MADRID, 15 de septiembre de 2026 — El diseñador de moda estadounidense Bob Mackie, artífice fundamental del imaginario visual en directo de gigantes como Cher, Elton John y Madonna, ha fallecido a los 87 años tras más de seis décadas redefiniendo el vestuario musical en recintos de todo el planeta, desde grandes estadios norteamericanos hasta teatros de Las Vegas y galas internacionales.
En Portada
- El diseñador Bob Mackie fallece a los 87 años con una trayectoria avalada por nueve premios Emmy, un premio Tony y tres nominaciones a los Oscar.
- Fue el creador de piezas históricas del pop en directo, como el mono de strass de Cher, el traje de béisbol de Elton John y vestidos clave de Marilyn Monroe y Madonna.
- Su legado visual mantiene una influencia directa en las puestas en escena contemporáneas de figuras como Miley Cyrus y Sabrina Carpenter.
El arquitecto del espectáculo visual en el pop de gran formato
La carrera de Bob Mackie (nacido en Monterey Park, California, en 1939) no se puede disociar de la evolución del espectáculo musical moderno. En una era en la que los conciertos en directo comenzaban a abandonar la sobriedad técnica para transformarse en superproducciones multidisciplinares, Mackie entendió que la indumentaria debía funcionar como una extensión escenográfica capaz de proyectar dramatismo hacia la última fila de un estadio o a través de la pantalla del televisor.
A lo largo de su trayectoria profesional, el modisto acumuló nueve premios Emmy y un galardón Tony, además de tres candidaturas a los premios de la Academia de Hollywood. Su filosofía creativa partía de una premisa contundente que él mismo defendió durante décadas al definir el perfil de las artistas con las que colaboraba: «Una mujer que lleva mi ropa no tiene miedo de llamar la atención».
La alianza artística irrepetible junto a Cher
El vínculo profesional y creativo más profundo de Mackie se forjó junto a Cher. Iniciada durante la emisión televisiva de The Sonny & Cher Comedy Hour a principios de los años setenta, esta sinergia redefinió las convenciones del guardarropa escénico femenino. Juntos desafiaron la censura de la época mediante transparencias estratégicas, intrincados bordados de pedrería, apliques de plumas monumentales y tocados de inspiración tribal que rompieron los moldes del entretenimiento televisivo y los conciertos en directo.
Entre los hitos más recordados de esta colaboración figura el rompedor conjunto negro de dos piezas y tocado de plumas que Cher vistió en la 58ª edición de los Premios Oscar en 1986, así como el legendario «naked dress» bordado con cristales que la cantante lució en la primera Gala del Met a la que asistió en 1974. La cantante californiana mantuvo a Mackie como diseñador de cabecera en sus grandes residencias en Las Vegas y en macroconciertos como los de su gira de despedida Living Proof: The Farewell Tour, confirmando que la silueta ideada por Mackie era una seña de identidad inseparable de su repertorio musical.
Del uniforme de Elton John en el Dodger Stadium a la noche triunfal de Madonna
La audacia visual de Mackie trascendió géneros y formatos. A mediados de los años setenta, cuando Elton John dominaba las listas de ventas globales y llenaba arenas en ciudades de Europa y América, el diseñador concibió varios de los atuendos más excesivos del pianista británico. La cúspide de aquella etapa se materializó en octubre de 1975 durante los dos conciertos multitudinarios de Elton John en el Dodger Stadium de Los Ángeles, donde el músico apareció al piano enfundado en un uniforme completo del equipo de béisbol confeccionado íntegramente en lentejuelas brillantes.
En 1991, Madonna acudió a los premios de la Academia de Cine para interpretar en directo la balada «Sooner or Later», perteneciente a la banda sonora de la película Dick Tracy. Para aquella actuación, Mackie confeccionó un deslumbrante vestido blanco ajustado, cuajado de perlas y lentejuelas y complementado con una estola de piel blanca, canalizando la estética del Hollywood clásico y homenajeando a Marilyn Monroe. La imagen de Madonna sobre el escenario aquella noche, coronada minutos después con el Oscar a la Mejor Canción Original para Stephen Sondheim, quedó grabada como uno de los momentos cumbres de la cultura pop de los años noventa.
El boceto histórico para Marilyn Monroe y la controversia del archivo
La huella de Mackie en la historia cultural se remonta incluso antes de consolidar su propia firma. En 1962, con apenas 23 años y mientras ejercía como joven asistente del diseñador Jean Louis, Mackie trazó el boceto original del mítico vestido color piel adornado con 2.500 cristales cosidos a mano que Marilyn Monroe llevó en el Madison Square Garden para cantar el «Happy Birthday, Mr. President» a John F. Kennedy.
Décadas más tarde, cuando la celebridad Kim Kardashian obtuvo el permiso para lucir la prenda original durante la alfombra roja de la Gala del Met en mayo de 2022, Mackie expresó públicamente su desacuerdo con la decisión de alterar la conservación de una pieza histórica de museo, declarando con rotundidad: «Nadie más debería llevar ese vestido; fue diseñado específicamente para Marilyn y para ese instante irrepetible».
Una influencia viva en las nuevas generaciones del pop
Lejos de quedar relegado a los libros de historia, el lenguaje estético de Bob Mackie vive un constante renacimiento en las giras y entregas de premios actuales. Durante la gala de los MTV Video Music Awards de 2024, la cantante Sabrina Carpenter desfiló con el mismo diseño de archivo que Madonna había portado en los Oscar de 1991, adaptándolo a su propia narrativa visual.
Asimismo, figuras consagradas del panorama contemporáneo como Miley Cyrus han recurrido a piezas vintage de Mackie en hitos decisivos de su carrera, como la actuación en directo de su éxito mundial «Flowers» durante la ceremonia de los Premios Grammy de 2024. La desaparición de Bob Mackie cierra un capítulo irrepetible del diseño aplicado al directo, consolidando una obra que demostró que el brillo, cuando se ejecuta con rigor artesanal y precisión técnica, constituye una disciplina artística fundamental en la música en vivo.