Entrevistas

FERAL Requiem

Feral desata el caos con «Requiem» La nueva arquitectura del Metal Grindcore desde Jerez 🤘

El panorama del metal extremo en España está a punto de recibir una sacudida sísmica. Desde el corazón de Jerez de la Frontera, la banda Feral se prepara para el lanzamiento de su nuevo trabajo discográfico titulado «Requiem». Tras haber dejado una huella imborrable en el circuito de salas de conciertos y festivales tanto en España como en Portugal, este combo gaditano regresa con una propuesta que promete redefinir los límites de la contundencia sonora.

Grabado en los prestigiosos Bisonte Estudio bajo la experta dirección de Rafa Camisón, «Requiem» no es solo un disco más; es la consolidación de una evolución técnica que no pierde la honestidad del directo. A continuación, os dejamos con la entrevista exclusiva a la banda donde desglosamos el proceso creativo, la atmósfera en El Bisonte y lo que nos espera en su próximo concierto tras la presentación de REQUIEM.

Feral Kala
Feral Kala

A continuación tienen la entrevista que hemos hecho a la banda.

El Proceso Creativo en «Requiem» 🎼

Tras la intensidad de Polvo y Cenizas (2024), ¿cómo ha mutado la arquitectura sonora de la banda para dar vida a Requiem y qué matices diferenciales encontraremos respecto a la crudeza de Alter Ego (2017)?

Polvo y Cenizas ya supuso un salto importante respecto a Alter Ego, tanto en sonido como en composición, arreglos y madurez musical con temas más directos, riffs rápidos y contundentes, con Requiem sentimos que consolidamos realmente ese camino.

En este nuevo trabajo hay una evolución clara hacia una propuesta más técnica, tanto en la ejecución como en el resultado final de la mezcla y el máster. Hemos afinado mucho más los detalles, pero siempre con una idea muy clara en la cabeza: no perder la esencia.

Para nosotros es fundamental que Feral siga sonando como una banda sin artificios, sin capas innecesarias que maquillen lo que somos. Queremos que lo que se escuche tenga la misma crudeza y honestidad que se siente en el local de ensayo o en directo.

Requiem mantiene esa agresividad y esa suciedad controlada que nos define, pero con un enfoque más preciso y trabajado. Es, en cierto modo, la evolución natural de Polvo y Cenizas: más técnico, más sólido… pero igual de crudo.

Trabajar en Jerez de la Frontera con un productor como Rafa Camisón aporta una textura única; ¿de qué manera el entorno del Bisonte ha influido en la atmósfera final de este nuevo trabajo?

No hay duda de que trabajar con Rafa siempre es una experiencia brutal, tanto a nivel humano como profesional. Ya lo era en Estudio 79, pero con el salto a El Bisonte las instalaciones han dado un paso enorme. Aun así, siendo honestos, lo más importante para nosotros no es solo el espacio o el equipo, sino el trato y la relación que hay detrás.

Con Rafa existe una confianza construida durante años. Nos conocemos bien, sabemos cómo trabaja cada uno y eso hace que todo fluya de forma muy natural dentro del estudio. Las decisiones que se toman durante la grabación no son aleatorias, sino que responden a un criterio compartido, buscando siempre que el resultado final sea exactamente el que la banda tiene en la cabeza.

Además, Rafa no es solo un productor que ejecuta, sino que ha participado activamente en la evolución de nuestro sonido desde hace tiempo. Su implicación en todo el proceso, desde la grabación hasta la mezcla, es total, y eso se nota muchísimo en el resultado final.

Al final, más allá del entorno físico de El Bisonte, lo que realmente define la atmósfera de este trabajo es esa sensación de confianza y entendimiento mutuo. Es un espacio donde podemos exprimirnos al máximo sabiendo que estamos en buenas manos, y eso marca la diferencia.

¿Cómo se respira la atmósfera en el local cuando estáis dando forma a un nuevo trabajo? ¿Es un proceso caótico o muy disciplinado?

