MADRID, 24 de octubre de 2026 — Los Planetas abren una nueva etapa discográfica con el lanzamiento de «Dos cruces», primer adelanto oficial del que será su próximo álbum de estudio, registrado en su cuartel general de El Fargue en Granada. La formación encabezada por Jota y Florent rompe así cinco años de espera editorial desde la salida de Las canciones del agua (2022) mediante la relectura eléctrica de una pieza angular del cancionero hispanoamericano.
En Portada
- Los Planetas publican «Dos cruces», reinvención ruidista del célebre bolero firmado en 1952 por Carmelo Larrea y Gunther Manuel Salinger, como anticipo de su próximo álbum.
- La grabación certifica un cambio estructural en el seno del quinteto granadino: la ausencia de Banin Fraile, teclista y arquitecto sonoro de la banda desde 1998.
- El grupo elude acomodarse en la ola revisionista de la película Segundo Premio y redobla su apuesta por la subversión de la memoria popular frente a la tiranía del consumo efímero.
La transfiguración ruidista de Carmelo Larrea
Lejos de acomodarse en un ejercicio de nostalgia dócil, «Dos cruces» opera como un proyectil sonoro que conecta la memoria sentimental de la posguerra con las mareas de distorsión que cimentaron la identidad del grupo andaluz. La composición original, registrada en 1952 por el bilbaíno Carmelo Larrea junto a Gunther Manuel Salinger y popularizada internacionalmente por vocalistas como Jorge Gallarzo, Antonio Molina, Los Panchos o Milton Banana, encuentra en las manos de la formación andaluza un tratamiento donde el dramatismo armónico se dilata en un mar de reverberación valvular, muros de acople y pulsaciones rítmicas de cadencia hipnótica.
La canción ya había asomado de forma embrionaria durante algunas actuaciones escogidas de la última temporada estival, desatando la curiosidad de los seguidores más atentos a los giros del repertorio granadino. La toma de estudio definitiva depura esa traslación escénica: la guitarra acústica que sostenía tradicionalmente la arquitectura del bolero cede su protagonismo a un oleaje de fuzz abrasivo, ecos de cinta y un dibujo de bajo punzante que reconduce la melodía melancólica hacia terrenos emparentados con el space rock cósmico y las profundidades del flamenco jondo.
«El bolero y la seguiriya comparten la misma herida de raíz: un desgarro que no pide disculpas ni busca consuelo barato», explica Jota al reflexionar sobre los motivos que llevaron al grupo a sumergirse en esta partitura histórica. «Llevar ‘Dos cruces’ a las guitarras saturadas no es un capricho arqueológico ni un ejercicio estilístico superficial, sino constatar que las melodías populares de nuestra tradición guardan una carga trágica mucho más afilada que cualquier novedad prefabricada para complacer a las plataformas de consumo rápido».
Reajuste de filas: la despedida silenciosa de Banin Fraile
El anuncio del single desvela asimismo un acontecimiento de hondo calado en el organigrama interno de la banda: la grabación no cuenta con la intervención de Banin Fraile. Teclista, guitarrista y responsable de una porción sustancial de las texturas sintéticas, collages analógicos y atmósferas envolventes de la formación desde las sesiones de Una semana en el motor de un autobús (1998), la salida de Fraile marca el final de una era de casi tres décadas de continuidad en el núcleo duro de los granadinos.
Este repliegue instrumental ha obligado a reconfigurar la dinámica de frecuencias en el estudio de grabación. Lejos de suplir los teclados mediante secuenciadores o instrumentistas de sesión, Jota y Florent han asumido el desafío regresando a una confrontación primaria de dos guitarras al frente, arropadas por la pegada inconfundible de Eric Jiménez en la batería y la sobriedad melódica de Julián Méndez al bajo eléctrico.
«Cuando un compañero con el que has compartido veintiocho años de local de ensayo y furgoneta toma otro camino, el aire en el estudio cambia por completo y te exige rediseñar el mapa de frecuencias», admite Florent Muñoz al detallar la construcción sónica del nuevo material. «En lugar de rellenar los huecos con capas accesorias, decidimos dejar que las cuerdas hablaran solas, empujando los amplificadores al límite del quiebre y buscando una respuesta física, cruda y frontal que evoca el nervio de nuestros primeros discos sin renunciar a todo el aprendizaje armónico acumulado».
Resistencia cultural tras el fenómeno de ‘Segundo Premio’
La irrupción de este nuevo ciclo creativo llega apenas meses después del recorrido triunfal de Segundo Premio (Esta no es una película sobre los Planetas), el largometraje codirigido por Isaki Lacuesta y Pol Rodríguez que se alzó con la Biznaga de Oro en el Festival de Cine de Málaga y alcanzó la preselección para representar a España en los premios Oscar. Pese a que el film situó la leyenda noventera del grupo en el epicentro de la conversación mediática estatal, la banda optó por mantener una distancia escrupulosa frente a la mitificación de su propia biografía.
Distinguidos con la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes por su contribución decisiva a la música contemporánea en la península, Los Planetas se niegan a actuar como guardianes de su propio museo. Mientras la industria musical contemporánea premia la rotación incesante de micropiezas efímeras y el reciclaje algorítmico, el rescate de «Dos cruces» plantea una impugnación frontal al olvido programado. La restitución de una copla de hace más de setenta años dentro de un esquema eléctrico implacable desafía las lógicas del rédito inmediato y reafirma la independencia conceptual que ha guiado su trayectoria desde la trastienda de la calle Monjas del Carmen.
La liturgia escénica y los próximos pasos del nuevo álbum
Aunque el sello discográfico y la oficina de management de la banda mantienen bajo reserva el título definitivo y el listado completo de canciones del futuro larga duración, fuentes cercanas a la producción confirman que las sesiones de grabación en Granada encaran su tramo final de masterización, con previsión de alumbramiento físico y digital para los primeros meses del calendario venidero.
El estreno de «Dos cruces» prefigura asimismo una nueva liturgia sobre las tablas. Tras haber recorrido recintos como La Riviera en Madrid o la sala Razzmatazz en Barcelona durante sus citas conmemorativas, el quinteto perfila un itinerario centrado en grandes auditorios, teatros y fechas exclusivas en festivales de referencia nacional como el Primavera Sound o el Bilbao BBK Live. En ellos, las nuevas composiciones compartirán escenario con los himnos indelebles que redefinieron el cancionero alternativo en español durante las tres últimas décadas.