MADRID, 17 de octubre de 2026 — El pulso editorial de la temporada discográfica se acelera con una decena de lanzamientos que dinamitan las etiquetas convencionales y reordenan los repertorios que desembarcarán en las salas de conciertos de Madrid y Barcelona durante los próximos meses. Encabezando esta remesa de novedades, los californianos Dummy debutan en el sello Polyvinyl con un giro radical hacia los ritmos quebrados y las texturas noventeras, mientras que el quinteto porteño Crewrod entrega una pieza de orfebrería funk y neo soul que ratifica el vigor del directo sudamericano antes de su salto transatlántico.
En Portada
- Dummy transforma su propuesta en ‘Do You Love the Color of the Sky?’ al incorporar texturas trip-hop, breakbeats y herencia Madchester junto al productor Joo-Joo Ashworth.
- Crewrod debuta en largo formato estival con ‘Zorro blanco manto negro’, un compendio de nueve pistas gestadas en Córdoba tras girar por la Patagonia.
- Fontaines D.C., The Avalanches y Eels profundizan en rupturas estilísticas que van del collage publicitario al post-punk bañado en síntesis industrial.
Dummy y la reinvención del dream pop bajo el pulso del breakbeat
Tras llamar la atención del circuito subterráneo con la contundencia rítmica y la abrasión de Free Energy en 2024, el quinteto de Los Ángeles Dummy da un paso al frente con Do You Love the Color of the Sky?. Este tercer larga duración marca su desembarco oficial en la escudería Polyvinyl Record Co. y representa una calculada ruptura con el motorik y las guitarras afiladas de sus inicios.
Coproducido codo con codo junto a Joo-Joo Ashworth (habitual colaborador de bandas como Froth y Automatic), el disco aparca la ortodoxia noise-pop para zambullirse de lleno en la cultura de club británica de los primeros noventa. Las cajas de ritmos aceleradas, las líneas de bajo elásticas deudoras de Happy Mondays y The Stone Roses, y los sampleos etéreos de corte trip-hop construyen una arquitectura donde conviven la psicodelia analógica y la cadencia bailable del breakbeat. La banda demuestra que el shoegaze contemporáneo encuentra su mejor combustible cuando dialoga sin complejos con las pistas de baile.
Crewrod: dualidad, groove y nervio porteño en ‘Zorro blanco manto negro’
Desde Buenos Aires, Crewrod concreta la madurez artística anunciada en su precedente Espadas (2023). La formación —integrada por la vocalista Lucía Rodríguez, el bajista Franco «Choki» Giaquinta, el baterista Andrés Rodríguez y los teclistas Nicolás Pons y Tomás Villarrazo— presenta Zorro blanco manto negro, un trabajo articulado en torno a contrastes directos: tensión rítmica y terciopelo melódico.
Compuesto durante los meses de retiro en las sierras de Córdoba tras completar una extensa gira por el sur argentino, el álbum despliega nueve cortes donde el neo soul de corte orgánico se cruza con arpegios de funk progresivo y métricas derivadas del hip hop contemporáneo. La base rítmica de Giaquinta y Rodríguez sostiene un andamiaje elástico que permite a la voz de Lucía deslizarse con soltura técnica, alternando el susurro intimista con arrebatos de garganta rota. Con este lanzamiento, la agrupación consolida una identidad escénica llamada a llenar recintos de medio aforo tanto en Sudamérica como en el circuito de salas peninsular.
Densidad industrial y reflexiones existenciales: Fontaines D.C., The Avalanches y Eels
La selección semanal incluye asimismo pesos pesados del panorama global que rehúsan acomodarse en sus respectivas fórmulas de éxito. Es el caso de Fontaines D.C., que desvelan Dopamine Chamber. Con la batuta técnica de James Ford de nuevo a los mandos tras los logros cosechados con Romance, el cuarteto dublinés culmina su distanciamiento de los cánones habituales del post-punk anglosajón para abrazar texturas mecánicas, sintetizadores cortantes y percusiones de vocación claustrofóbica.
El propio vocalista Grian Chatten define la médula del registro explicando que las letras funcionan como una «advertencia catastrófica sobre cómo la tecnología y la búsqueda de placer instantáneo corrompen las conexiones humanas en un mundo confuso». Esa mirada afilada sobre la alienación digital encuentra réplica formal en la electrónica caleidoscópica de The Avalanches.
Los australianos Robbie Chater, Tony Di Blasi y Andrew Szekeres entregan en No Bad Memories un artefacto monumental: 31 canciones articuladas en 52 minutos de micro-samples que rescatan anuncios televisivos de los setenta, pistas de voz huérfanas y señales sonoras de sistemas operativos en desuso. Con nómina de invitados que abarca desde Jamie xx y Panda Bear hasta Rivers Cuomo o Mike Patton, el trío levanta un monumento al impacto de la publicidad corporativa en la memoria afectiva colectiva.
En el extremo opuesto del espectro expresivo, Mark Oliver Everett regresa al frente de Eels con Cookie Happened, su decimosexto álbum de estudio. Apoyándose en una célebre sentencia popularizada en televisión infantil, Everett articula su lírica: «No lloro porque la galleta se haya acabado. Sonrío porque la galleta existió». Sobre esa premisa, el cancionero avanza entre arreglos de cámara y guitarras crepusculares, desgranando una serena aceptación de la finitud y el desgaste del tiempo.
De la experimentación vocal al screamo: panorama emergente sin concesiones
La baraja de recomendaciones se amplía con producciones que reivindican métodos de escucha alternativos. Rachel Chinouriri entrega I Think I Spoke Too Soon bajo la cobertura de Atlas Artists y Parlophone, afinando su pop de autor con viñetas confesionales. La compositora subraya su marco de trabajo con rotundidad: «Mi premisa fundamental es que puedes cambiar quién eres en cualquier momento y puedes perdonarte a ti misma en cualquier momento». En sus surcos, el pop alternativo gana densidad emocional mediante arreglos de cuerda y guitarras limpias.
En la escena porteña más abrasiva, los integrantes de Wrrn publican Degradarse a través del sello independiente Inerme Discos. Registrado en riguroso directo por Gonzalo Rainoldi en Buenos Aires y masterizado por el especialista Jack Shirley en los estudios californianos The Atomic Garden, este segundo álbum de screamo y post-hardcore concentra 10 pistas y 32 minutos de dinámicas extremas, alternando pasajes de silencio tenso con descargas viscerales.
Completan la nómina el dúo de art-folk @ con Autosmile (4AD), donde Victoria Rose y Stone Filipczak tejen «atmósferas más oscuras y melancólicas» sustentadas en folk acústico y tratamientos digitales; el trío británico Gotts Street Park con el calor setentero de Somewhere Between junto a voces como Celeste y Pip Millett; y el cantautor Lichi, quien desafía la inmediatez del algoritmo con Escuchen los sonidos, publicado inicialmente de forma exclusiva en formato compacto (CD) antes de su aterrizaje digital.
Un abanico de diez miradas sonoras que demuestran la vitalidad del circuito discográfico y cuya repercusión se trasladará de inmediato a las agendas de conciertos, festivales y salas de toda España.