío de la sabana y la tensión de quien vive al día», sostiene Gustavo Casallas al desgranar el nervio que vertebra sus composiciones. Esa dualidad aleja su propuesta de cualquier exotismo de exportación: no se trata de embellecer la tradición para públicos desentendidos, sino de traducir las heridas, los dialectos callejeros y la devoción por la tierra en un manifiesto rítmico que confronta directamente la contemporaneidad.

La crítica internacional no ha tardado en certificar el impacto de esta visión. Publicaciones especializadas sitúan a Gato ‘e Monte en el epicentro de una generación que desmantela el canon folclórico sin perder un ápice de rigor instrumental. Su destreza como ejecutante se sustenta en una investigación minuciosa de los toques campesinos de Boyacá, Santander y Cundinamarca, articulados con el pulso furioso de la urbe latinoamericana.

‘Perder la casa en la Bolirana’: crónica familiar del azar y las deudas

El punto álgido de esta trayectoria se materializa en Perder la casa en la Bolirana, un trabajo discográfico concebido como una novela por entregas sonoras. Inspirado en una historia real de ruina familiar provocada por las apuestas en las mesas de bolirana —el tradicional juego de puntería que acompaña las tardes de cerveza y aguardiente en los barrios populares colombianos—, el álbum traza una cartografía del desengaño, el azar despiadado y las herencias emocionales que se transmiten entre generaciones.

Musicalmente, la obra transita con ferocidad entre la guasca campesina, el joropo recio, derivas de rock acústico y cadencias flamencas. Cada corte funciona como un retrato sociológico de los perdedores hermosos: tahúres de fin de semana, comerciantes de plaza de abastos y estirpes campesinas arrojadas a la periferia urbana. Casallas emplea estructuras métricas complejas, alternando décimas espinelas y coplas populares con una dicción áspera y directa que rechaza el artificio digital.

«En nuestras familias el juego de la bolirana nunca fue solo un pasatiempo; era un ritual de desesperación donde los hombres apostaban el salario de la semana, el techo y hasta el honor», confiesa el artista al abordar la génesis del proyecto. Esa carga biográfica confiere a las canciones una gravedad palpable, alejando el disco del costumbrismo blanco para transformarlo en una tragedia griega ambientada entre canchas de tejo y cantinas de esquina.

El chiflamero: orfebrería de instrumentos híbridos y resistencia tímbrica

Uno de los elementos distintivos que sitúa a Gato ‘e Monte en la vanguardia tímbrica es el desarrollo de instrumentos adaptados a sus exigencias expresivas. Entre ellos destaca el chiflamero, un artefacto de cuerda pulsada que funde la morfología y el ataque seco de la bandola llanera con la resonancia melódica del tiple andino. Este híbrido permite a Casallas ejecutar pasajes de virtuosismo trepidante al tiempo que sostiene armónicos densos que llenan el espacio escénico sin necesidad de instrumentación electrónica invasiva.

La artesanía acústica del proyecto reivindica el valor físico del instrumento de madera. En escena, la fricción de los dedos contra el encordado metálico y el golpe rítmico sobre la tapa armónica adquieren categoría de percusión primaria. El resultado es un sonido árido, cortante y profundamente orgánico que prescinde de pistas pregrabadas o secuencias complacientes, devolviendo al directo la tensión irrepetible del músico frente a su madera.

Esta pureza ejecutiva ha encontrado resonancia entre promotores de vanguardia en Europa. Su aproximación dialoga con fenómenos de raíz que han triunfado en la península ibérica, conectando con el público que llena salas en Madrid y Barcelona para escuchar a exploradores sonoros que resignifican el folclore desde ópticas radicales.

Desembarco en la península ibérica: salas y festivales en el horizonte

La proyección internacional de Gato ‘e Monte inicia una etapa decisiva con la confirmación de sus primeras presentaciones en territorio español. La red de salas independientes y ciclos de autor como Sound Isidro han puesto sus ojos en la propuesta del colombiano, cuya puesta en escena en formato trío desafía la homogeneidad de los carteles estivales habituales.

El calendario previsto sitúa a Casallas sobre las tablas de la Sala El Sol en Madrid, para luego continuar rumbo a recintos de acústica cuidada en Barcelona, Valencia y Sevilla. Cada velada se plantea como una experiencia inmersiva donde el espectador es trasladado a las veladas clandestinas de la sabana cundiboyacense, donde la fiesta campesina convive con el lamento combativo.

La consolidación de su repertorio en directo coincide con el interés de sellos independientes europeos por editar en formato vinilo Perder la casa en la Bolirana. Para el público ávido de sonidos libres de corsés estilísticos, la llegada de Gato ‘e Monte representa una oportunidad ineludible para constatar cómo la tradición latinoamericana continúa reinventando sus códigos narrativos desde la honestidad radical de sus creadores.