MADRID, 18 de septiembre de 2026 — Las Pelotas ha publicado oficialmente su nuevo trabajo discográfico titulado Sin la piel, una producción de doce cortes que sitúa a la emblemática formación en una etapa de plenitud estética antes de su próximo desembarco en escenarios de Madrid.
En Portada
- La banda argentina lanza Sin la piel, su nueva colección de doce canciones de estudio con un sonido pulido y enérgico.
- La producción combina guitarras entrelazadas, bases rítmicas de pulso firme y arreglos sofisticados de teclados y vientos.
- El grupo prepara el calendario de presentación en directo que recorrerá recintos neurálgicos y festivales internacionales.
La arquitectura sonora de ‘Sin la piel’: madurez armónica y filo eléctrico
Tras más de treinta y cinco años forjando la historia del rock hispanohablante desde las cenizas creativas de Sumo, Las Pelotas entrega con Sin la piel una de sus declaraciones artísticas más completas y cohesionadas. El álbum renuncia al efectismo nostálgico para concentrarse en la pureza de la composición: canciones construidas desde el armazón de las guitarras eléctricas y acústicas, sostenidas por una base rítmica de precisión milimétrica y enriquecidas por arreglos de vientos y sintetizadores que aportan volumen y espacialidad a cada compás.
La producción del álbum destaca por una claridad acústica que equilibra la agresividad del formato tradicional de quinteto con sutilezas tímbricas vanguardistas. Las guitarras de Germán Daffunchio y Tomás Sussmann intercambian arpegios cristalinos y texturas valvulares sin saturar el plano principal, permitiendo que la voz solista se mantenga cercana, orgánica y desprovista de artificios digitales.
«Buscamos que las canciones respiraran sin sobrecargas innecesarias, logrando que cada acorde y cada silencio encontraran su propio peso específico dentro de la estructura general», explica el vocalista y guitarrista Germán Daffunchio al abordar el proceso creativo que dio forma a los flamantes doce temas.
Grabación en las sierras cordobesas: alquimia analógica y química colectiva
Fieles a su tradición de aislamiento creativo, las sesiones de Sin la piel se concentraron en los estudios de Nono, en el Valle de Traslasierra (Córdoba). Este entorno de retiro geográfico facilitó un método de trabajo donde la espontaneidad del ensayo en vivo prevaleció sobre la edición por pistas aisladas. El bajo robusto y melódico de Gabriela Martínez interactúa de manera constante con la batería de Gustavo Jove, logrando una pegada sólida que sostiene los pasajes más dinámicos de la obra.
En el apartado de ambientaciones y dinámicas armónicas, el aporte de Sebastián Schachtel en teclados y acordeón, junto a las intervenciones instrumentales de Alejandro Gómez Ferrero en trompeta, flugelhorn y coros, otorgan una dimensión sofisticada que expande el alcance estilístico de la banda.
«Cuando trabajamos las texturas de este disco, la premisa fue desnudar las estructuras básicas para que las guitarras y las melodías vocales dialogaran de igual a igual, sin esconder nada bajo capas de saturación», apunta Sebastián Schachtel sobre el tratamiento de mezclas e instrumentación.
Líricas a flor de piel: lucidez poética y compromiso existencial
En el terreno lírico, Sin la piel refleja una observación punzante de las fricciones contemporáneas, el aislamiento individual y la necesidad de redención comunitaria. Daffunchio despliega una poesía directa pero cargada de metáforas visuales, transitando entre la indignación social, la fragilidad humana y la búsqueda de luminosidad en tiempos convulsos.
Canciones como la homónima «Sin la piel» y varios de los cortes centrales del repertorio muestran a un grupo que no teme explorar tempos medios de gran carga emocional, donde las dinámicas de tensión y reposo sostienen el relato poético. No se trata de un ejercicio de complacencia, sino de una reafirmación estética que reivindica el formato de larga duración como una experiencia narrativa indivisible.
Proyección en vivo: ruta de salas y circuito de festivales
El lanzamiento de este material discográfico abre de inmediato el camino hacia la carretera. La formación ha diseñado un esquema de conciertos que alternará grandes recintos multitudinarios en el cono sur con presentaciones de cercanía en plazas europeas. En España, las miradas se concentran en plazas neurálgicas como La Riviera en la capital y la emblemática Razzmatazz en Barcelona, donde la comunidad seguidora del rock argentino aguarda con expectación la traslación de estos flamantes arreglos al directo.
Con Sin la piel, la agrupación no solo amplía una discografía esencial del rock en español, sino que ratifica la vigencia de una propuesta que evoluciona sin traicionar sus raíces sonoras ni su independencia conceptual.