MADRID, 3 de noviembre de 2026 — El legado escénico de David Bowie regresará a los recintos de gran formato en 2027 a través de ‘David Bowie Stage’, una ambiciosa producción inmersiva concebida para encabezar los actos internacionales del programa ‘Bowie80’ con motivo del 80º aniversario del nacimiento del artista británico. El proyecto tendrá su estreno mundial el 14 de febrero de 2027 en el Uber Arena de Berlín, en un marco coordinado con la 77.ª edición del Festival Internacional de Cine de Berlín, antes de iniciar un periplo por las principales capitales europeas. Lejos de recurrir a modelos generativos o recreaciones sintéticas, el espectáculo rescata actuaciones completas filmadas en 35 milímetros durante la gira ‘Isolar 2’ de 1978 en el Earls Court de Londres, restauradas minuciosamente para situar al espectador frente a una experiencia audiovisual de escala monumental.
En Portada
- El espectáculo ‘David Bowie Stage’ recuperará metraje inédito en 35 mm rodado por David Hemmings durante la gira ‘Isolar 2’ de 1978 en el Earls Court londinense.
- La dirección corre a cargo de Brett Morgen, con iluminación de Patrick Woodroffe y mezcla de sonido envolvente 7.1 realizada por el oscarizado Paul Massey.
- El estreno mundial se celebrará el 14 de febrero de 2027 en el Uber Arena de Berlín con localidades que oscilan entre los 80,50 y los 229 euros por butaca.
El hallazgo de David Hemmings: bobinas de 35 mm rescatadas del archivo
El origen del montaje se remonta a la primavera de 1978, cuando David Bowie se encontraba inmerso en la gira de presentación de los álbumes Low y «Heroes», las dos primeras entregas de su célebre trilogía berlinesa. El cineasta y actor David Hemmings dirigió un equipo de cámaras en el mítico recinto Earls Court de Londres para inmortalizar varias noches consecutivas de recitales en soporte celuloide de 35 milímetros. Sin embargo, desconforme con ciertos equilibrios de producción de la época, Bowie decidió congelar el metraje en sus almacenes privados, donde permaneció inédito durante casi medio siglo.
El cineasta Brett Morgen, responsable del aclamado documental Moonage Daydream (2022), redescubrió estas latas maestras mientras investigaba el fondo documental del artista con autorización directa de sus albaceas. Morgen asumió de inmediato el reto de devolver la vida al material:
«Encontrar aquellas latas originales de 35 milímetros preservadas en perfecto estado fue un impacto sobrecogedor; David jamás permitió que se comercializaran porque esperaba el desarrollo técnico adecuado para hacer justicia a la pegada de esa banda», declaró Brett Morgen durante la presentación del proyecto. «No estamos inventando nada con algoritmos ni resucitando digitalmente a nadie: lo que verán en pantalla es el registro químico exacto de 1978 amplificado con la potencia sonora y óptica del siglo XXI».
Ingeniería escénica: pantallas transparentes y mezcla multicanal 7.1
A diferencia de propuestas controvertidas basadas en avatares hiperrealistas o proyecciones holográficas bidimensionales, ‘David Bowie Stage’ basa su arquitectura visual en paneles LED transparentes de última generación dispuestos en varias capas de profundidad. Este montaje permite simular la presencia física de Bowie al frente del escenario mientras el resto de los músicos cobra relieve en planos posteriores, integrándose con una batería de iluminación dinámica concebida por Patrick Woodroffe, diseñador de cabecera de giras históricas de The Rolling Stones, AC/DC y el propio Bowie.
En el plano acústico, el ingeniero británico Paul Massey —ganador del Oscar por su labor de mezcla en Bohemian Rhapsody— ha trabajado directamente sobre las cintas multipista analógicas registradas en la mesa de sonido de Earls Court. Massey ha desglosado cada elemento instrumental para reconstruir un espacio acústico envolvente en formato 7.1 diseñado específicamente para pabellones deportivos y arenas cubiertas:
«Teníamos ante nosotros las pistas aisladas de una de las alineaciones más salvajes del rock: la batería atronadora de Dennis Davis, el bajo funk de George Murray y el pulso rítmico de Carlos Alomar, rematados por las guitarras desquiciadas de Adrian Belew», explicó Paul Massey. «Al procesar estas pistas con la tecnología de calibración actual, logramos una presión acústica y una nitidez espacial que ningún formato doméstico puede siquiera rozar».
El repertorio del montaje repasa de manera íntegra piezas cumbre de aquel tour, entre las que figuran “Heroes”, “Fame”, “Rebel Rebel”, “Ziggy Stardust”, “The Jean Genie”, “Station to Station” y “Beauty and the Beast”, con la presencia en escena de músicos esenciales como Roger Powell en los teclados, Sean Mayes al piano y Simon House al violín eléctrico.
El debate de los precios: ¿espectáculo de arena o sesión de cine de alta gama?
El anuncio de la cita berlinesa ha desatado una intensa controversia entre la crítica musical y los colectivos de aficionados. La venta oficial fija los precios de partida en 80,50 euros para las gradas más alejadas, escalando hasta los 125 euros en platea y alcanzando los 229 euros en los pases VIP. Estas cifras igualan e incluso superan las tarifas de conciertos con bandas de estadio en riguroso directo, situando el foco sobre la rentabilidad de las franquicias de artistas fallecidos.
Quienes defienden la viabilidad de ‘David Bowie Stage’ argumentan que la complejidad técnica, la adquisición de derechos patrimoniales y el coste de despliegue de recintos como el Uber Arena demandan una inversión similar a la de un montaje internacional de primer orden. No obstante, numerosos sectores de la prensa cuestionan la equiparación comercial entre la asistencia a una ejecución musical orgánica en tiempo real y el visionado comunitario de una cinta de archivo, por muy avanzada que sea la ingeniería de proyección.
El precedente de espectáculos como ABBA Voyage en Londres demostró que el público está dispuesto a pagar importes elevados por experiencias inmersivas masivas; sin embargo, en aquel caso el recinto fue edificado expresamente para albergar una infraestructura robótica permanente, mientras que ‘David Bowie Stage’ propone una gira itinerante por pabellones multiusos convencionales.
Proyección internacional y expectativa en la escena española
Tras la puesta de largo en Berlín el próximo febrero de 2027, la organización de ‘Bowie80’ prevé trasladar el montaje a recintos emblemáticos de Londres, París, Milán y Ámsterdam. La comunidad melómana de nuestro país permanece atenta ante la posible confirmación de fechas en recintos de gran capacidad como los existentes en Madrid o Barcelona, plazas habituales para las grandes producciones internacionales.
Más allá de las suspicacias económicas legítimas que suscita el coste del billetaje, el valor documental del material recuperado por Hemmings y Morgen posee una relevancia archivística mayúscula para la historia de la música contemporánea. La resolución del dilema quedará en manos de la taquilla: comprobar si la devoción hacia el Duque Blanco basta para llenar estadios ante una pantalla gigante sin un solo músico sudando sobre las tablas.