MADRID, 18 de septiembre de 2026 — La estrella internacional del pop Zara Larsson ha respondido con contundencia a la Casa Blanca tras el uso no consentido de su single ‘Midnight Sun’ en piezas audiovisuales de propaganda política e inmigratoria. La compositora de Estocolmo, que prepara sus próximas fechas en Europa y su paso por Madrid, ha difundido un comunicado en vídeo donde cuestiona la deshumanización de los trabajadores migrantes en los canales oficiales estadounidenses.
En Portada
- Zara Larsson denuncia públicamente la apropiación de su single ‘Midnight Sun’ en clips de propaganda de la administración estadounidense.
- La cantante sueca subraya que el tema fue concebido para conectar personas y califica la estrategia institucional de «deshumanizante» y propia de «perdedores».
- El conflicto se suma a las quejas formales de Katy Perry y Kesha por infracciones de derechos morales en campañas políticas.
El uso no autorizado de ‘Midnight Sun’ desata la respuesta frontal de Zara Larsson
La controversia estalló cuando la cuenta institucional de la Casa Blanca publicó un montaje en plataformas digitales enfocado en criminalizar la inmigración irregular, utilizando como banda sonora los compases melódicos de ‘Midnight Sun’, una de las canciones más radiadas del repertorio reciente de Zara Larsson. Lejos de limitar su reacción a un comunicado formal de su equipo legal o a una queja escueta en redes sociales, la intérprete grabó un vídeo frontal dirigiéndose a los responsables de la campaña.
«Estoy triste, de verdad. Esto me pone muy triste», manifestó la artista visiblemente afectada al inicio de su intervención. Larsson explicó que le gustaría mantener una conversación directa con los creadores del contenido institucional para recordarles un principio básico de empatía humana: «Tú y yo no somos tan diferentes, ni tampoco lo somos de las personas que aparecen en el vídeo. La única diferencia es que nos han tocado cartas distintas en la vida».
La vocalista escandinava reflexionó sobre los privilegios inherentes a su lugar de origen, recordando que haber crecido en Suecia con acceso garantizado a servicios públicos de calidad, sanidad y formación académica le facilitó desarrollar una carrera profesional global. «Eso es suerte. Mucho de esto es suerte», remarcó la cantante, insistiendo en que las familias que buscan oportunidades laborales en otros países persiguen exactamente los mismos estándares de estabilidad y bienestar.
La deshumanización del discurso migratorio frente al mensaje del pop
Durante su alegato, Larsson desgranó las imágenes seleccionadas por la administración estadounidense, deteniéndose en el perfil de los trabajadores exhibidos sin contexto. La artista criticó con severidad que la condición de migrante indocumentado sea retratada como una amenaza sistemática: «Son personas reales. Hay un hombre que aparece con ropa de construcción: está trabajando. Son personas normales con empleos que intentan construir un futuro digno para sus familias».
Para la compositora sueca, la gravedad de los hechos radica tanto en el fondo ideológico como en la tergiversación del espíritu con el que fue compuesta su música. Según detalló, ‘Midnight Sun’ fue concebida como una celebración comunitaria centrada en tender puentes humanos y sintonizar con el entorno: «Este vídeo crea una división enorme entre la gente. Es jodidamente poco profesional y denigrante. Sois unos auténticos perdedores; convertir esto en un meme para ganar rédito político es una locura».
Katy Perry, Kesha y la constante fricción en las campañas de Donald Trump
El choque protagonizado por Larsson no representa un hecho aislado en el tablero musical estadounidense. En las últimas semanas, figuras consagradas del pop como Katy Perry y Kesha han emitido requerimientos formales contra la administración de Donald Trump por sincronizar sus catálogos en mítines y materiales de difusión sin las preceptivas licencias editoriales ni el consentimiento explícito de sus autoras.
El patrón evidencia una tensión recurrente entre los equipos de comunicación política y los creadores musicales. Mientras las formaciones partidistas suelen recurrir a licencias colectivas generales otorgadas a recintos para reproducir pistas de fondo, la creación de piezas audiovisuales derivadas exige derechos de sincronización específicos que los artistas no están dispuestos a conceder cuando sus valores éticos entran en contradicción directa con los mensajes difundidos.
Históricamente, formaciones de rock y solistas de primer nivel han acudido a los tribunales para desvincular sus creaciones de actos electorales. No obstante, la actual proliferación de formatos cortos en redes sociales ha acelerado la apropiación indebida de hits contemporáneos, transformando canciones de baile en herramientas de confrontación social sin el filtro previo de las editoriales discográficas.
Impacto en la gira y posicionamiento ético de la escena internacional
El posicionamiento de Zara Larsson refuerza su perfil como una de las creadoras más elocuentes y comprometidas de su generación dentro del circuito pop. Con fechas programadas en los principales festivales y recintos de Europa, la artista ha mantenido un diálogo constante sobre la accesibilidad de la cultura, el coste de las entradas para el público joven y la defensa de los derechos humanos fundamentales en foros públicos.
La respuesta de la comunidad artística no se ha hecho esperar, con múltiples productores y compañeros de profesión respaldando la exigencia de retirar el contenido de las plataformas oficiales. El debate legal en torno a la protección de los derechos morales de los autores en entornos digitales continúa abierto, mientras los seguidores de la sueca han respaldado de forma masiva su defensa de la dignidad laboral y la diversidad cultural.