Noticias

Thom Yorke confiesa el desplome emocional y la pérdida de confianza que sufrió tras la última gira de Radiohead

Thom Yorke desvela en una conversación con Harry Styles para Rolling Stone el profundo impacto psicológico que le provocó el final del último tour de Radiohead por pabellones europeos. El músico británico relata cómo la vuelta al directo tras siete años de silencio derivó en una severa crisis de confianza creativa, mitigada únicamente al encerrarse de nuevo en el estudio con el productor Sam Petts-Davies para concebir su próximo disco en solitario.

Thom Yorke en QConciertos
4 min

MADRID, 11 de octubre de 2026 — El vocalista y compositor Thom Yorke ha desvelado el severo desgaste anímico que experimentó tras culminar la gira europea de pabellones de Radiohead en recintos como el WiZink Center de Madrid. En una reveladora conversación con Harry Styles publicada por Rolling Stone, el autor británico reconoció un desplome inmediato en su seguridad personal nada más apagarse los focos de los escenarios internacionales.

En Portada

  • Thom Yorke confiesa una aguda crisis de confianza tras completar la serie de 20 fechas en arenas con Radiohead.
  • El arranque de la gira en Madrid conmovió a la banda al cruzar entre el público conteniendo las lágrimas antes del primer acorde.
  • El músico canalizó la recuperación en el estudio junto al productor Sam Petts-Davies preparando un nuevo álbum en solitario.

La resaca psicológica tras el regreso a los grandes recintos

La vuelta de Radiohead al circuito de grandes arenas en noviembre de 2025 supuso uno de los acontecimientos musicales más esperados del último lustro. Tras siete años apartados de las giras conjuntas, el quinteto de Oxford despachó un itinerario de veinte recitales con entradas agotadas en capitales estratégicas como Madrid, Bolonia, Londres, Copenhague y Berlín. Sin embargo, el contraste entre la descarga adrenalínica de convocar a decenas de miles de personas cada noche y el retorno a la rutina doméstica detonó una crisis silenciosa en su líder.

«Mi reacción después de la gira fue caer, caer de manera enorme en términos de confianza en mí mismo», explicó Yorke durante el diálogo con Styles. La confesión desmitifica la euforia triunfalista asociada a las macroproducciones de estadio y pone el foco en el aislamiento post-tour que sufren músicos con trayectorias de alta exigencia artística. Según relató el propio vocalista, la absorción emocional que demandaba cada actuación terminó pasándole una factura imprevista una vez disuelto el calendario de fechas.

La catarsis de Madrid: conteniendo las lágrimas entre el público

Uno de los pasajes más intensos de la charla remite de forma directa a la noche inaugural de la gira en la capital española. En aquella primera cita, los cinco integrantes de la formación decidieron acceder a la pista atravesando a pie el foso entre los asistentes antes de encaramarse a las tablas, una maniobra que pulverizó la coraza profesional del grupo frente a la marea humana congregada en el pabellón madrileño.

Yorke rememoró la conmoción compartida con Jonny Greenwood, Colin Greenwood, Ed O’Brien y Philip Selway en ese instante exacto: «Estábamos como diciendo: ‘Bueno, mantengan la compostura. Mantengan la compostura’. Porque tenía ganas de largarme a llorar y todavía no habíamos tocado ni una nota. Hacía muchísimo tiempo que no me enfrentaba a algo así, y caminar en medio de todo eso…». La descarga de afecto de los seguidores desbordó a un grupo habituado a la sobriedad escénica, evidenciando la carga simbólica que arrastraba su reencuentro sobre el escenario tras casi una década de dispersión en proyectos individuales.

La recarga en el estudio: nuevo trabajo en solitario con Sam Petts-Davies

La salida de ese bache emocional requirió varios meses de reposo y distancia. La inflexión llegó transcurridos dos meses desde la clausura de la gira, momento en el que Yorke decidió encerrarse de nuevo a componer. El impulso de volver a registrar ideas en el estudio funcionó como el anclaje terapéutico necesario para recuperar la tracción creativa y recomponer su autoestima autoral.

En la actualidad, el músico da forma a su nuevo disco en solitario con la complicidad técnica del productor Sam Petts-Davies, colaborador de referencia en las grabaciones recientes de The Smile (Wall of Eyes, Cutouts) y en las partituras cinematográficas compuestas por Yorke para largometrajes como Suspiria y Confidenza. El propio compositor ha adelantado que este próximo repertorio transita sendas sonoras sustancialmente distintas a lo firmado previamente tanto en Radiohead como en el trío que comparte con Greenwood y Tom Skinner.

El equilibrio entre la maquinaria colectiva y la exploración solista

El testimonio de Yorke ilustra la tensión estructural que define a Radiohead desde hace más de dos décadas: la oscilación perpetua entre la magnitud mastodóntica de su legado colectivo y la necesidad de oxígeno experimental en proyectos paralelos. Mientras la maquinaria de pabellones exige una sincronización técnica milimétrica y una entrega emocional extrema ante audiencias masivas, los márgenes de sus trabajos individuales ofrecen al compositor un refugio artesanal sin presiones de escala.

La gestación de este nuevo elepé en solitario marcará la siguiente estación en la trayectoria del músico de Northamptonshire, certificando que la escritura de canciones sigue siendo su principal mecanismo de supervivencia frente a las sacudidas del directo a gran escala.

Transparencia y correcciones

En Qconciertos revisamos fechas, salas, fuentes oficiales y comunicados antes de publicar. Si detectas una errata o información actualizada, puedes escribirnos para revisarla.

Noticias relacionadas