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El mítico piano de Freddie Mercury en los estudios Musicland y sus manuscritos originales salen a subasta en Londres

El piano de cola Yamaha C3 de los estudios Musicland, micrófonos de voz y borradores manuscritos de Freddie Mercury salen a subasta en Londres tras décadas bajo custodia del productor Reinhold Mack.

Freddie Mercury - piano de Freddie Mercury
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MÚNICH, 23 de agosto de 2026 — El piano de cola Yamaha C3 con el que Freddie Mercury compuso y grabó piezas capitales de Queen en los míticos Musicland Studios de Múnich saldrá a subasta los próximos 1 y 2 de octubre en Londres. El histórico instrumento encabeza una extraordinaria colección privada conservada durante más de cuatro décadas por la familia del legendario productor e ingeniero alemán Reinhold Mack, pieza angular en la evolución sónica del cuarteto británico durante la primera mitad de los años ochenta.

En Portada

  • El piano Yamaha C3 de Musicland Studios en Múnich sale al mercado con una estimación de 400.000 libras esterlinas.
  • La puja incluye el micrófono vintage AKG C414 EB empleado en las tomas vocales de Mercury y borradores manuscritos de ‘Mr. Bad Guy’.
  • Las piezas permanecerán expuestas en Londres del 23 al 27 de septiembre antes de la sesión pública de venta.

El santuario acústico del Arabella House: De Munich al universo pop

Ubicados en el sótano del imponente complejo residencial Arabella House de la capital bávara, los estudios Musicland fueron fundados a comienzos de los años setenta por el pionero de la música electrónica y el disco sound Giorgio Moroder. Por su sala de grabación principal desfilaron gigantes de la talla de The Rolling Stones, Led Zeppelin, Deep Purple, Donna Summer y Bryan Ferry, pero fue la alianza forjada entre Queen y el ingeniero residente Reinhold Mack la que redefinió el rumbo estético del rock de estadios.

Adquirido expresamente para las instalaciones del estudio en 1973, este piano de cola Yamaha C3 se convirtió en el epicentro armónico sobre el que Mercury concibió arreglos magistrales para los álbumes The Game (1980), Hot Space (1982) y The Works (1984). Sus teclas de marfil sintético y su mecanismo de martillos calibrado al milímetro dieron vida a las progresiones de acordes de temas emblemáticos como «Save Me», «Play the Game» y la base rítmica de inspiración rockabilly de «Crazy Little Thing Called Love», compuesta por Freddie mientras descansaba en la bañera del hotel Bayerischer Hof.

Especialistas del mercado del coleccionismo musical estiman que el instrumento podría alcanzar con facilidad una cifra comprendida entre las 350.000 y las 400.000 libras esterlinas (unos 468.000 euros al cambio actual). La cotización refleja no solo el valor instrumental de un teclado de alta gama de la firma japonesa, sino su condición de testigo directo de una de las etapas más fértiles y arriesgadas de la discografía contemporánea.

La cápsula de latón CK12 y la intimidad lírica de ‘Mr. Bad Guy’

Junto al piano de cola, la subasta londinense pondrá a disposición de los coleccionistas un micrófono de condensador vintage AKG C414 EB, equipado con la codiciada cápsula de latón original CK12. Esta unidad concreta fue la herramienta de captura sonora predilecta de Reinhold Mack para registrar tanto la prodigiosa voz solista de Mercury como las complejas texturas corales a cuatro bandas que caracterizaban las producciones del conjunto británico. El micrófono parte con un precio estimado que oscila entre las 60.000 y las 80.000 libras.

La colección documenta asimismo el proceso creativo de la aventura en solitario del vocalista con los primeros borradores manuscritos de las canciones «My Love Is Dangerous» y «Let’s Turn It On», pertenecientes a su disco de debut individual, Mr. Bad Guy, publicado por CBS en abril de 1985. Redactados con bolígrafo azul sobre papel membretado de libreta de hotel y hojas de notas de estudio, los manuscritos muestran tachaduras, anotaciones de métrica y modificaciones de estrofas que permiten asomarse al método de trabajo minucioso y autoexigente del compositor nacido en Zanzíbar.

«Freddie llegaba al estudio con una claridad de ideas asombrosa, pero estaba siempre abierto a experimentar con cualquier sonido que rompiera la monotonía de las grabaciones convencionales», recordaba Reinhold Mack en sus memorias sobre las maratonianas sesiones bávaras. «Para él, aquel piano de cola no era un simple mueble de madera, sino la extensión exacta de su pensamiento melódico y el refugio al que acudía cuando necesitaba estructurar una armonía compleja antes de enseñársela al resto de la banda».

El legado emocional entre bambalinas y su exhibición en Londres

Entre los lotes que conforman el catálogo destaca un objeto de marcado valor sentimental alejado de la pompa escénica: un oso de peluche que el propio Mercury regaló a la familia de Mack con motivo del nacimiento de su hijo John Frederick Mack, del cual el cantante de Queen fue padrino de bautizo. La estrecha relación de confianza y complicidad entre el músico y la familia del productor propició que este conjunto de objetos permaneciera a buen recaudo durante más de cuatro décadas en su residencia privada de Múnich.

«Estas piezas representan mucho más que recuerdos materiales de un artista legendario; son el testimonio tangible de una amistad forjada a base de noches en vela, risas y una pasión compartida por la perfección musical», ha subrayado la casa de subastas en su comunicado de presentación. «Poder contemplar de cerca las correcciones a mano en sus letras o la madera del piano donde nacieron canciones universales constituye una experiencia de una fuerza documental incomparable».

Antes de que el martillo dicte sentencia en la puja oficial de octubre, el conjunto de la colección podrá visitarse de forma libre en una exposición especial en el centro de Londres del 23 al 27 de septiembre. La cita promete congregar a devotos de la música británica y estudiosos de la era dorada del rock, en una oportunidad única para contemplar de cerca los instrumentos que acompañaron las grandes veladas de una banda cuyos himnos continúan congregando a multitudes en Madrid, Barcelona y en los escenarios de todo el planeta.