SEVILLA, 26 de agosto de 2026 — La cantaora gaditana Encarna Anillo ha colgado el cartel de localidades agotadas para las dos representaciones de «Camino de flores», el ambicioso espectáculo conceptual que presentará los días 26 y 27 de septiembre en el marco de las Matinés únicas de la XXIV Bienal de Flamenco de Sevilla. La monumental iglesia barroca de San Luis de los Franceses servirá de escenario para una obra de honda introspección artística que establece un diálogo sin precedentes entre el cante tradicional de Cádiz, la música barroca y el simbolismo de la naturaleza, contando con el acompañamiento estelar del laudista Miguel Rincón y la guitarra de Andrés Hernández «Pituquete».
En Portada
- Encarna Anillo agota todas las localidades para sus dos citas en San Luis de los Franceses dentro de la XXIV Bienal de Flamenco de Sevilla.
- La propuesta escénica sirve de estreno para su nuevo trabajo discográfico, el primer álbum registrado en directo en la histórica fragua de Camarón de la Isla en San Fernando.
- El espectáculo estructura un mapa emocional de nueve esencias florales de Bach correspondidas con distintos palos flamencos y música antigua junto al laudista Miguel Rincón.
Un álbum grabado en directo en la histórica fragua de Camarón de la Isla
La gestación de «Camino de flores» constituye uno de los hitos más singulares del flamenco contemporáneo. El repertorio del espectáculo coincide con el contenido de su inminente trabajo discográfico, que ostenta la distinción histórica de ser el primer álbum grabado rigurosamente en directo en el interior de la fragua de Camarón de la Isla, en la localidad gaditana de San Fernando. Aquel espacio mítico, donde el eco del yunque y el fuego forjaron la leyenda del cante jondo, sirvió de crisol acústico y espiritual para registrar una interpretación descarnada y libre de artificios tecnológicos.
El director de la Bienal de Flamenco, Luis Ybarra, ha querido subrayar la trascendencia de este estreno dentro del discurso curatorial del festival sevillano: «Encarna Anillo presenta un trabajo maduro lleno de particularidades. Su próximo disco, ‘Camino de flores’, es el primer álbum grabado en directo en la fragua de Camarón, en San Fernando. Podremos disfrutarlo en diálogo con la música antigua en un enclave patrimonial como es San Luis de los Franceses. Peteneras, música de Atahualpa Yupanqui o soleares de Cádiz junto a la guitarra de Pituquete y la colaboración especial de un músico barroco: el laudista Miguel Rincón».
Ybarra ha remarcado asimismo el valor patrimonial e histórico del proyecto en una edición marcada por grandes conmemoraciones culturales: «La presencia de una gaditana como ella, cuya carrera es una defensa a ultranza del repertorio, las formas y los maestros de su tierra, cuando se cumple el 150 aniversario del nacimiento de Manuel de Falla no es una casualidad. Esta Bienal anda entre importantes efemérides».
El mapa de las nueve esencias florales de Bach a través de los palos flamencos
La propuesta no se limita a un recital canónico al uso, sino que articula una verdadera autobiografía sonora estructurada a través de las esencias florales de Bach. Anillo ha diseñado un itinerario de nueve estaciones donde cada estado anímico, desde la inocencia primera hasta la madurez reconciliada, halla su correspondencia exacta en un palo flamenco y una flor medicinal.
«‘Camino de flores’ es el camino de mi vida hasta ahora, cantado y contado cronológicamente a través de las esencias de las flores de Bach», desvela la propia Encarna Anillo al reflexionar sobre el proceso de creación. «He elegido nueve esencias y cada una va acorde con la emoción que en el momento vivía. Lo cuento desde que empecé a bailar con cinco años hasta que empecé a cantarle al baile, después vino la dualidad de ser cantaora delante y cantaora detrás… y todos los desengaños que me voy encontrando por el camino. Así, en este recorrido ha ido muriendo gran parte de mí, pero luego llega esa luz de la transformación y, gracias a ella, puedo contar y sanar a través del flamenco y del arte para abrazar, desde un lugar más bonito, mi camino de flores».