Suele ser bastante disciplinado. El local, al final, es un espacio de trabajo y el tiempo que tenemos es limitado, no solo por las responsabilidades de cada uno, sino porque hay que repartirlo entre componer, hacer arreglos, preparar directos y ensayar de cara a la grabación. Por eso normalmente nos marcamos objetivos y tratamos de aprovechar al máximo cada sesión.

Evidentemente siempre hay momentos de caos, dudas o bloqueos, y hay temas que dan más guerra que otros. Pero cuando eso pasa, lo tenemos bastante interiorizado: paramos, tomamos aire y retomamos con otra perspectiva. Con los años hemos mejorado mucho nuestra metodología de trabajo, y eso nos ha hecho bastante más eficientes.

Antes podíamos dedicar muchísimo tiempo a un mismo tema, probando mil cosas y dándole vueltas a la estructura. Ahora intentamos que todo sea más natural: escuchamos qué pide el tema, vemos si funciona… y si no funciona, normalmente no le damos muchas más vueltas y pasa a la papelera (risas).

A nivel de composición, ¿qué retos técnicos enfrentasteis para que las nuevas pistas mantengan la identidad de la banda pero exploren nuevas fronteras en la producción musical contemporánea?

La verdad es que, con el paso del tiempo, las influencias van entrando casi sin darte cuenta. Todo lo que escuchas acaba filtrándose de forma natural, y en algún momento te ves tocando algo que claramente tiene ese poso, aunque no haya sido algo buscado de manera consciente.

En cuanto a la identidad de la banda, tenemos una base muy sólida: cantar en castellano y la voz de Kala son, probablemente, nuestra mayor seña de identidad. Eso hace que, aunque haya evolución o matices nuevos, siempre haya algo reconocible que mantiene a Feral en su sitio.

Nuestras influencias tampoco son especialmente modernas, aunque es inevitable que aparezcan elementos nuevos. Aun así, no planteamos la composición como un reto técnico orientado a seguir tendencias o a explorar producciones complejas. Nuestro enfoque es bastante claro: hacer lo que somos, sin artificios.

Somos una banda de guitarra, bajo, batería y voz, y no necesitamos más. Tampoco buscamos hacer cosas que luego no podamos defender o que no suenen naturales. Al final, el verdadero reto está en conseguir que, con esos elementos básicos, todo suene crudo, compacto y con personalidad. Ese es nuestro equilibrio: evolucionar sin perder la esencia.

Feral Fernando
Feral Fernando

¿Sois de llevar los deberes hechos desde casa o los temas de Requiem han surgido de forma fluida a base de sudor en el ensayo?

Como comentábamos antes, intentamos que las canciones evolucionen por sí mismas. No somos de reciclar riffs ni de forzar estructuras; preferimos que el tema respire y que todo surja de la forma más natural posible.

Eso hace que, aunque algunas ideas o esqueletos puedan venir trabajados desde casa, el verdadero desarrollo ocurre en el local. Es ahí donde las piezas encajan de verdad: cada uno aporta sus influencias, se ajustan los tiempos, se trabajan los arreglos y se prueba todo hasta ver si funciona como debería.

Al final es una mezcla entre trabajo individual y colectivo, pero el peso real lo tiene el ensayo. Es en ese espacio donde las canciones terminan de definirse y donde nace la propuesta final de Feral, a base de sudor, prueba y error, y mucha escucha entre nosotros.

Si tuvierais que definir el «sonido Requiem» frente a vuestras producciones anteriores, ¿qué elementos de la mezcla destacaríais para los melómanos que buscan la máxima fidelidad y potencia en el género?

La idea de Requiem la teníamos muy clara desde el principio: un sonido directo, crudo y sin añadidos. Todas las decisiones durante la grabación fueron en esa dirección, buscando que el disco sonara a la banda de verdad, aplicando ese principio de “menos es más”.

