MADRID, 25 de octubre de 2026 — El Festival Bandera 2026 despliega en el Parque Estación Central Córdoba de Rosario su cuarta tarima simultánea, consolidando una cita imprescindible donde El Mató a un Policía Motorizado, Dillom con su reciente álbum ‘La nueva violencia’ y Peces Raros encabezan el encuentro.
En Portada
- El Festival Bandera 2026 amplía su aforo operativo incorporando un cuarto escenario al Parque Estación Central Córdoba de Rosario para albergar más de treinta directos simultáneos.
- El cartel traza un puente estético entre el dance-punk combativo de Dillom, el pulso electrónico de Peces Raros y el festejo por los diez años de Perras on the Beach.
- El despliegue técnico refuerza la convivencia comunitaria en el predio mediante programaciones cruzadas que evitan cuellos de botella entre el rock clásico, el pop y las vanguardias urbanas.
Cuatro escenarios para una cartografía sonora sin fronteras de género
La incorporación de una cuarta plataforma escénica en el trazado de Boulevard 27 de Febrero y Buenos Aires responde a una necesidad logística: estructurar más de una treintena de directos sin asfixiar los tiempos de cambio de backline ni solapar los espectros de sonido de mayor pegada de graves. El encuentro rosarino consolida una convivencia orgánica donde las guitarras valvulares del rock de raíz rioplatense se entrelazan con programaciones sintéticas, cajas de ritmo 808 y cadencias funk. Esta dimensión integradora dialoga de forma directa con la cobertura previa del Festival Bandera 2026, donde ya se anticipaba la relevancia de diversificar los flujos de asistentes a lo largo de diez horas ininterrumpidas de directo.
Dentro de este mapa de contrastes, diez composiciones sintetizan las tensiones artísticas y las búsquedas estéticas que definirán el pulso de la jornada.
De la raíz criolla al desenfado generacional: la apertura del cartel
Broke Carrey – «Miguelito»
Broke Carrey asume la responsabilidad de encender los ánimos en los compases iniciales del día con «Miguelito», corte nuclear de su disco Hijo del país. Lejos de acomodarse en las fórmulas predecibles del trap tradicional, la pista erige un ambiente festivo sustentado sobre rasgueos de guitarra criolla, bombos legüeros al frente, palmas secas y coros tabernarios. El fraseo ágil de Carrey conecta la tradición folclórica con la crudeza urbana contemporánea, ofreciendo un arranque enérgico y despojado de pretensiones que transforma la explanada en una peña multitudinaria a plena luz del día.
Perras on the Beach – «Ramona»
El regreso a los escenarios de Perras on the Beach supone uno de los hitos afectivos más esperados por el público independiente. La banda mendocina celebra una década desde el lanzamiento de Chupalapija, obra fundacional del denominado sonido mendozino. «Ramona» rescata esa frescura desgarbada, teñida de lo-fi y psicodelia suburbana, donde la voz de Simon Saeig transmite una emotividad lúdica y agridulce. Escuchar de nuevo sus acordes desaliñados en vivo certifica la permanencia de un cancionero juvenil que marcó a toda una hornada de oyentes a mediados de la década pasada.
El Mató a un Policía Motorizado – «Sábado»
Tras llenar grandes recintos cubiertos como el Movistar Arena de Buenos Aires, el conjunto platense liderado por Santiago Barrionuevo regresa al formato de festival al aire libre. «Sábado», pieza angular de su primer álbum de 2004, permanece como un monolito inamovible de sus directos. Construida sobre un patrón de bajo monolítico de influencia krautrock y capas de guitarras con distorsión que van sumando saturación en un crescendo hipnótico, la canción funciona como una catarsis colectiva instantánea. «Tocar ‘Sábado’ después de tantos escenarios grandes sigue provocando la misma electricidad colectiva del primer día; es un tema que no podemos sacar del repertorio porque nos pertenece a todos», señalaba Santiago Motorizado respecto a la vigencia de este clásico en sus giras actuales.
