MADRID, 7 de octubre de 2026 — El artista catalán Rojuu se encuentra en el epicentro de una severa tormenta mediática y judicial tras la difusión masiva en redes sociales de capturas de pantalla procedentes de un chat grupal privado en el que presuntamente aludía a mantener relaciones de índole sexual con menores de edad. La controversia, viralizada con fuerza en plataformas como X y TikTok, amenaza con paralizar los compromisos en directo del músico en salas de conciertos de Madrid y Barcelona, provocando las primeras reacciones formales tanto de colaboradores de su círculo creativo como de su representación letrada.
En Portada
- Filtración de presuntas conversaciones de WhatsApp atribuidas a Rojuu con referencias explícitas a menores de edad.
- El productor y vocalista Clutchill emite un comunicado asumiendo su falta de contundencia y condenando el contenido del grupo.
- El equipo jurídico del cantante sostiene que las acusaciones carecen de fundamento y anuncia acciones ante la justicia.
El origen de la filtración y el contenido de los mensajes
La polémica estalló a lo largo de las últimas jornadas cuando un antiguo integrante de un grupo de mensajería instantánea vinculado al intérprete de Starina y Kor Kor Lake decidió hacer públicos varios fragmentos de conversaciones. En el material difundido, que rápidamente alcanzó la condición de tendencia nacional, se aprecian comentarios atribuidos al cantante en los que ironiza comparándose con figuras procesadas judicialmente como Jeffrey Epstein y llega a manifestar: «si tengo relaciones con una del 2010 para arriba ni lo sabré y si lo sé España no lo sabrá».
El tono de las interacciones, caracterizado por un intercambio continuado de mofas y complicidad entre varios de los participantes del foro digital, ha desatado una ola de repulsa unánime dentro de la industria musical independiente y la comunidad de seguidores del trap y el pop alternativo estatal. Entre los usuarios identificados en las capturas figuraban diversos perfiles vinculados a la escena urbana y la producción underground contemporánea.
Reacciones en el entorno creativo: Clutchill rompe el silencio
La primera respuesta pública de peso dentro de los implicados directos ha llegado de la mano del músico y productor Clutchill, habitual colaborador en la trayectoria artística de Rojuu. Lejos de esquivar la gravedad de los hechos o recurrir a justificaciones habituales sobre la privacidad, Clutchill ha ofrecido un posicionamiento tajante en declaraciones contrastadas.
«Todas las capturas que salen son tremendamente desagradables y no tienen mayor justificación ni disculpa alguna en términos de lo que se dice y el tono en el que se hace y por ese lado tampoco pretendo justificar nada usando la etiqueta fácil del “humor entre amigos” porque incluso en ese contexto y visto desde fuera es desagradable y asqueroso todo lo que se dice», ha manifestado el artista.
En el mismo testimonio, el productor ha reconocido su propia inacción durante el periodo en el que se produjeron los intercambios: «Asumo mi culpa por no tener una actitud condenatoria y por el contrario celebrar o reírme de un tema que desde un primer momento tendría que haber condenado y no tomado a broma».
La defensa legal de Rojuu acudirá a las autoridades competentes
Frente a la gravedad de las acusaciones de grooming y corrupción de menores que circulan en el ámbito digital, el equipo letrado que representa a Roc Jou Morales ha salido al paso para desmentir la veracidad del relato construido en redes sociales y anunciar una ofensiva judicial inmediata.
A través de una comunicación formal, los representantes legales del músico han adelantado que «estudiarán el caso y llevarán los hechos ante las autoridades competentes», subrayando con firmeza que «las acusaciones carecen de respaldo y están causando un grave perjuicio a su honor, reputación y a su entorno personal y profesional».
La defensa técnica sostiene que la descontextualización, manipulación o fabricación de material privado en entornos digitales constituye un delito contra el honor y la intimidad que será dirimido en sede judicial, mientras evalúan el impacto contractual que esta crisis de reputación puede desencadenar en el calendario de lanzamientos discográficos y contrataciones en directo.
Impacto directo en la escena musical y el circuito de conciertos
Rojuu ha sido durante el último lustro uno de los estandartes generacionales más singulares del pop de vanguardia español, transitando desde sus inicios autodidactas en plataformas digitales hasta encabezar carteles en grandes citas del circuito nacional y agotar localidades en recintos emblemáticos del país. Su presencia en la programación de festivales de primavera y verano y su actividad en la red de salas de conciertos de ciudades como Madrid, Barcelona o Valencia quedan ahora supeditadas a la evolución procesal y al dictamen de los promotores del sector.
Diversos colectivos de la industria cultural han comenzado a debatir en las últimas horas la necesidad de establecer protocolos éticos más estrictos en la contratación artística cuando concurren señalamientos que afectan a la protección de menores. Mientras las diligencias preliminares y las eventuales denuncias formales siguen su curso reglamentario, el caso marca un punto de inflexión en la gestión de la responsabilidad pública de los creadores en la era de la hiperconectividad.