MADRID, 19 de octubre de 2026 — The National y Michael Stipe sacudieron la escena de Biarritz durante el festival AB100 al interpretar ‘E-Bow The Letter’, la emblemática pieza de R.E.M. ideada en 1995 en San Sebastián, antes del cierre definitivo de la cita en el auditorio Kursaal. La velada congregó en territorio vascofrancés a una audiencia selecta que presenció una de las colaboraciones más insólitas del calendario musical de otoño.
La cumbre artística se articuló en torno a la celebración del cincuenta cumpleaños de los hermanos Aaron y Bryce Dessner, arquitectos instrumentales del conjunto estadounidense, quienes estructuraron un programa itinerante repartido a ambos lados de la frontera pirenaica. Matt Berninger compartió micrófono principal con el histórico vocalista de Athens, alternando el barítono sombrío habitual en las composiciones de su banda con las inflexiones vocales de Stipe, quien no pisaba un formato similar sobre las tablas desde hacía varios meses.
En Portada
- Michael Stipe se une a The National en Biarritz para interpretar en directo ‘E-Bow The Letter’ de R.E.M. tras años de silencio conjunto.
- La composición regresa al enclave geográfico donde fue concebida en 1995 durante las sesiones itinerantes previas al álbum ‘New Adventures In Hi-Fi’.
- El festival AB100 concluye en el Kursaal donostiarra como la única presentación completa de The National programada en 2026.
El magnetismo de ‘E-Bow The Letter’: memoria donostiarra en suelo de Biarritz
La elección de ‘E-Bow The Letter’ no respondió a un mero capricho nostálgico de repertorio. La canción, publicada en 1996 como sencillo de apertura del álbum New Adventures In Hi-Fi, guarda un vínculo directo con el territorio que acogió la conmemoración. En el verano de 1995, durante una escala de la gira europea de Monster, R.E.M. se instaló durante varias jornadas en San Sebastián para descansar del trajín de las grandes arenas continentales. Aquella tregua a orillas del Cantábrico inspiró un boceto instrumental dominado por el transductor electromagnético de arco de Peter Buck y los versos fragmentarios que Stipe redactó a modo de correspondencia lírica sin destinatario explícito.
Sobre las tablas de Biarritz, Stipe tomó la palabra visiblemente emocionado antes de que las notas iniciales rompieran la quietud de la sala: «Compusimos esta canción exactamente aquí, durante unos días de pausa en San Sebastián en 1995, antes de llevarla al estudio e invitar a Patti Smith para que grabara esas segundas voces tan imborrables. Cantarla esta noche con Aaron, Bryce y Matt frente a vosotros cierra un círculo íntimo que no imaginé volver a transitar». La recreación prescindió de artificios digitales y se apoyó en guitarras sobrias, con Bryce Dessner emulando el zumbido continuo característico del pedal y transductor E-Bow, mientras Aaron Dessner aportaba arpegios discretos desde la penumbra del escenario.
Matt Berninger asumió las réplicas vocales con una cadencia contenida, empastando su grave natural con los tonos rasgados de Stipe. La ausencia de la pista de estudio original de Patti Smith fue solventada mediante una estructura coral compartida entre los instrumentistas de la banda, intensificando la atmósfera de letanía eléctrica que convirtió a la pieza en una de las cimas artísticas del catálogo alternativo de mediados de los noventa. El público asistente, compuesto por profesionales de la escena independiente y seguidores llegados desde distintos puntos de la península y Francia, despidió la interpretación con una ovación cerrada que superó los tres minutos.
De teloneros en 2008 a la alianza orgánica de Big Red Machine
La complicidad exhibida en el festival AB100 hunde sus raíces en casi dos décadas de respeto profesional continuado. En 2008, cuando R.E.M. emprendió la extensa gira norteamericana de presentación de Accelerate, la banda liderada por Michael Stipe eligió a The National como formación de apertura en los anfiteatros de Estados Unidos. Aquellos conciertos consolidaron el despegue de la formación de Ohio en el circuito de gran capacidad y cimentaron un diálogo creativo ininterrumpido entre Stipe y los gemelos Dessner.
Esa sintonía artística cristalizó con fuerza en 2020 a través del proyecto experimental Big Red Machine, fundado por Aaron Dessner y Justin Vernon (Bon Iver). Stipe participó como cantante principal y coautor del sencillo ‘No Time For Love Like Now’, registrado durante los meses de confinamiento estricto. La pista evidenció cómo la sensibilidad armónica de Dessner encajaba con la declamación poética del vocalista de Georgia, sentando las bases de una relación de confianza que ha desembocado en este reencuentro sobre el escenario.
Por su parte, Aaron Dessner valoró públicamente la trascendencia del momento entre bastidores: «R.E.M. enseñó a nuestra generación que se podía habitar el circuito masivo sin renunciar a la pulsión poética ni a la independencia ideológica. Compartir este tema con Michael para festejar nuestros cincuenta años es el mayor honor que podíamos pedirle a la música». La declaración refleja la continuidad estética que une la era dorada del rock alternativo de Athens con la sofisticación orquestal que define a The National desde discos como Boxer y High Violet.
La clausura en el Kursaal y el horizonte en solitario de Michael Stipe
El festival AB100 concluyó sus actividades oficiales el 18 de octubre en el auditorio del Kursaal de Donostia con el recital exclusivo titulado The National And Friends. La cita representó el primer concierto completo de la formación desde finales de 2024 y su único compromiso colectivo en agenda para todo el ejercicio 2026, dado que sus integrantes han priorizado sus proyectos individuales de producción musical, composición sinfónica y encargos cinematográficos.
El paso de Michael Stipe por este doblete transfronterizo sirve asimismo de preludio para su esperada faceta discográfica individual. Alejado de las giras comerciales regulares desde la disolución amistosa de R.E.M. en 2011, el vocalista continúa perfilando los detalles finales de su primer álbum de larga duración en solitario. Composiciones como ‘Hum Desiderata’ y ‘The Rest Of Ever’, que ha dejado escuchar de forma intermitente en plataformas de corte artístico y eventos puntuales, anticipan una propuesta donde las percusiones programadas, los sintetizadores analógicos y los textos declamados desplazan a las tradicionales guitarras de doce cuerdas.
Interrogado recientemente sobre los plazos de salida de dicho material sonoro, Stipe mantuvo su postura de calma creadora: «El álbum sigue su cauce en el estudio sin ataduras de calendario comercial; piezas como ‘Hum Desiderata’ marcan el pulso sonoro que busco y mantengo la meta de entregarlo al público antes de que termine el año». Con esta aparición conjunta entre Biarritz y el auditorio del Kursaal, el músico constata que su garganta mantiene la pegada expresiva que definió a toda una era del rock alternativo, alimentando el interés internacional ante su inminente debut formal.