La grabación tiene un enfoque bastante orgánico, casi vintage. Las guitarras están trabajadas como manda el canon: amplis reales, microfoneados, con dual tracking. En este caso, además del Mesa Rectifier, Víctor incorporó un Marshall JVM, lo que aporta un matiz diferente respecto a trabajos anteriores.

El bajo se grabó con un fretless pasando por un SVT Classic, con un overdrive bien apretado para darle presencia y carácter dentro de la mezcla. En la batería, Rafa configuró un set con mucha personalidad y relativamente poco usado en metal: bombo Gretsch Brooklyn y timbales Tama Imperial de los 80, buscando pegada pero también ese punto orgánico que encaja con el conjunto.

Las voces siguen esa misma filosofía: directas, sin adornos innecesarios, trabajadas con un SM7 para mantener cercanía y crudeza.

En cuanto a la mezcla, preferimos no intervenir demasiado. Para nosotros, el ingeniero de mezcla es una parte clave del proceso creativo, y lo mejor que podemos hacer es confiar. En ese sentido, trabajar con Rafa es una garantía absoluta: entiende rápidamente el concepto que buscamos y sabe cómo exprimir al máximo el material que sale de la grabación. El resultado es un sonido potente, definido y fiel a lo que somos.

Trayectoria y Escena «Live»

¿Cómo lográis adaptar la brutalidad de vuestro directo al formato más íntimo de las salas de conciertos en España para mantener la conexión con el público?

La verdad es que es una pregunta curiosa, porque precisamente las salas pequeñas y medianas son nuestro terreno natural. Estamos muy acostumbrados a ese tipo de formato, y en cierto modo es donde mejor funciona nuestra música. No sentimos que tengamos que “adaptar” la brutalidad del directo, porque ese entorno ya favorece de por sí una conexión muy directa con el público.

Al final, en una sala no muy grande no hay barreras: tienes a la gente prácticamente encima, ves sus caras, notas su reacción al momento… y eso hace que todo sea mucho más intenso y orgánico. Esa cercanía convierte cada concierto en algo muy físico, que encaja perfectamente con lo que hacemos.

A nivel técnico, tampoco tiene demasiado misterio siempre que haya un equipo de sonido decente y un técnico que entienda el estilo y sepa sacarle partido. En ese sentido, últimamente estamos teniendo muy buenas experiencias, con gente muy profesional que facilita mucho las cosas. Por nuestra parte, también intentamos ponerlo fácil: llevamos todo bien trabajado, somos bastante claros con lo que necesitamos y buscamos que el conjunto suene compacto sin complicar innecesariamente el montaje.

Pero más allá de lo técnico, lo importante es la actitud. En salas pequeñas no puedes esconderte detrás de nada: o conectas o no conectas. Y ahí es donde está la clave. Nosotros intentamos darlo todo desde el primer minuto, generar esa tensión y mantenerla durante todo el bolo. Esa mezcla de cercanía, energía y honestidad es lo que hace que, incluso en un formato íntimo, la intensidad se mantenga intacta.

Habiendo recorrido escenarios internacionales, ¿qué diferencias palpables notáis entre la energía y la recepción del público en Portugal frente a la respuesta que encontráis en las salas de nuestra geografía?

La verdad es que la recepción del público portugués ha sido espectacular cada vez que hemos tocado allí. No solo a nivel de respuesta durante el concierto, sino también en el trato por parte de organizadores y gente del entorno, que siempre ha sido de diez.

En cuanto a diferencias, no es fácil generalizar. Es cierto que, en los pocos conciertos que hemos dado en Portugal, la gente lo ha vivido de una forma muy intensa. Pero también hemos tenido experiencias muy similares en muchas salas aquí en España.

Al final, más que una cuestión de país, creemos que influyen otros factores: el día, la asistencia, el contexto del evento… Hay conciertos donde el público está más activo y otros donde la respuesta es más contenida, pero eso pasa en cualquier sitio.

