MADRID, 30 de septiembre de 2026 — La legendaria librería y disquería Zivals, enclave neurálgico para la cultura musical argentina situado en la célebre intersección de las avenidas Corrientes y Callao en Buenos Aires, ha emitido una alerta pública ante el proyecto de ley del Gobierno de la Ciudad que prevé la expropiación total de su edificio histórico para la construcción de la futura Línea F de la red de transporte subterráneo.
En Portada
- El espacio cultural Zivals, con 55 años de actividad ininterrumpida y 33 trabajadores en plantilla, queda afectado por el plan de expropiaciones de la nueva traza del subte porteño.
- El inmueble alberga más de 50.000 referencias musicales y literarias, además de lucir en su fachada un mural conmemorativo del álbum Clics modernos de Charly García.
- El Ministerio de Infraestructura afirma que negocia opciones para integrar la tienda en el desarrollo urbanístico proyectado para 2031, mientras la dirección del local pide reubicar los accesos a la estación.
Medio siglo de vinilos, literatura y memoria sonora en la avenida Corrientes
Fundada hace 55 años, Zivals representa uno de los últimos baluartes del coleccionismo discográfico tradicional en el circuito céntrico de la capital argentina. Su local no solo opera como un punto de venta comercial, sino como un punto de encuentro intergeneracional donde conviven el tango de vanguardia, el folclore de raíz, el jazz contemporáneo y las grandes obras maestras del rock en español. El fondo bibliográfico y musical del establecimiento supera actualmente los 50.000 títulos catalogados, sosteniendo a un equipo humano de 33 trabajadores especializados.
El arraigo del establecimiento en el imaginario musical latinoamericano se consolidó aún más con la reciente inauguración de un imponente mural en su fachada exterior, inspirado en la icónica portada de Clics modernos concebida por Charly García en Nueva York durante 1983. Este homenaje visual convirtió a la esquina de Corrientes y Callao en una parada obligatoria para melómanos y visitantes de las principales salas de conciertos y teatros de la ciudad.
A través de un comunicado difundido en sus canales oficiales, la gerencia del espacio expuso la gravedad del escenario: «Zivals está en la mira de una expropiación». En el texto, sus responsables subrayan que tras analizar los planos técnicos del proyecto existen «alternativas mejores para la ciudad, más económicas y más razonables» que permitirían erigir las bocas de acceso a la red de transporte sin arrasar con inmuebles de alto valor patrimonial.
El proyecto de la Línea F y el impacto sobre el tejido comercial
El plan urbanístico impulsado por la administración porteña contempla la adquisición forzosa de 12 propiedades en su totalidad y la afectación parcial de otras 26 parcelas distribuidas a lo largo del corredor. La parcela que ocupa Zivals coincide con el punto neurálgico planificado para la combinación de correspondencia entre la histórica Línea B (que discurre bajo Corrientes) y la proyectada Línea F.
La futura traza de la Línea F abarcará 9,8 kilómetros y dispondrá de 12 estaciones entre Barracas y Palermo, atravesando distritos clave como Constitución, Monserrat, San Cristóbal, Balvanera y Recoleta. Con una fecha estimada de inauguración fijada para 2031, el diseño de ingeniería busca construir vestíbulos subterráneos de gran capacidad y accesos peatonales fuera de la línea de calzada para despejar el tránsito peatonal en las aceras.
Frente a la inquietud social generada por la posible demolición del edificio, el ministro de Infraestructura y Movilidad de la Ciudad, Pablo Bereciartua, intervino públicamente para matizar el alcance de la medida. «La disquería quedará en ese lugar o en uno mejor del que tienen», declaró el funcionario, señalando la existencia de una mesa de diálogo técnico encargada de evaluar soluciones arquitectónicas como la incorporación del local en la planta baja del futuro complejo inmobiliario que se levantará sobre el solar.
La resistencia de las disquerías independientes ante el avance inmobiliario
La situación de Zivals reabre el debate internacional en torno a la protección de las tiendas de discos y espacios culturales independientes frente a los grandes planes de reestructuración urbana. En un mercado global dominado por la inmediatez del streaming, los recintos físicos donde se preserva el soporte físico —vinilos, casetes, ediciones limitadas y ensayos musicales especializados— ejercen una labor de archivo vivo imprescindible para la escena de directos y festivales.
Desde la dirección de Zivals han convocado a la comunidad artística, clientes y lectores a respaldar la continuidad del establecimiento mediante la divulgación activa del reclamo y la asistencia presencial al local. La defensa de esta esquina emblemática se perfila como un test decisivo sobre el equilibrio entre la modernización de las infraestructuras metropolitanas y la conservación de la identidad sonora que define a las grandes capitales culturales.