Rosario Flores ha reafirmado su compromiso con la música en directo como la forma más auténtica de conectar con el público, coincidiendo con el inicio de su gira ‘Universo de Ley’, un proyecto con el que conmemora 33 años de trayectoria artística. Según declaró la cantante en una entrevista con EFE, el escenario es el espacio donde se transmite la esencia real de un artista: «Ahí es donde se te ve de verdad».
‘Universo de Ley’: Un homenaje a más de tres décadas de música
La gira ‘Universo de Ley’ representa un repaso exhaustivo por la carrera de Rosario, desde el icónico álbum ‘De Ley’ (1992), que la consolidó como una de las voces más personales del pop español, hasta sus trabajos más recientes. El espectáculo no solo incluye sus temas más emblemáticos, sino que también incorpora una puesta en escena renovada, con una banda de gran potencia musical y la participación de bailaores que aportan el sello del flamenco, género que siempre ha estado presente en su repertorio.
Para la artista, este proyecto es, ante todo, «una celebración» y un agradecimiento a un público que la ha acompañado a lo largo de más de tres décadas. Flores ha subrayado que la gira es una oportunidad para devolver, en forma de experiencia en directo, el cariño recibido durante todos estos años.
Andalucía, punto de partida de una gira con proyección internacional
El inicio de ‘Universo de Ley’ tiene un significado especial para Rosario Flores, ya que las primeras fechas se desarrollan en Andalucía, región de origen de su madre, la legendaria Lola Flores. Según información confirmada, las ciudades de Marbella, Huelva y Conil de la Frontera han sido las elegidas para arrancar este recorrido. Además, la gira continuará por distintas localidades españolas como Sitges (10 de agosto), Palencia (1 de septiembre), y Tarragona (21 de noviembre), antes de dar el salto a América en el mes de octubre, con una parada confirmada en el Teatro Nacional de Santo Domingo (17 de octubre).
La cantante ha insistido en la importancia de vivir la música en primera persona: «Hay que verme en directo», ha afirmado, convencida de que el escenario sigue siendo el lugar donde la música adquiere su máximo sentido. Esta declaración refuerza su postura frente al auge del consumo digital, defendiendo el valor irremplazable del contacto directo con el público.
El directo como símbolo de autenticidad en la era digital
En un contexto marcado por el dominio de las plataformas digitales y el consumo de música en streaming, Rosario Flores se posiciona como una defensora del formato en vivo. Según sus palabras, el directo permite transmitir emociones y matices que no siempre son captados en las grabaciones de estudio. Este enfoque no solo refleja su filosofía artística, sino que también responde a una demanda creciente entre los seguidores, que buscan experiencias únicas e inolvidables.
La gira ‘Universo de Ley’ se presenta, por tanto, como una oportunidad para redescubrir la obra de una de las artistas más influyentes del panorama musical español. Con una combinación de nostalgia y renovación, el espectáculo promete ofrecer una visión completa de la evolución de Rosario, desde sus raíces más flamencas hasta su consolidación en el pop y la fusión de estilos.
Un legado musical que perdura
Rosario Flores, hija de la mítica Lola Flores y del guitarrista Antonio González, ‘El Pescaílla’, comenzó su carrera musical en 1992 con el álbum ‘De Ley’, compuesto en su mayoría por su hermano Antonio Flores. Este disco incluyó himnos generacionales como ‘Mi gato’ o ‘Sabor, sabor’, que la catapultaron al estrellato. Tres décadas después, ‘Universo de Ley’ se plantea como una retrospectiva emocional, donde la artista repasa todas sus canciones, desde aquel primer trabajo hasta sus lanzamientos más recientes.
La gira, que se extenderá hasta principios de 2027, refleja no solo su capacidad para mantenerse relevante en un sector en constante cambio, sino también su compromiso con la autenticidad y la conexión humana a través de la música. En un mundo donde lo virtual gana terreno, su apuesta por el escenario como espacio de encuentro entre artista y público adquiere un valor simbólico y generacional.