Quizá la diferencia es que, al haber tocado menos en Portugal, las experiencias que hemos tenido han coincidido con muy buena asistencia y buena acogida, y eso deja una sensación muy positiva. Pero en esencia, cuando todo encaja, la conexión con el público es igual de potente aquí que allí.

Feral Unai
Feral Unai

Como banda que vive el directo con tanta intensidad, ¿qué requisitos consideráis indispensables en un recinto para que un evento de metal extremo sea verdaderamente memorable, tanto para el músico como para el asistente?

Para nosotros, más que grandes exigencias, lo fundamental es que todo esté claro y bien preparado desde el principio. Un buen rider actualizado y detallado es clave para evitar sorpresas y saber exactamente con qué nos vamos a encontrar. Eso nos permite planificar bien y llevar lo necesario sin complicaciones.

Otro punto indispensable es poder hacer una prueba de sonido en condiciones y trabajar cómodamente con el personal técnico de la sala. Cuando hay buena comunicación y el técnico entiende lo que buscamos, todo fluye mucho mejor. Al final, gran parte de que un concierto funcione pasa por que el sonido esté a la altura: que sea contundente, definido y que realmente transmita la energía de la banda.

También valoramos mucho la profesionalidad del entorno. Que todo esté organizado, que los tiempos se respeten y que haya un mínimo de cuidado en los detalles. Eso genera tranquilidad y te permite centrarte en lo importante, que es el directo.

En cuanto a equipo, con los años nos hemos vuelto bastante flexibles. Nos gusta tocar con amplificadores y mantener ese enfoque más orgánico, pero también tenemos opciones digitales que nos permiten adaptarnos según la logística del bolo. Lo importante es que, sea cual sea el formato, el resultado sea sólido y fiel a nuestro sonido.

Al final, un concierto no depende solo de un gran despliegue técnico, sino de que todo encaje: buen sonido, buena organización y una conexión real entre banda y público. Cuando eso ocurre, el resto viene solo.

¿Cómo ha cambiado la logística y la promoción de vuestros conciertos desde vuestros inicios?

Ha cambiado bastante, sobre todo por el peso que han ganado las redes sociales y el entorno digital. Antes todo era mucho más limitado y dependías casi exclusivamente de carteles, boca a boca y algún medio especializado. Ahora tienes muchas más herramientas, pero también más ruido, así que no basta con estar: hay que saber cómo moverse.

Con el tiempo hemos ido aprendiendo a utilizar mejor esas plataformas, a cuidar el contenido que publicamos y a mantener una actividad constante y visible, no somos ningunos expertos, pero tratamos de hacerlo lo mejor posible.

También influye mucho el haber construido una red de contactos con promotores, medios y colaboradores. Todo eso ayuda a la promoción.

En cuanto a la logística, también ha evolucionado. Ahora intentamos planificar todo con más antelación, ser más organizados y adaptarnos mejor a cada situación. La experiencia te hace optimizar recursos y evitar errores que antes eran más habituales.

En resumen, hay más herramientas y más posibilidades, pero también exige más trabajo y constancia. Para nosotros, clave está en combinar bien la parte digital con el trabajo de siempre.

Filosofía y Futuro 🧬

¿Cuál es el mensaje central que Requiem lanza a la sociedad actual y cómo esperáis que resuene en las nuevas tendencias del metal extremo?

En cuanto al mensaje, Requiem tiene una carga bastante clara de crítica social. Las letras giran en torno a temas como la manipulación a través de la desinformación, la distorsión de la realidad, el desgaste del sistema político o los horrores de la guerra. No buscamos sentar cátedra ni dar lecciones, sino reflejar lo que vemos y sentimos, y que cada uno saque sus propias conclusiones.

A nivel musical, también hay un mensaje, aunque más implícito. Nos movemos entre influencias que van del thrash al groove o al death melódico, pero sin obsesionarnos demasiado con encajar en una etiqueta concreta. Y ojo, que tampoco tenemos nada en contra de las etiquetas, al final ayudan a entendernos, pero tampoco nos quita el sueño si no sabemos exactamente en cuál meter lo que hacemos (risas).

