MADRID, 26 de octubre de 2026 — Lucas Paulano ha rozado la gloria europea al alzarse con un histórico segundo puesto en el festival de Eurovisión Junior celebrado en Malta con su balada ‘Cuore Bello’. El artista, curtido en las galas de talento vocal de la televisión española y con una proyección en directo que ahora mira hacia recintos de Madrid y el circuito de salas del país, sumó 184 puntos que lo situaron a un paso del micrófono de cristal, únicamente superado por el combinado de Armenia.
En Portada
- Lucas Paulano logra la segunda posición para España en Eurovisión Junior sumando 184 puntos (108 de jurado y 76 de televoto).
- La balada orquestal ‘Cuore Bello’ cautivó a los paneles técnicos por su pureza tímbrica y una escenografía basada en el círculo de luz.
- Armenia se coronó ganadora con la producción de corte electropop ‘Boo!’ interpretada por Naré Kerobyan con 202 puntos.
Una puesta en escena íntima y un despliegue vocal sin fisuras
La actuación de Lucas Paulano se articuló desde una sobriedad escénica calculada para ceder todo el protagonismo a la dinámica interpretativa. Sobre el escenario maltés, el solista abrió la narración musical frente a una simbólica caja de recuerdos de la que emergía una atmósfera cromática templada. Tras unos primeros compases medidos donde predominó la media voz y una afinación milimétrica sobre las cuerdas y el piano de la pieza, el intérprete se desplazó hacia el centro de un círculo de luz cenital que aislaba su figura frente al auditorio.
Fue en el tercio final de ‘Cuore Bello’ donde Paulano exhibió la plenitud de su registro de pecho, sosteniendo notas agudas de alta exigencia lírica que levantaron la ovación cerrada del público asistente. Lejos de recurrir a coreografías aceleradas o artificios pirotécnicos convencionales, la delegación apostó por la arquitectura vocal clásica, un factor que los paneles de expertos valoraron de manera unánime.
«Subir a ese escenario dentro de ese círculo de luz y cantar cada compás de ‘Cuore Bello’ pensando en mi familia ha sido la experiencia más intensa de mi vida; sentí que la música conectaba de verdad sin importar el idioma ni las fronteras», declaró Lucas Paulano a los micrófonos oficiales tras descender del escenario con el trofeo de plata en las manos.
Radiografía de las votaciones: el respaldo del jurado técnico frente al empuje armenio
El desglose minucioso del escrutinio evidencia la solvencia técnica del aspirante español. En la fase de votaciones de los jurados nacionales, España acumuló 108 puntos, manteniéndose en los puestos de liderazgo durante prácticamente toda la ronda de portavoces gracias a puntuaciones máximas continuadas. La recepción entre los profesionales del sector acreditó la complejidad de una partitura exigente que requería temple respiratorio y precisión de tesitura.
Por su parte, el televoto popular otorgó a Lucas Paulano otros 76 puntos, consolidando una marca final de 184 créditos. La victoria absoluta correspondió a la representante de Armenia, Naré Kerobyan, cuyo enérgico single ‘Boo!’ cosechó 202 puntos mediante una fórmula bailable orientada al pop contemporáneo con reminiscencias de la factoría pop internacional y el K-pop de masas. La pugna en el cuadro de honor confirmó la diversidad estilística de una edición marcada por el contraste entre la pulcritud orgánica de la balada mediterránea y la producción sintética ultramoderna.
«No veníamos a competir con pirotecnia fácil ni efectismos pasajeros, sino a defender una partitura exigente que requería afinación milimétrica y verdad absoluta sobre las tablas», apuntó la dirección artística de la candidatura, subrayando la madurez demostrada por el vocalista a lo largo de las semanas de ensayo en el recinto insular.
Incidencias técnicas y la solidez competitiva de la marca española
La gala no estuvo exenta de contratiempos organizativos ajenos a las delegaciones artísticas. En los primeros compases de la retransmisión internacional, cuando la candidatura de Chipre se disponía a ocupar el segundo turno del orden de actuación, la producción en directo sufrió un corte técnico en los sistemas audiovisuales y de monitorización que obligó a paralizar la gala durante seis minutos completos. La contingencia requirió el aplomo de presentadores y realizadores hasta que se restablecieron las líneas de enlace de audio y fibra óptica en el pabellón de Malta.
Superado el percance, la cita transcurrió con regularidad hasta coronar la trayectoria de la delegación de RTVE en el certamen infantil. Con este segundo puesto, España consolida un palmarés envidiable en la versión Junior del certamen, donde históricamente se acumula una regularidad notable que contrasta de forma radical con los tropiezos recurrentes y las plazas de cola cosechadas por el formato sénior en la última década. La efectividad de los procesos de selección y desarrollo artístico en la cantera musical joven vuelve a poner de manifiesto la viabilidad de producciones de calado melódico tradicional bien ejecutadas.
La proyección escénica de Lucas Paulano y el horizonte de 2027
El triunfo moral de ‘Cuore Bello’ abre ahora una etapa de consolidación escénica para Lucas Paulano fuera de los platós de grabación televisiva. Tras su paso iniciático por concursos de talentos, el salto al podio internacional sitúa al intérprete en el radar de promotores de eventos en vivo y ciclos acústicos que exploran la música vocal en directo por teatros y auditorios de referencia cultural.
Mientras la participación de España en el festival sénior de 2027 permanece envuelta en la incertidumbre ante posibles reajustes de calendario y presupuestos de la cadena pública, el éxito cosechado en Malta certifica que la escena de solistas noveles cuenta con un público fiel cuando se priorizan el entrenamiento vocal riguroso, la autenticidad melódica y el respeto a la composición instrumental sobre los escenarios.