VALENCIA, 24 de octubre de 2026 — El compositor británico Joe Jackson saldó anoche su deuda histórica con el público valenciano al debutar por primera vez en el auditorio de La Rambleta en Valencia, dentro de la gira europea de presentación de su nuevo álbum de estudio, Hope and Fury. A sus 71 años, el maestro de Burton upon Trent ofreció una lección incontestable de elegancia, solvencia instrumental y dinamismo escénico ante un aforo repleto.
En Portada
- Primera actuación histórica de Joe Jackson en la ciudad del Túria tras la frustrada visita de 2022 suspendida por restricciones sanitarias.
- Presentación oficial en directo de su nuevo álbum Hope and Fury junto a su icónico bajista Graham Maby y una banda de percusión de alto vuelo.
- Despliegue de un repertorio equilibrado que entrelazó himnos de la new wave británica con la sofisticación rítmica del pop jazzístico internacional.
La esperada redención tras cuatro años de ausencia
La cita en el recinto de San Marcelino no era una parada ordinaria dentro del calendario continental. Tras la abrupta suspensión de su gira estatal de 2022 a causa de las secuelas normativas de la crisis sanitaria, Valencia figuraba como una anomalía pendiente en el pasaporte musical del artista inglés. Considerada una de las capitales españolas con mayor apego a la herencia sonora de los años ochenta, la urbe aguardaba la llegada de una de las firmas más brillantes surgidas de la hornada post-punk de las islas británicas.
Lejos de acomodarse en la liturgia previsible del homenaje nostálgico, Jackson compareció sobre el escenario con el pulso activo de quien concibe cada concierto como un laboratorio interpretativo. «Llevaba cuatro años con esta fecha grabada en la memoria; tras la cancelación de 2022 sentía el deber personal de ofreceros un concierto a la altura de vuestra paciencia», afirmó el vocalista y pianista dirigiéndose a la platea en los compases iniciales del recital, arrancando una ovación unánime.
Un arranque de pureza acústica y complicidad histórica
El recital prescindió de artificios de producción. Jackson ocupó en solitario la banqueta de su piano de cola bajo un foco cenital blanco para atacar las notas iniciales de “Is She Really Going Out with Him?”, el himno inaugural de su álbum debut Look Sharp! (1979). Despojada de cualquier aditamento rítmico, la pieza cobró una dimensión confesional donde la voz del músico demostró mantener el registro afilado y la expresividad cáustica que definieron sus comienzos. La respuesta espontánea del público, coreando al unísono cada verso, certificó la comunión inmediata entre el autor y la sala.
Acto seguido, la sobriedad monacal dio paso a la complicidad fraterna con la entrada de Graham Maby, su inseparable aliado en las cuatro cuerdas desde hace casi medio siglo. El tándem abordó a dúo “It’s Different for Girls”, rescatada de su segundo largo I’m The Man. El bajo melódico y contundente de Maby dialogó de tú a tú con las armonías pianísticas de Jackson, desgranando una versión de enorme sutileza dinámica que sirvió de preámbulo para la incorporación progresiva del resto del quinteto.
La exuberancia percusiva de ‘Hope and Fury’
Con la formación al completo —completada por el guitarrista Teddy Kumpel, el baterista Doug Yowell y el percusionista puertorriqueño Felipe Fournier a los mallets y vibráfono—, el concierto mutó hacia una vibrante celebración polirrítmica. El desembarco de los temas de Hope and Fury evidenció un saludable parentesco con las cumbres creativas que Jackson facturó durante su célebre etapa neoyorquina, particularmente el aclamado Night and Day (1982) y la ambición conceptual de Big World (1986).
«Al concebir este repertorio quise reactivar la tensión rítmica y la mezcla de culturas de los barrios neoyorquinos, pero sin anclarme en la nostalgia; las canciones sólo tienen sentido si respiran la urgencia del presente», explicó el compositor al introducir los pasajes sincopados del nuevo material. Los arreglos de percusión menor ejecutados por Fournier inyectaron una calidez caribeña y un vigor jazzístico que transformaron La Rambleta en un club cosmopolita de alta graduación sonora.
Equilibrio arquitectónico entre la vanguardia y el catálogo clásico
El diseño del programa huyó deliberadamente de la complacencia radiomórfica. Aunque no faltaron momentos de catarsis colectiva sostenidos por la energía de sus clásicos fundacionales, Jackson vertebró el núcleo de la velada en torno a composiciones complejas, transiciones de compás asimétricas y desarrollos armónicos donde brilló la pericia instrumental de Teddy Kumpel a la guitarra eléctrica y la versatilidad de Yowell tras los parches.
La acústica del auditorio valenciano respaldó con nitidez quirúrgica cada capa de sonido, permitiendo apreciar tanto los silencios tensos de las baladas introspectivas como las explosiones de swing contemporáneo. La alternancia entre pasajes vocales desgarrados y destellos de piano de impronta impresionista confirmó que la vigencia artística del músico no reside en el recuerdo de sus laureles pretéritos, sino en una incontenible inquietud intelectual que continúa interrogando los límites del formato de la canción popular.
Un broche de altura en el circuito de directos de la temporada
Tras casi dos horas de ejecución sin fisuras, el quinteto despidió la velada entre el entusiasmo de los asistentes congregados en el recinto levantino. La gira europea de Hope and Fury consolida a Jackson como un referente ineludible de rigor estético sobre las tablas, marcando un hito en la programación de grandes conciertos en la capital del Turia durante este otoño de 2026.