No creemos que estemos inventando nada ni que seamos más originales que nadie, pero sí pensamos que, con el tiempo, hemos ido construyendo una identidad reconocible. Y para nosotros eso es lo importante: sonar a Feral.

¿Qué importancia le dais al arte gráfico y al contenido digital para atraer a las nuevas generaciones de seguidores de la cultura extrema?

Le damos muchísima importancia, y cada vez más. En los últimos tiempos estamos cuidando mucho más todo el contenido visual que compartimos: desde la calidad de las fotos hasta el propio mensaje que acompaña cada publicación, intentando ofrecer algo coherente y con personalidad.

También estamos trabajando en una serie de videoclips donde el componente visual tiene un peso clave, prestando atención a cada detalle para construir una propuesta atractiva y acorde a lo que queremos transmitir como banda.

No es un camino sencillo, porque somos nosotros mismos quienes diseñamos y desarrollamos todo el contenido. Eso implica invertir tiempo en aprender, experimentar, equivocarnos y evolucionar constantemente. Al final, uno tiende a pensar que una banda es solo música, pero hoy en día hay que trabajar muchos más aspectos artísticos si quieres conectar realmente con la gente.

Feral Victor
Feral Victor

Mirando hacia el futuro, y con el lanzamiento de este trabajo, ¿hacia dónde se dirige la evolución de la banda en un mercado musical que exige innovación constante pero fidelidad a las raíces?

Es algo en lo que estamos trabajando ahora mismo. Con el lanzamiento de Requiem tenemos claro que queremos darle recorrido, no solo sacarlo y pasar a lo siguiente. Estamos preparando nuevos videoclips que iremos publicando de forma progresiva hasta completar el lanzamiento del EP, intentando mantener una presencia constante y que cada tema tenga su espacio.

Al mismo tiempo, estamos moviendo el trabajo a nivel de contactos, medios y colaboradores, buscando que llegue a más gente que todavía no conoce a Feral y que pueda despertar ese interés por vernos en directo, que al final es donde realmente cobra sentido todo esto.

En cuanto a la evolución, no la vemos como una obligación de innovar por innovar. Creemos más en seguir desarrollando nuestro sonido de forma natural, manteniendo lo que nos define, pero afinando cada vez más los detalles. Si hay evolución, que sea porque lo pide la banda, no porque lo marque el mercado.

Nuestro objetivo es bastante claro: seguir creciendo, tocar más y mejor, y conectar con más público sin perder lo que somos. Si conseguimos eso, vamos en la dirección correcta.

SINGLE ADELANTO

El single adelanto que servirá de carta de presentación para este trabajo.

Si buscas estar al día con la mejor agenda de eventos musicales y no perderte ninguna de las próximas fechas de conciertos en directo de Feral, permanece atento a nuestra plataforma y evidentemente dale un ¡¡¡Punch!!! a sus redes sociales.

INSTAGRAM

Para terminar, no puedo dejar de mencionar algo especial. Tuve la suerte de visitar a Feral en su local de ensayo hace unos años y, más allá de la brutalidad de su sonido, descubrí a unos músicos excepcionales y a unas personas estupendas. Ver cómo trabajan desde la base confirma que cada escalón lo fabrican a pico y pala, la epopeya de sus directos hablan por si solos, cada paso firme que danzan no es casualidad. La escena del metal en España sigue viva gracias a bandas con esta calidad humana, técnica y constancia. ¡Prepárate para lo que viene! ⚡

¡¡¡SIENTE LA CULTURA MUSICAL!!!

José Luis Villaécija

CEO en QConciertos.es. Apasionado de la música en directo y creador de la primera agenda inteligente de conciertos, escribe noticias, crónicas y entrevistas honestas en profundidad. Lleva años recorriendo salas y festivales de toda España para añadir a la oferta cultural. Su objetivo es conectar a los músicos con su público a través de una búsqueda libre, transparente y centrada en la elección.

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba