Condena por robo de música inédita de Beyoncé

Kelvin Evans, el hombre acusado de robar música inédita de Beyoncé en 2025, ha aceptado un acuerdo de culpabilidad justo antes de que comenzara el juicio con jurado. Evans ha sido condenado a cinco años, de los cuales dos los cumplirá en prisión y el resto en libertad condicional, tras declararse culpable de allanamiento de morada y entrada en vehículo.
El robo ocurrió en julio de 2025, durante la gira «Cowboy Carter» de Beyoncé en Atlanta. Según los reportes policiales, el coreógrafo Christopher Grant y el bailarín Diandre Blue dejaron estacionada una camioneta rentada mientras acudían a comer. En ese momento, Evans aprovechó para forzar el vehículo y llevarse dos maletas negras con material altamente confidencial. Entre los objetos robados se encontraban discos duros con música inédita de la cantante, listas de canciones de conciertos pasados y futuros, planes de grabación y contenido audiovisual relacionado con la gira.
La investigación reveló que algunos dispositivos electrónicos robados, como iPhones y cargadores, terminaron en posesión de familiares del acusado. Aunque la policía logró recuperar algunas computadoras portátiles, las maletas con la música inédita y otros archivos relacionados con Beyoncé continúan desaparecidas hasta el momento.
Durante la audiencia, la fiscalía mostró grabaciones de seguridad que, según su versión, captan a Evans aparcando junto a un Jeep frente a un edificio en Atlanta, observando el interior del vehículo y llevándose dos maletas y varios discos duros. Evans, que en ese momento estaba en libertad condicional, trasladó los objetos a un bloque de apartamentos relacionado con su hermana.
El robo tuvo lugar poco antes de la parada de la gira «Cowboy Carter» de Beyoncé en Atlanta, y el Jeep era utilizado por su coreógrafo y uno de sus bailarines. Además de material musical inédito, los dispositivos también habrían contenido listas de canciones y grabaciones de los espectáculos en vivo.
Hasta ahora, ninguno de los objetos sustraídos ha sido recuperado. La denuncia inicial fue presentada en julio de 2025 por miembros del equipo creativo de Beyoncé. Su coreógrafo y uno de sus bailarines alertaron a la policía tras descubrir que habían desaparecido dispositivos de almacenamiento donde guardaban material especialmente sensible.
Desde canciones inéditas, ideas de producción, listas de temas para conciertos hasta documentación interna vinculada a actuaciones pasadas y futuras, el material robado era de gran valor para la artista y su equipo. La investigación sobre la desaparición de material confidencial de la gira terminó con una condena en Atlanta.
Mientras tanto, el entorno de Beyoncé ha mantenido un perfil bajo durante todo el procedimiento. Ni la artista ni su equipo más cercano han realizado declaraciones públicas extensas sobre un episodio que ha vuelto a demostrar hasta qué punto la música inédita se ha convertido en uno de los activos más valiosos de la industria actual.
Durante meses, el entorno de Beyoncé ha convivido con una preocupación difícil de medir desde fuera. No se trataba únicamente de unos objetos desaparecidos de un coche de alquiler en Atlanta. Dentro de aquellas maletas había canciones aún no publicadas, documentación vinculada a espectáculos futuros y archivos de trabajo relacionados con una de las giras más blindadas de la industria musical.
El incidente se remonta a julio de 2025, cuando el coreógrafo de Beyoncé, Christopher Grant, y el bailarín Diandre Blue denunciaron ante la policía que la ventana del maletero de su auto de alquiler había sido forzada y que dos maletas habían desaparecido. El robo ocurrió en pleno desarrollo de la gira Cowboy Carter, que Beyoncé cerró en Las Vegas tres meses después del incidente. El álbum homónimo le valió a la artista su primer Grammy a Álbum del Año en 2025.
Según el informe policial, las maletas contenían “información personal sensible” vinculada a Beyoncé: discos duros con música con marca de agua, música inédita, planes de filmación del espectáculo y listas de canciones pasadas y futuras. El coreógrafo Christopher Grant, de 37 años, dijo a la policía que cuando regresó al coche encontró la ventana trasera rota y que le habían robado el equipaje. Adentro había múltiples memorias USB que “contenían música con marca de agua, algo de música inédita, planes de grabación para el espectáculo, y listas de canciones pasadas y futuras”.
Tras la detención de Evans, la acusación formal que se publicó en octubre decía que el acusado forzó el vehículo “con la clara intención de cometer un robo”. Los discos duros robados contenían “música con marca de agua, música inédita, grabaciones de ensayos y listas de canciones”.
Algunos medios estadounidenses como Los Angeles Times aseguran que la música inédita sigue desaparecida, y que esto podría afectar a los planes de Beyoncé a corto y medio plazo. “Las probabilidades de que Beyoncé lanzara música nueva ya eran bastante escasas antes del juicio programado de Evans”, dice el diario californiano.
El entorno de Beyoncé ha mantenido un perfil bajo durante todo el procedimiento. Ni la artista ni su equipo más cercano han realizado declaraciones públicas extensas sobre un episodio que ha vuelto a demostrar hasta qué punto la música inédita se ha convertido en uno de los activos más valiosos de la industria actual.



