NASHVILLE, 26 de agosto de 2026 — Dolly Parton, la figura más influyente, prolífica y querida de la historia de la música country y una de las compositoras más determinantes de la cultura popular contemporánea, ha fallecido a los 80 años en el Vanderbilt-Ingram Cancer Center de Nashville (Tennessee) tras una breve y reservada lucha contra el cáncer.
En Portada
- La compositora de «Jolene», «I Will Always Love You» y «9 to 5» fallece en Nashville rodeada de sus allegados.
- Con más de 3.000 composiciones registradas, 11 premios Grammy y 100 millones de discos vendidos, su catálogo representa la cumbre de la canción americana.
- Su proyecto filantrópico Imagination Library superó la barrera histórica de 200 millones de libros infantiles donados.
La despedida de una pionera incombustible de las colinas de Tennessee
La noticia de su deceso fue confirmada oficialmente por su entorno familiar a través de un emotivo comunicado emitido por su sobrino, Bryan Seaver. «Dolly partió en paz, rodeada de su música, de la fe inquebrantable que la guio siempre y del amor inmenso que sembró a manos llenas a lo largo de ocho décadas de generosidad inagotable», expresó la familia en la nota pública. La pérdida se produce un año después del fallecimiento de su esposo, Carl Dean, con quien compartió casi seis décadas de matrimonio discreto y apartado de los focos de la industria.
Nacida el 19 de enero de 1946 en una humilde cabaña de madera en Sevierville, en el condado montañoso de Sevier (Tennessee), Dolly Rebecca Parton creció en el seno de una familia de doce hermanos. Desde sus primeras actuaciones infantiles en emisoras locales de radio de Knoxville hasta su aterrizaje definitivo en Nashville al día siguiente de graduarse en la escuela secundaria en 1964, Parton construyó una carrera basada en la brillantez melódica, una prodigiosa capacidad para la lírica costumbrista y una determinación comercial sin precedentes para una mujer en los años sesenta.
Un cancionero monumental grabado en la memoria colectiva mundial
A lo largo de seis décadas de trayectoria ininterrumpida, Dolly Parton firmó más de 3.000 canciones y situó 25 sencillos en el número uno de las listas de Billboard Country. Himnos universales como «Jolene» —con su reconocible punteo de guitarra acústica y su desesperada súplica femenina—, «Coat of Many Colors» —un desgarrador relato autobiográfico sobre la dignidad en la pobreza— y la combativa «9 to 5» redefinieron los márgenes del género y traspasaron fronteras estilísticas y generacionales.
Mención aparte merece «I Will Always Love You», compuesta en 1973 como despedida artística y profesional de su mentor televisivo Porter Wagoner. La pieza no solo alcanzó dos veces el número uno en su propia voz en diferentes décadas, sino que en 1992 se convirtió en uno de los singles más vendidos de todos los tiempos tras la colosal versión soul de Whitney Houston para la banda sonora de El Guardaespaldas. Parton defendió siempre con fiereza los derechos editoriales de sus temas, llegando a rechazar célebres ofertas de cesión al mismísimo Elvis Presley para conservar la propiedad de su cancionero.
Su impacto en la música en vivo y en la evolución de los escenarios también se mantuvo vigente hasta sus últimos meses, como evidenciaron sus proyectos de avatares escénicos digitales desarrollados para preservar la experiencia de sus recitales tras haber cancelado sus largas residencias en teatros de Las Vegas por motivos de salud.
Filantropía, compromiso cívico y una huella imperecedera
Más allá de sus 11 premios Grammy, sus dos nominaciones a los Premios Oscar y su ingreso tanto en el Country Music Hall of Fame (1999) como en el Rock and Roll Hall of Fame (2022), Dolly Parton destacó por una generosidad desbordante. Su fundación Dollywood Foundation transformó la comarca de los Montes Apalaches a través de parques temáticos, becas educativas y, muy especialmente, la iniciativa Imagination Library, que desde 1995 ha regalado un libro mensual a millones de niños desde su nacimiento hasta el inicio de la etapa escolar.
Durante la crisis sanitaria global de 2020, Parton donó de forma discreta un millón de dólares a la investigación de vacunas en el centro médico de Vanderbilt, consolidando su estatus como una de las personalidades más respetadas de los Estados Unidos sin distinción ideológica ni social. Como solía recordar la propia artista: «Si tus acciones inspiran a otros a soñar más, aprender más, hacer más y ser más, eres un líder genuino».
El vacío que deja su marcha resuena hoy en todos los rincones del planeta sonoro, donde artistas de todos los géneros, desde la pureza de las raíces del country y la música americana hasta el rock y el pop contemporáneo, rinden tributo a una creadora que supo convertir la sencillez campesina en arte universal imperecedero, demostrando la memoria y el tránsito del duelo en la música como un abrazo eterno entre el artista y su público.