Noticias

Sergio CH frena el regreso de Los Natas y denuncia el uso ilegítimo de la banda

Sergio Chotsourian, fundador y vocalista de Los Natas, desautoriza públicamente cualquier reunión del grupo tras el anuncio de Walter Broide y Gonzalo Villagra con Nico Bereciartúa. El guitarrista denuncia la explotación de la marca y el repertorio sin su consentimiento, reabriendo una dolorosa fractura en la formación fundamental del stoner rock hispanoamericano mientras reivindica la autoría de obras magnas como Ciudad de Brahman.

Sergio CH Los Natas en QConciertos
5 min

MADRID, 5 de noviembre de 2026 — Sergio Chotsourian, fundador y compositor de Los Natas, ha emitido un severo comunicado para desautorizar la reactivación en vivo de la banda anunciada en Buenos Aires y con ecos en salas de Madrid, advirtiendo que no tolerará el usufructo del repertorio del disco Ciudad de Brahman a espaldas de su autoría.

En Portada

  • Sergio Chotsourian (Sergio CH) frena en seco el anuncio de retorno de Los Natas promovido por sus antiguos compañeros de base rítmica.
  • El vocalista y compositor denuncia que jamás otorgó aval legal ni ético para explotar el repertorio histórico sin su participación activa.
  • La controversia reactiva el debate sobre los derechos marcarios y la identidad artística en el circuito del stoner rock iberoamericano.

La ruptura frontal tras el anuncio de Broide y Villagra

La polvareda estalló cuando Walter Broide (batería) y Gonzalo Villagra (bajo), la base rítmica histórica que acompañó a Sergio Chotsourian desde la década de los noventa, hicieron público su plan de retomar los escenarios convocando al guitarrista Nico Bereciartúa. La iniciativa, presentada bajo el paraguas musical de la legendaria formación porteña, pretendía revisar en directo el cancionero que forjó la mitología del cuarteto psicodélico en el Río de la Plata y en Europa.

La respuesta de Sergio CH no tardó en llegar con la contundencia de un riff afinado en Do sostenido: «No he dado mi consentimiento ni he autorizado dicho evento», manifestó tajante el músico a través de sus canales oficiales y en declaraciones replicadas por la prensa musical. Chotsourian subrayó su profunda decepción ética ante lo que considera un intento deliberado de despojarlo de la obra a la que consagró dos décadas de militancia subterránea.

«Me parece una falta de respeto total hacia la historia del grupo, hacia mi persona y hacia la gente que nos siguió durante tantos años. No se puede suplantar la voz y el alma de un proyecto que nació en un garaje bajo premisas artísticas muy claras», añadió el líder histórico, desmarcando de forma categórica su nombre de cualquier convocatoria programada bajo dicha nomenclatura.

El peso de un legado seminal en el stoner hispanoamericano

Formados en Buenos Aires en 1994, Los Natas rompieron cualquier frontera estilística preconcebida. Lejos de mimetizar sin criterio el sonido desértico que florecía en Palm Desert de la mano de Kyuss o Monster Magnet, la banda cruzó la distorsión valvular y el doom primitivo de Black Sabbath con texturas del folklore argentino, el space rock instrumental y una crudeza urbana intransferible.

Su debut Delmar (1998) llamó de inmediato la atención del circuito internacional, captando el radar del desaparecido sello Man’s Ruin Records, comandado por Frank Kozik. Aquella conexión estadounidense desembocó en la publicación de Ciudad de Brahman (1999), producido con el respaldo de Josh Homme. Aquel registro colocó a la banda argentina en la vanguardia del movimiento stoner global, permitiéndoles girar por Estados Unidos y plantar bandera en plazas europeas emblemáticas como la sala Gruta 77 de la capital española o escenarios de festivales de sonidos pesados como Desertfest.

A aquel hito le sucedieron discos de enorme calado exploratorio como Corsario Negro (2002), producido por Billy Anderson, y El Hombre Montaña (2006). Cada uno de estos trabajos llevó el sello lírico, la imaginería visual y las progresiones modales concebidas por Chotsourian, convirtiendo la firma de Los Natas en un estandarte de culto que hasta la fecha permanecía intacto tras su pausa indefinida en 2012.

El conflicto marcario: ecos de una disputa conocida en el rock pesado

El reclamo interpuesto por Sergio CH guarda similitudes evidentes con otros cismas célebres dentro del rock pesado contemporáneo. La escena aún recuerda la batalla legal entablada a principios de la década de 2010 cuando John Garcia y Brant Bjork lanzaron el proyecto Kyuss Lives!, provocando la demanda inmediata de Josh Homme y Scott Reeder por infracción de marca registrada y competencia desleal, lo que forzó a la rama disidente a operar bajo el nombre de Vista Chino.

En el caso rioplatense, la propiedad intelectual y el registro formal del nombre Los Natas constituyen el epicentro de la disputa. Fuentes cercanas a la producción señalan que la intención inicial de la base rítmica contemplaba interpretar íntegramente piezas clave de los primeros álbumes. Sin embargo, la ausencia del cantante, guitarrista y principal autor genera un escollo insalvable tanto en los despachos de propiedad intelectual como en la percepción de los propios seguidores.

«Los temas no son meras secuencias de acordes en una tablatura. Tienen una vibración, una mística y una autoría que no se puede alquilar ni delegar para montar un espectáculo nostálgico sin escrúpulos», argumentó Chotsourian al ser consultado sobre las implicaciones legales de la maniobra.

Vigencia creativa frente a la tentación de la nostalgia

Mientras se dirime el futuro de la marca en los juzgados, Sergio CH continúa enfocado en una intensa actividad discográfica y escénica al margen del circuito comercial tradicional. A través de su plataforma independiente South American Sludge Records y proyectos como Ararat, Soldati o sus lanzamientos acústicos en solitario, el compositor ha evitado apoyarse en el rédito acomodaticio de su pasado.

La postura inflexible del músico argentino subraya una línea roja infranqueable en la industria del directo: la legitimidad de las reuniones de bandas de culto no puede quedar supeditada a urgencias de cartelera cuando se vulnera el consentimiento del núcleo creativo original. Los programadores de salas y promotores deberán tomar nota antes de fijar en sus agendas un retorno que nace impugnado de raíz.

Transparencia y correcciones

En Qconciertos revisamos fechas, salas, fuentes oficiales y comunicados antes de publicar. Si detectas una errata o información actualizada, puedes escribirnos para revisarla.

Noticias relacionadas