BARCELONA, 22 de octubre de 2026 — El dúo norirlandés Bicep dinamita sus propios esquemas sonoros al anticipar su ambicioso álbum doble Slug con el estreno de «Gas», una pieza hipnótica que encabeza un tríptico audiovisual previo a su directo estelar en el festival Primavera Sound en Barcelona.
En Portada
- Matt McBriar y Andy Ferguson lanzan «Gas» junto a Lauren Duffus y Soarr, primer corte de un monumental trabajo doble compuesto por 18 pistas.
- El álbum Slug verá la luz el 29 de enero y reúne alianzas de alto calibre con productores como Clark, Eartheater, Kučka y Sassy 009.
- Los norirlandeses presentarán este nuevo repertorio en directo en el Parc del Fòrum dentro del cartel oficial de Primavera Sound Barcelona.
De la euforia rave de ‘Isles’ al laboratorio experimental de ‘Slug’
Pocos nombres han articulado con tanta precisión el pulso de la música electrónica británica de la última década como Matt McBriar y Andy Ferguson. Tras convertir su anterior referencia discográfica, Isles (Ninja Tune, 2021), en un auténtico fenómeno de masas capaz de trasladar la euforia melancólica de las raves a pabellones abarrotados, la pareja de Belfast ha optado por esquivar el acomodo comercial. La respuesta a las expectativas de la industria llega bajo el título de Slug, una obra doble de dieciocho canciones que se publicará de manera íntegra el próximo 29 de enero y que promete reconfigurar su identidad sonora desde los cimientos.
La gestación del proyecto responde a una necesidad imperiosa de desmarcarse de las fórmulas que ellos mismos cimentaron en pistas legendarias como «Glue» o «Apricots». Lejos de replicar patrones rítmicos previsibles, los productores han buscado expandir su paleta cromática a través de texturas quebradas, desarrollos ambientales y atmósferas que lindan con el ambient contemplativo y la electrónica de vanguardia. «Buscábamos crear un disco mucho más variado que los anteriores y desafiar las expectativas sobre cómo debería sonar BICEP», han asegurado los artistas al contextualizar el punto de inflexión estilístico que vertebra el proyecto.
Análisis de «Gas»: mantras vocales, hipnosis y gravedad sintética
«Gas», corte encargado de inaugurar la secuencia del disco, funciona como una declaración de intenciones incontestable. Construida junto a la productora británica Lauren Duffus y el vocalista Soarr, la composición prescinde de la típica estructura de subidón pirotécnico para abrazar una cadencia densa, casi litúrgica. Aunque su arranque con una línea vocal tratada ha despertado comparaciones inmediatas con el registro marcial de ciertas producciones pop de la década pasada, la pieza camina por senderos propios a través de un bucle circular.
«You are just a dot, look what we’ve got», repite el tema a modo de letanía existencial mientras capas de sintetizadores modulares ganan grosor rítmico. Es una aproximación a la música de baile que conecta de forma directa con los paisajes meditativos y cinematográficos de referentes continentales como Apparat, Nathan Fake o el Dan Snaith más pausado al frente de Caribou. La canción llega acompañada de un videoclip firmado desde la ciencia ficción aérea, donde la cámara asume la mirada cenital de una paloma que surca paisajes desolados, metáfora visual del propio despegue conceptual que propone el álbum desde su primer compás.
El nuevo tríptico otoñal: incursiones en el trance y el drum & bass
El estreno de «Gas» no llega en solitario. La banda ha decidido estructurar la antesala del lanzamiento mediante entregas conceptuales en bloque. Si el mes pasado pusieron en circulación el adelanto formado por «Air», la melancolía cíclica de «Lemonder» y el pulso clubber de «Viper», esta nueva entrega suma a «Gas» dos composiciones adicionales: «Ultra» y «Equarium». Con este segundo paquete audiovisual, el oyente dispone ya de seis de las dieciocho piezas que integran la obra, permitiendo dibujar el mapa térmico de Slug.
En «Ultra», donde participan la vocalista estadounidense Eartheater y Saskia, las pulsaciones se aceleran buscando una reinterpretación sobria y contenida del trance noventero, limpiando el género de cualquier barniz estridente. Por su parte, «Equarium», en la que interviene Kehina, explora las síncopas rotas y las frecuencias subgraves características de la escuela drum & bass británica, demostrando que McBriar y Ferguson siguen minuciosamente conectados con la raíz subterránea de las pistas piratas londinenses.
Una nómina de alianzas que certifica el salto artístico
El desglose completo del repertorio de Slug confirma la densidad artística que envuelve este nuevo ciclo. Lejos de limitar sus colaboraciones a intérpretes de gancho comercial, Bicep ha convocado a arquitectos sonoros respetados en el circuito internacional. Destaca con fuerza la doble aportación del maestro del IDM Chris Clark en los temas «Edmeno» y «Viper», una alianza que garantiza aspereza industrial y diseño sintético de máxima precisión.
A este cruce de caminos se añaden las aportaciones de la australiana Kučka y la cantante británica George Riley en el corte «Curb», la presencia de la compositora noruega Sassy 009 en «Janus», o las participaciones de Rowena Fysx en «Lamb». La secuenciación revela un equilibrio minucioso entre cortes instrumentales de corte expansivo como «Cielo», «Horses» y «Honda», y piezas vocales diseñadas para desdibujar los límites entre la canción tradicional y el diseño acústico experimental.
La escenografía inmersiva desembarca en el Parc del Fòrum
El anuncio del nuevo trabajo discográfico y la publicación de estos sencillos llega acompañado de su confirmación en los escenarios de mayor calado internacional. Bicep ha ratificado que su nuevo directo audiovisual será una de las grandes atracciones del Primavera Sound en su cita barcelonesa, un entorno idóneo para contrastar la potencia física de su renovado catálogo frente a miles de asistentes en el frente marítimo de la capital catalana.
Históricamente reconocidos por una puesta en escena donde el hardware analógico en tiempo real dialoga con pantallas visuales sincronizadas al milisegundo, la formación norirlandesa adaptará las dieciocho composiciones de Slug a una narrativa escénica tridimensional. El público congregado en el Fòrum será testigo de cómo el trance reposado de «Gas», la velocidad fracturada de «Equarium» y la contundencia de sus clásicos atemporales confluyen en un directo llamado a marcar el ritmo de la temporada festivalera de 2027.