MADRID, 6 de octubre de 2026 — El dúo marbellí El Mal Camino publica su nuevo trabajo discográfico, el EP Niebla Mental, cuatro composiciones que profundizan en las raíces del rock de herencia norteamericana y el nervio de la escena underground andaluza tras su debut de 2025.
En Portada
- El proyecto integrado por Pomex y Pedrote entrega cuatro nuevas canciones marcadas por tempos contenidos y lírica confesional.
- La producción apuesta por guitarras sobrias y afinaciones con regusto al sur de Estados Unidos y a bandas estatales como Los Radiadores.
- La banda prepara el salto del formato acústico de local a la cartelera de Málaga y salas del circuito estatal.
De las charlas nocturnas en Marbella a la arquitectura del riff
La génesis de El Mal Camino huye de los corsés de laboratorio. Pomex y Pedrote forjaron la identidad del grupo al calor de largas conversaciones, escuchas compartidas de discos clásicos y sesiones informales de composición en la Costa del Sol. Lo que arrancó como un desahogo creativo entre dos viejos amigos cuajó rápidamente en 2025 con la publicación de su primer larga duración homónimo, un trabajo directo que fijó las coordenadas de su propuesta: electricidad sin artificios, estructuras clásicas y una marcada inclinación por la narrativa áspera.
«Buscábamos un sonido que no dependiera de modas de producción ni de capas innecesarias; queríamos que dos guitarras y una línea vocal sostuvieran todo el peso de la historia», explica Pomex al desgranar la evolución experimentada por la formación durante el último año de ensayos.
Tras desgranar varios sencillos intermedios a lo largo de los últimos meses, el tándem malagueño ha decidido condensar su madurez técnica en Niebla Mental. Lejos de acelerar las revoluciones para buscar el impacto inmediato en plataformas, la banda opta por rebajar los metrónomos y dejar respirar cada compás, permitiendo que la madera de los instrumentos y la reverberación analógica tomen el protagonismo.
Radiografía de ‘Niebla Mental’: cadencias lentas y lírica al borde del precipicio
El núcleo de este nuevo EP se articula alrededor de cuatro canciones donde conviven la culpa, las relaciones quebradas y la búsqueda de redención. Las voces, arrastradas y cargadas de grano, renuncian a la perfección milimétrica del afinador digital para priorizar la pegada emotiva de la interpretación. Las guitarras prescinden de pirotecnias técnicas para operar como guías melódicas secas, trazando arpegios y acordes abiertos que evocan amplios horizontes desérticos pasados por el filtro del litoral mediterráneo.
La influencia del rock sureño estadounidense —con ecos que remiten al clasicismo de Drive-By Truckers o a los pasajes más densos de Tom Petty— dialoga en Niebla Mental con la herencia de formaciones ibéricas como Los Radiadores. Se produce así una colisión orgánica entre la épica del polvo de carretera y la inmediatez urbana propia de nuestro circuito.
«Estas cuatro canciones reflejan los momentos en los que una relación te sostiene o termina por empujarte al vacío. No hay adornos porque cuando estás en medio de esa niebla no tienes tiempo para metáforas complacientes», subraya Pedrote sobre el eje temático del lanzamiento.
El directo en el horizonte: del estudio a la red de salas
Con Niebla Mental ya disponible en plataformas digitales y catálogo físico, El Mal Camino encara los preparativos para trasladar estas atmósferas al formato en vivo. La banda proyecta una serie de presentaciones en recintos de pequeño aforo en Andalucía antes de expandir sus fechas hacia Madrid y otras capitales peninsulares a través de la red de salas y recintos independientes.
La publicación de este EP ratifica la solidez de una escena emergente que, lejos de sucumbir a la homogeneización de la producción contemporánea, sigue encontrando en la liturgia del rock de guitarras y la honestidad interpretativa su mayor seña de autenticidad.