MADRID, 1 de octubre de 2026 — La banda irlandesa U2 ha conmemorado el 50 aniversario de su fundación revolucionando las calles de Dublín mediante dos conciertos sorpresa cargados de simbolismo histórico. Medio siglo después de que el batería Larry Mullen Jr. colgara una nota en el tablón de anuncios de su instituto buscando músicos para formar un grupo de rock, los cuatro miembros originales volvieron a compartir escenario en dos de los enclaves más representativos de su génesis.
En Portada
- El cuarteto original formado por Bono, The Edge, Adam Clayton y Larry Mullen Jr. celebra 50 años de carrera activa sin cambios en su alineación.
- La jornada histórica incluyó un concierto sorpresa en la escuela Mount Temple y una actuación acústica en el balcón del emblemático Bewley’s Café en Grafton Street.
- El directo supuso el regreso oficial a las baquetas de Larry Mullen Jr. tras superar su proceso de rehabilitación quirúrgica.
El regreso a Mount Temple: donde todo comenzó en 1976
La primera de las dos citas clandestinas tuvo lugar a media mañana en el patio central del Mount Temple Comprehensive School, el centro educativo público del norte de Dublín donde en el otoño de 1976 un adolescente Larry Mullen Jr. reunió por primera vez en su cocina a Paul Hewson (Bono), David Evans (The Edge) y Adam Clayton. Ante un millar de estudiantes y profesores que asistieron atónitos al despliegue técnico no anunciado, el grupo irrumpió con un repertorio directo y visceral.
El concierto escolar adquirió una trascendencia mayúscula al certificar el regreso a los escenarios de Larry Mullen Jr., apartado de las baquetas durante los últimos años debido a complejas intervenciones quirúrgicas en cuello y espalda que le impidieron participar en la residencia de la banda en Las Vegas. Al tomar el micrófono frente a la nueva generación de alumnos, Bono no dudó en romper el protocolo con humor: «¡Tranquilos todos, hemos conseguido escapar del laboratorio para tocar rock and roll!», exclamó el vocalista señalando las antiguas aulas de ciencias del centro.
Durante la actuación en Mount Temple, la formación repasó pasajes tempranos de su discografía, conectando la urgencia post-punk de su álbum debut Boy (1980) con la solidez interpretativa que los consolidó como el mayor fenómeno de estadios del planeta. «Volver a este patio con Larry detrás de la batería no es solo un ejercicio de nostalgia; es recordar exactamente la chispa eléctrica por la que decidimos dedicar nuestras vidas a la música», declaró The Edge al término del pase escolar.
Éxtasis acústico desde el balcón de Bewley’s Café en Grafton Street
Pocas horas después de su intervención en las aulas, la conmemoración se trasladó al corazón comercial y peatonal de la capital irlandesa. Sin previo aviso en redes sociales ni canales oficiales, U2 apareció en los ventanales del primer piso del histórico Bewley’s Café, situado en la emblemática arteria de Grafton Street, reconocida internacionalmente como cuna de músicos callejeros y epicentro de las tradicionales sesiones acústicas navideñas de Bono.
En cuestión de minutos, miles de transeúntes y seguidores locales colapsaron la avenida dublinesa para presenciar un formato desenchufado de enorme calado emocional. Desde el balcón, la banda interpretó una versión minimalista de «All I Want Is You», apoyada únicamente por la guitarra acústica de The Edge y los coros al unísono de la multitud congregada sobre los adoquines.
Uno de los instantes más celebrados de la tarde llegó cuando The Edge asumió la voz principal para interpretar «Falling Slowly», la composición ganadora del Oscar de Glen Hansard y Markéta Irglová, rindiendo un tributo explícito a la tradición de cantautores urbanos de Dublín. Como cierre de la intervención urbana, U2 entonó el himno litúrgico «40», clásico perteneciente a su álbum War (1983), dejando flotar en el aire el célebre estribillo «How long to sing this song?» mientras los cuatro músicos se despedían de su ciudad natal.
Cinco décadas de permanencia y el valor de una alineación inalterada
Cumplir medio siglo de trayectoria conservando los mismos cuatro integrantes fundacionales constituye una anomalía estadística en la historia del rock internacional. Desde su génesis bajo los nombres provisionales de Feedback y The Hype hasta su coronación global con obras maestras como The Joshua Tree (1987) y Achtung Baby (1991), el cuarteto ha sabido navegar transformaciones estéticas, crisis internas y evoluciones tecnológicas sin fracturar su núcleo humano.
El reencuentro de Mullen Jr. con Clayton, Evans y Hewson despeja además las incógnitas sobre el futuro inmediato del conjunto. Con el baterista plenamente reincorporado a la dinámica de trabajo, la banda encara los preparativos de nuevo material de estudio y proyecta la configuración de una futura gira internacional que conmemorará formalmente sus cinco décadas de producción artística en recintos de gran formato.
Dublín, epicentro lírico y conceptual de buena parte de la obra de la banda, volvió a ejercer de ancla identitaria para una formación que, 50 años después de aquel cartel en un tablón escolar, demostró sobre el asfalto que su pulso creativo permanece inalterado.