Hallan partituras inéditas de Mozart en la Biblioteca Nacional de Francia

La Biblioteca Nacional de Francia ha anunciado el hallazgo de un manuscrito autógrafo de Wolfgang Amadeus Mozart con siete piezas inéditas para flauta y arpa. El descubrimiento, calificado por el presidente de la institución, Gilles Pécout, como «uno de los más importantes de las últimas décadas», tuvo lugar el pasado 2 de febrero de 2026, cuando el conservador François-Pierre Goy, especialista en colecciones musicales anteriores al siglo XIX, identificó la caligrafía del compositor en un cuaderno sin catalogar de 44 páginas.
El cuaderno, que data de 1778, año en el que Mozart residió en París entre el 23 de marzo y el 26 de septiembre, contiene no solo composiciones originales, sino también anotaciones que revelan el día a día del genio austríaco como joven profesor en diálogo con su alumna, Marie-Louise-Philippine de Bonnières de Guînes, hija del duque de Guînes. Según los expertos, algunas pequeñas imperfecciones en la escritura musical delatan la intervención de la mano de la duquesa, lo que sugiere una colaboración directa entre ambos.
Estreno mundial en la Fiesta de la Música
Las siete piezas inéditas fueron interpretadas por primera vez el domingo 22 de junio de 2026, coincidiendo con la celebración de la Fiesta de la Música en Francia. El estreno tuvo lugar en la sala oval de la Biblioteca Nacional de Francia, a cargo de dos miembros de la Orquesta Filarmónica de Radio France: la flautista Mathilde Caldérini y el harpista Nicolas Tulliez. Este evento marcó un hito en la historia de la música clásica, al dar a conocer al público obras que habían permanecido ocultas durante casi 250 años.
La primera difusión internacional de estas composiciones se realizó a las 15:00 horas del mismo día, a través del programa Relax! de Radio France Musique, permitiendo que melómanos de todo el mundo pudieran escuchar por primera vez estas obras de Mozart.
Contexto histórico y relevancia del hallazgo
El descubrimiento subraya la importancia de París como centro cultural y musical durante el siglo XVIII, una época en la que Mozart, a pesar de sus dificultades financieras y personales, mantuvo una intensa actividad creativa. La Biblioteca Nacional de Francia, que alberga más de 4.000 millones de documentos en distintos soportes, ha demostrado una vez más ser un tesoro para la investigación histórica y musical.
Este hallazgo se suma a otros descubrimientos previos de partituras de Mozart, como el encontrado en 2008 en una biblioteca de Nantes, aunque en aquella ocasión se trató de una sola hoja. El cuaderno actual, en cambio, ofrece una visión más amplia y detallada de la producción del compositor durante su estancia en la capital francesa.
El manuscrito no solo enriquece el catálogo conocido de Mozart, sino que también aporta luz sobre su método de enseñanza y su relación con la nobleza francesa de la época. Las partituras, escritas para flauta y arpa, reflejan el estilo característico del compositor y su capacidad para adaptarse a las demandas de sus mecenas y alumnos.
Reacción de la comunidad musical
La noticia ha generado una gran expectación en el mundo de la música clásica. Expertos y intérpretes han destacado la relevancia de este hallazgo, que permite ampliar el conocimiento sobre una etapa poco documentada de la vida de Mozart. Además, el estreno de estas obras en un evento de la magnitud de la Fiesta de la Música refuerza el compromiso de Francia con la preservación y difusión de su patrimonio cultural.
El cuaderno, que se conservará en la Biblioteca Nacional de Francia, estará disponible para su estudio por parte de investigadores y musicólogos, lo que sin duda dará lugar a nuevos análisis y interpretaciones de la obra de uno de los compositores más influyentes de la historia.
Mientras el mundo de la música clásica celebra este descubrimiento, artistas como Huw Montague Rendall continúan explorando el legado de grandes compositores, manteniendo viva la tradición y el interés por la música de autor.