En este trazado emocional, las alegrías de Córdoba se asocian a la centaura para evocar la pureza e ingenuidad de la niñez gaditana. Las marianas y los tientos enlazan con la Estrella de Belén como bálsamo frente al desengaño y el duelo. La petenera, teñida de sobrecogimiento, se funde con la flor de aulaga para transitar la desesperanza, mientras que la seguirilla más punzante dialoga con la genciana en los pasajes dominados por el agotamiento físico y la ansiedad. El amor y el encuentro luminoso resurgen al compás de fandangos hermanados con la rosa silvestre, dando paso a una milonga vinculada al castaño dulce para cruzar la noche oscura del alma.
El clímax de la sanación llega con la soleá de Cádiz y el nogal, símbolo del empoderamiento vital, para elevarse con la pieza «El Árbol» y la esencia de mostaza en plena metamorfosis interior. El desenlace culmina en una bulería festera conectada a la flor de lotus, alegoría de la elevación espiritual, la resiliencia y la celebración incondicional de la existencia.
Diálogo sonoro entre el laúd barroco de Miguel Rincón y la guitarra de Pituquete
El marco arquitectónico de San Luis de los Franceses, joya cumbre del barroco andaluz diseñada por Leonardo de Figueroa, jugará un papel decisivo en la acústica del concierto. La reverberación natural de sus cúpulas y retablos dorados envolverá el diálogo instrumental entre la música antigua y el toque flamenco contemporáneo. El virtuoso laudista Miguel Rincón aportará matices de cuerda pulsada barroca, trenzando arpegios históricos con las composiciones y arreglos de guitarra firmados por Andrés Hernández «Pituquete», a los que se sumará el compás orgánico de las palmas de Roberto Jaén y Diego Montoya.
Esta interacción camerística permite tender puentes entre la música renacentista y virreinal, el cancionero de raíz sudamericana de Atahualpa Yupanqui y los estilos más ancestrales de la bahía de Cádiz, despojando al cante de cualquier corsé academicista para devolverlo a una dimensión sagrada de escucha pausada y comunión con el público.
De la escuela de Chano Lobato y Juan Villar a la cumbre solista
Nacida en Cádiz en 1983, Encarna Anillo atesora una de las trayectorias más sólidas y respetadas del panorama jondo. Criada en la savia flamenca de Los Molineros y apadrinada en sus comienzos por dos colosos indiscutibles como Chano Lobato y Carmen Linares, con la impronta tutelar de Juan Villar, Anillo debutó profesionalmente a los ocho años tras haber iniciado sus pasos en el baile a los cinco. Desde su adolescencia compartió tarima con mitos como Terremoto de Jerez, Mariana Cornejo, Duquende o El Lebrijano.
Su solvencia rítmica y conocimiento del compás la convirtieron rápidamente en la voz predilecta para el baile de primeras figuras como Farruquito, Eva Yerbabuena, Belén Maya, Andrés Marín, Rafaela Carrasco o Antonio Canales. Su idilio con la Bienal de Flamenco de Sevilla nació en el año 2000 participando en la vanguardista obra «Metamorfosis» de Israel Galván, regresando en sucesivas ediciones con hitos como «Galvánicas», «Sevilla» y «Asímetrías».
En su faceta discográfica, disponible en el perfil oficial de Encarna Anillo en Spotify con trabajos aclamados como Barcas de Plata y Nací Canción, y tras colaborar con maestros como Paco de Lucía, Chicuelo y Niña Pastori, la cantaora gaditana alcanza en «Camino de flores» su madurez compositiva y espiritual definitiva.
La XXIV Bienal de Flamenco, organizada por el Ayuntamiento de Sevilla a través del Área de Turismo y Cultura, con el respaldo de la Junta de Andalucía, el INAEM del Ministerio de Cultura y el patrocinio de Unicaja y GetYourGuide, se celebrará del 9 de septiembre al 3 de octubre de 2026 en diez grandes recintos de la ciudad, consolidando citas históricas como este doble lleno absoluto en San Luis de los Franceses.