Furia performativa, beats cortantes y rock de asfalto al atardecer
Marilina Bertoldi – «Autoestima»
La caída del sol coincide con la comparecencia de Marilina Bertoldi, garantía indiscutible de tensión escénica y pegada sonora. «Autoestima», extraída de su disco Para quien trabajas, funciona como un ariete en directo gracias a una base rítmica de bajo funk pesado y guitarras afiladas con afinación grave. La interpretación vocal de Bertoldi, que transita del susurro contenido al desgarro más visceral sin perder afinación ni control dinámico, convierte su pase en una clase magistral de empoderamiento y contundencia rockera sobre las tablas.
Dillom – «Gente común»
El ascenso de Dillom ha quebrado cualquier corsé estilístico, y su tercer larga duración, La nueva violencia, reafirma su mutación hacia un híbrido de dance-punk, post-punk y electroclash abrasivo. «Gente común», registrada en el estudio junto a Ale Sergi y Juliana Gattas de Miranda!, traslada esa ironía bailable al directo con sintetizadores cortantes y baterías aceleradas que desatan el pogo generalizado. El propio artista argumentaba sobre este cambio de registro: «Para nosotros el directo no admite medias tintas; queríamos trasladar esa descarga electroclash donde la pista de baile y el pogo conviven sin pedir permiso».
Autos Robados – «1993»
La cuota de clasicismo valvular corre a cargo de Autos Robados, quinteto procedente de Quilmes que defiende la mística del rock de barriada. Su canción «1993» recupera el pulso de las guitarras Les Paul enchufadas a amplificadores a punto de quebrar, con melodías directas que retratan vivencias cotidianas y noches de callejón. Su inclusión en el programa principal demuestra que el sonido suburbano sigue gozando de fervor popular y capacidad de convocatoria en citas de gran escala.
Del pop de autor a la pulsión electrónica: el camino hacia la medianoche
Javiera Mena – «Esquemas juveniles»
La presencia de la artista chilena aporta sofisticación melódica y vuelo poético. Celebrando dos décadas de su álbum homónimo debut, «Esquemas juveniles» mantiene intacto su magnetismo gracias a arpegios de sintetizador analógico, arreglos de pop refinado y una cadencia rítmica delicada. Su interpretación en el tramo nocturno del festival opera como un remanso de belleza acústico-electrónica que une a varias generaciones de seguidores del synth-pop latinoamericano.
Mi Amigo Invencible – «Máquina del tiempo»
La maestría arreglística de Mi Amigo Invencible encuentra en «Máquina del tiempo» una de sus cimas indiscutibles. El tema se despliega con paciencia: una batería de pulso motorik constante abre paso a capas de teclados atmosféricos y guitarras limpias con delay, ganando tensión compás tras compás hasta desembocar en una resolución épica. La formación mendocina demuestra en vivo una compenetración instrumental milimétrica que atrapa al espectador por pura acumulación textural.
Bandalos Chinos – «El ritmo»
Convertidos en un emblema de la elegancia pop contemporánea, Bandalos Chinos sostienen «El ritmo» sobre una línea de bajo prominente que marca el compás desde los primeros segundos. La composición avanza incorporando metales sutiles, sintetizadores luminosos y el timbre sedoso de Goyo Degano, transformando el césped del Parque Estación Central Córdoba en una pista de baile abierta donde la cadencia disco-funk resulta irresistible.
Peces Raros – «Nada para siempre»
El cierre oficial en el Escenario Bandera queda en manos de Peces Raros, dueños de una fórmula que ensambla el pulso del techno de club con el nervio del rock de guitarras. «Nada para siempre», pieza neurálgica de su álbum Artificial, encarna a la perfección este concepto: un riff de guitarra procesado con palm-mute avanza sobre bombos en cuatro cuartos y modulaciones de sintetizador oscuras. Respecto a la gestación de este clímax sonoro, Lucio Consolo apuntaba: «Cuando arrancamos a componer ‘Nada para siempre’ buscábamos un compás hipnótico que no diera tregua, entrelazando secuencias lineales con el ataque seco de la guitarra para que el cierre de fiesta fuera demoledor». La descarga final rubrica una jornada donde el diálogo entre estilos ratifica la vitalidad del circuito musical latinoamericano.