MADRID, 27 de octubre de 2026 — El cuarteto estadounidense Poison Ruïn desembarca la próxima semana en los escenarios españoles para presentar en directo su nuevo trabajo discográfico, Hymns From the Hills (Relapse Records), con fechas confirmadas en Razzmatazz 3 en Barcelona y Moby Dick Club en Madrid.
En Portada
- Poison Ruïn presentará su nuevo álbum ‘Hymns From the Hills’ (Relapse Records) en una gira de cuatro paradas por salas estatales.
- La producción combina la autogestión de Mac Kennedy en la grabación con la mezcla de Jonah Falco (Fucked Up) y la masterización de Arthur Rizk.
- El periplo recorrerá Barcelona (2 de noviembre), Madrid (3 de noviembre, junto a los suecos Mörkt), Oviedo (6 de noviembre) y Bilbao (7 de noviembre).
Alegoría medieval contra las cadenas del presente
Nacidos en Filadelfia en 2020 al calor del confinamiento pandémico, Poison Ruïn comenzaron como una válvula de escape unipersonal operada por Mac Kennedy. Lo que en sus dos primeros EPs homónimos parecía un experimento casero de baja fidelidad pronto cristalizó en una de las formaciones más singulares de la factoría subterránea norteamericana. Al incorporar a Nao Bauhaus en la batería, Will McAndrew al bajo y Eilis Frawley como segunda guitarra y teclados, el grupo transformó la aspereza primitiva del crust en un artefacto escénico compacto y afilado.
Lejos del escapismo de dragones o la épica pomposa del power metal convencional, la iconografía de Poison Ruïn —plagada de cascos de hierro, cadenas, mazmorras y campesinos armados con hoces— funciona como una radiografía materialista de la servidumbre contemporánea. La dialéctica amo-siervo y el despojo de los recursos comunales sirven de prisma para desmenuzar las crisis habitacionales, la precarización laboral y la vigilancia algorítmica.
«Nunca nos interesó la fantasía épica de héroes conquistadores ni los reyes salvadores; lo que vemos al mirar el medioevo es a campesinos deslomándose para sostener los privilegios de un señor feudal que no pisa el barro», explicaba recientemente Mac Kennedy al desgranar el concepto narrativo del cuarteto. «El mundo del trabajo contemporáneo no dista tanto de aquel vasallaje; cambiaron los castillos por rascacielos corporativos, pero el yugo sobre quien no posee los medios sigue intacto».
La forja de ‘Hymns From the Hills’: producción analógica y alianzas de peso
En Hymns From the Hills, editado bajo el prestigioso sello Relapse Records, la banda mantiene intacta su ética de trinchera. La grabación de pistas se ejecutó de forma autónoma en el local de ensayo que la banda mantiene en los márgenes industriales de Filadelfia, prescindiendo expresamente de macroestudios comerciales para preservar la textura arenosa de las tomas originales.
Sin embargo, el salto cualitativo en la pegada sonora responde a dos nombres propios del underground internacional. El álbum fue mezclado por Jonah Falco, batería y cerebro de la veterana banda canadiense Fucked Up, quien supo equilibrar el crujido del anarcopunk con el dramatismo melódico del post-punk británico de principios de los ochenta. En la fase final, la masterización corrió a cargo del cotizado ingeniero Arthur Rizk, célebre por cincelar el impacto de obras maestras contemporáneas para Power Trip, Cavalera Conspiracy o Kreator.
«Buscábamos que el bombo y el bajo pegaran en el pecho como una catapulta, pero sin limpiar el óxido que da carácter a las guitarras», señalaba el propio Falco sobre las sesiones de mezcla. «El mérito de Poison Ruïn reside en sostener himnos coreables sobre una base de suciedad orgánica que no admite atajos digitales».
Entre el anarcopunk de Crass y la penumbra del deathrock
Desde el punto de vista estrictamente musicológico, las composiciones de Hymns From the Hills beben a partes iguales del espíritu beligerante de Flux of Pink Indians y Conflict, la densidad telúrica de los primeros Amebix y la atmósfera fúnebre de Christian Death o Bauhaus. Los pasajes instrumentales apoyados en sintetizadores marciales introducen momentos de tensión que desembocan en cabalgadas rítmicas deudoras de la New Wave of British Heavy Metal, recordando el pulso crudo de Venom y los primeros compases de Motörhead.
La voz de Kennedy, rasgada y distante a través de capas de reverberación de muelles, guía unas estructuras directas donde no sobran compases. Canciones como los sencillos de adelanto condensan en menos de tres minutos proclamas obreras revestidas de misticismo heráldico, convirtiendo las tensiones gremiales de los siglos oscuros en manifiestos de resistencia urbana.
Ruta peninsular: cuatro citas indispensables con el underground
El desembarco peninsular de Poison Ruïn arrancará el domingo 2 de noviembre en Barcelona, donde tomarán el escenario de Razzmatazz 3. Al día siguiente, lunes 3 de noviembre, la caravana se trasladará a Madrid para una fecha clave en Moby Dick Club, velada organizada por la promotora All Waves Promotions.
La cita madrileña contará con un atractivo añadido: la presencia sobre las tablas de Mörkt, implacable trío que fusiona crust punk con cadencias de black metal primigenio e interpreta su repertorio íntegramente en sueco, garantizando una apertura de jornada marcada por la intensidad física y la ausencia de concesiones comerciales.
Tras su paso por la capital, la gira enfilará hacia el norte. El miércoles 6 de noviembre actuarán en Kuivi Almacenes en Oviedo, llevando su propuesta a tierras asturianas antes de cerrar su periplo ibérico el jueves 7 de noviembre en el espacio cultural Sarean de Bilbao. Cuatro oportunidades exclusivas para comprobar cómo el punk actual es capaz de reinventar su iconografía sin renunciar a la pólvora política ni a la contundencia en directo.