MADRID, 16 de octubre de 2026 — La compositora madrileña Margielin publica hoy su álbum debut, Desde la Azotea, una obra de diez canciones con la que certifica su salto de escala tras haber conquistado el certamen Mad Cool Talent y foguear su repertorio en citas de Madrid como el ciclo Radar Joven en el mítico Café Berlín.
En Portada
- Margielin debuta en formato largo con Desde la Azotea, consolidando la trayectoria iniciada con el EP Cosas que Pasan y el sencillo bisagra «MRUA».
- La producción corre a cargo del tándem Perita Carnal (Pedro Balo y Pablo López) entre sus instalaciones y The GrooveShip Music Studio, apostando por instrumentación real frente a la sobreproducción digital.
- El repertorio combina city pop de corte japonés, italo-disco, cadencias de g-funk junto a Sami Deluxe y un homenaje a sus raíces peruanas con notas de voz en quechua.
De la azotea como refugio al pulso analógico del estudio
El origen material de este trabajo discográfico no se gestó en un laboratorio comercial de composición exprés, sino en las alturas de la capital española. En una azotea comunitaria donde subía a entrenar la voz, desconectar del ruido de la metrópoli y poner en orden sus libretas de notas, Margielin encontró el ángulo exacto para observar las contradicciones de su generación. Aquel perímetro de cemento y cielo abierto sirvió de bisagra psicológica entre las vivencias tempranas recogidas en su EP Cosas que Pasan y la ambición armónica que requería un primer elepé.
«Subir a la azotea era mi manera de tomar distancia con el asfalto; necesitaba mirar Madrid desde arriba para entender qué historias merecían quedarse en una canción y cuáles eran simple dispersión», explica Margielin al desgranar el concepto vertebrador del lanzamiento. La idea de huida y repliegue íntimo se traduce en canciones que respiran con holgura melódica, apoyadas en una narrativa que huye del cinismo para abrazar la vulnerabilidad de quien transita la veintena entre exigencias laborales y vocación artística.
La alianza con Perita Carnal y The GrooveShip
El salto cualitativo del disco radica en su arquitectura sonora. Margielin confió la producción íntegra de la obra a Perita Carnal, la alianza creativa integrada por Pedro Balo y Pablo López. Las sesiones de grabación se repartieron entre el centro de operaciones del dúo y The GrooveShip Music Studio, dos espacios donde se priorizó la calidez analógica y la interacción física de músicos de carne y hueso por encima de los bancos de sonido estandarizados.
La alineación de directo que acompaña a la cantante ha tenido un protagonismo decisivo en la fijación de las tomas definitivas: Mateo Vásquez Basurco en la batería imprime una pegada precisa pero elástica; Ramón Paz viste los cortes con guitarras rítmicas de corte funk y desarrollos melódicos sin estridencias; Nico Da Rossi aporta riqueza tímbrica al frente de los sintetizadores y teclados Rhodes; mientras que el propio Pablo López asume las líneas de bajo eléctrico, otorgando al conjunto una base sólida que remite a la escuela del pop bailable de finales de los setenta y principios de los ochenta.
Entre el city pop tokiota y el groove europeo
Lejos de restringirse a las fórmulas acústicas de la cantautora al uso, Desde la Azotea despliega una paleta de influencias de alta exigencia técnica. La apertura del trabajo deslumbra por su asimilación del city pop nipón que inmortalizaron figuras como Tatsuro Yamashita o Mariya Takeuchi: baterías vivas, vientos de seda, acordes con novenas y líneas vocales brillantes marcan el paso de «Desde» y «Dejarlo todo». En esa misma línea estilística brilla «Paris pour moi», un ejercicio de sofisticación europea con tintes de synth-pop francés e italo-disco donde el baile no resulta evasivo, sino elegante y deliberado.
El álbum también sabe pisar el acelerador hacia el compás callejero sin perder la compostura. En «FOMO City», la artista aborda la ansiedad social provocada por la hiperconexión contemporánea sobre una base de g-funk californiano. La pieza surge tras una colaboración en el estudio con Sami Deluxe, vocalista de Stereo Madness, quien aporta contrastes vocales y un dinamismo que oxigena la mitad del disco. En el extremo opuesto, «Quédate un poco» desacelera las pulsaciones para erigirse en una balada de instrumentación clásica, sostenida sobre el piano de Da Rossi y un timbre vocal que renuncia a los artificios del afinado automático.
Memoria familiar, quechua y raíces en Lima
El pulso identitario de Margielin adquiere su cota más honda en la mirada hacia sus orígenes andinos. Tras un viaje a Lima para reencontrarse con su círculo familiar más cercano, la autora compuso «Mi realidad», pieza donde examina el sentimiento de pertenencia dividida entre dos orillas geográficas y culturales. Lejos de tratar el folclore como un añadido superficial, la artista teje una conexión respetuosa y viva que cristaliza en «Entre tú y yo», donde se atreve con una cumbia de compás cadencioso y arreglos modernos.
El momento más conmovedor del recorrido llega con el interludio «En los ojitos». En este pasaje sonoro, la producción introduce mensajes de voz reales capturados del teléfono móvil de su abuela, intercalando frases en quechua y castellano cargadas de afecto intergeneracional. «Ese audio es el corazón del disco; quería que la voz de mi abuela quedara fijada en la cinta como testimonio de resistencia y de amor incondicional, porque sin su memoria yo no estaría escribiendo música hoy», subraya la cantante al recordar el proceso de mezcla.
De promesa de concurso a valor de cartelera
El camino de Margielin hasta llegar a este primer larga duración ha sido una carrera de fondo. Tras despuntar en las convocatorias de bandas jóvenes y recibir el respaldo del público en las Fiestas de San Isidro y los recitales acústicos de Sofar Sounds, la solista ha transformado el aplauso inicial en un proyecto de largo recorrido. Con Desde la Azotea, disponible ya en plataformas digitales y con edición cuidada en vinilo, la madrileña demuestra que la frescura melódica no está reñida con la pulcritud instrumental, firmando una de las cartas de presentación más redondas y sólidas de la temporada en el panorama estatal.