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The Afghan Whigs celebra 40 años de trayectoria con ‘Soft Control’ y anticipa su gira europea de otoño

Cuatro décadas después de su irrupción en Cincinnati, The Afghan Whigs entrega 'Soft Control', su décimo álbum de estudio donde la madurez reflexiva de Greg Dulli abraza la herencia del soul y el rock abrasivo.

The Afghan Whigs - The Afghan Whigs celebra 40 años de trayectoria con 'Soft Control' y anticipa su gira europea de otoño
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MADRID, 23 de agosto de 2026 — La icónica banda estadounidense de rock alternativo The Afghan Whigs ha publicado oficialmente su décimo álbum de estudio titulado Soft Control, editado a través del sello BMG, una obra redonda que coincide con la conmemoración de sus cuatro décadas de trayectoria y que servirá de catalizador para una extensa gira por salas de conciertos de Europa y Norteamérica durante el próximo otoño.

En Portada

  • Décimo trabajo de estudio del combo de Ohio tras una criba de veintidós composiciones grabadas en sesiones analógicas.
  • Colaboraciones estelares de Bo Koster (My Morning Jacket), la violinista y cantante Petra Haden y el batería Patrick Keeler.
  • Lanzamiento acompañado por el anuncio de un nuevo tour internacional por salas históricas del continente europeo.

De veintidós bocetos de estudio al pulso exacto de diez cortes

Con cuarenta años de historia a sus espaldas desde su fundación en Cincinnati en 1986, The Afghan Whigs ha alcanzado un estatus de banda de culto incontestable. Soft Control representa un ejercicio de depuración estilística en el que el vocalista, guitarrista y principal compositor Greg Dulli decidió descartar más de una docena de bocetos para concentrar la esencia del disco en diez cortes y 37 minutos de duración sin fisuras ni concesiones al relleno comercial.

Greg Dulli analizaba el espíritu que guio este proceso de selección en una entrevista especializada: «No queríamos un disco complaciente ni un repaso nostálgico a nuestras viejas glorias; cuando entramos al estudio buscábamos la misma combustión visceral que teníamos en los noventa, pero tamizada por la experiencia y la serenidad de haber sobrevivido a nuestras propias tempestades». Canciones como «House Of I», «Duvateen» y «Jungle Roux» ejemplifican esa madurez, alternando riffs cortantes de guitarra con grooves sinuosos inspirados en la herencia de la música soul y el rhythm and blues de Stax y Motown.

Arreglos analógicos, órganos Hammond y alianzas creativas de élite

La riqueza sonora de Soft Control se sustenta en una cuidada producción analógica grabada entre Los Ángeles, Nueva Orleans y Joshua Tree. En el plano instrumental, la banda contó con la valiosa aportación del teclista Bo Koster (miembro fundamental de My Morning Jacket), quien vistió los pasajes armónicos con órganos Hammond B3, pianos eléctricos Wurlitzer y sintetizadores vintage, aportando un dramatismo orgánico que eleva temas como «My Lover».

Asimismo, los arreglos de cuerda y las armonías vocales de la violinista y vocalista Petra Haden (That Dog) aportan una luminosidad melódica que contrasta con el timbre áspero y desgarrado de Dulli. En la sección rítmica, la precisión del batería Patrick Keeler y el bajo pulsante de John Curley proporcionan una base sólida que remite directamente a los mejores pasajes de obras maestras del rock alternativo como Gentlemen (1993) o Black Love (1996), sin perder la frescura sónica contemporánea.

Cuarenta años de nocturnidad y pasión escénica en directo

La vigencia de The Afghan Whigs radica en su implacable solvencia sobre las tablas de las salas de conciertos, un territorio donde la formación ha cimentado una legión inquebrantable de fieles en ciudades como Madrid y Barcelona a lo largo de las últimas décadas. La confirmación de su inminente periplo europeo de otoño permitirá disfrutar de estas nuevas composiciones en recintos de medio aforo, el hábitat natural donde el soul-rock de trinchera de Dulli y sus compañeros despliega toda su carga eléctrica.

Con Soft Control, la veterana formación de Cincinnati no solo celebra cuatro décadas de resistencia ininterrumpida frente a las modas pasajeras, sino que entrega uno de los discos de rock más consistentes, apasionados y elegantes de todo el curso 2026, reivindicando la nobleza del sonido analógico y la narrativa descarnada del desamor y la redención.