Pasión, Rock y Raíces en el Corazón de la Villa.
Me desperté con esa ilusión luminosa que solo sienten los niños en la mañana de Reyes Magos, consciente de que el día prometía emociones fuertes. Mi jornada arrancó donde siempre, en el cuartel general de qConciertos, situado a un tiro de piedra de la playa de La Calzada. Aunque mi cometido principal no era otro que presentar el festival, acudir al Studio a escuchar buena música mientras ordenaba la semana posterior es para mí un ritual sagrado.
Puse rumbo desde Sanlúcar hacia Trebujena. Al cruzar la Aspirina ya veía el viejo pabellón de la Villa, la realidad superó cualquier expectativa. Allí me topé con Titi y David, miembros de la junta directiva, junto a Jesús «El Bala», moviendo cajas de camisetas de un coche a otro en una estampa entrañable que parecía sacada de una película de contrabandistas del Bronx en los 70.
Por supuesto, no pude evitar hacerme con una de las camisetas del evento en talla XXL, ¡menuda joya!
Empecé a recorrer el recinto saludando al respetable. Encontrarse con amigos y conocidos de toda la vida es siempre un regalo, y si te cruzas con alguien a quien no conoces, la calidez con la que te reciben te recuerda inmediatamente dónde estás, en Trebujena nadie se siente un extraño.
Mientras la empresa de sonido de El Frasco hacía sonar los primeros temas por la megafonía y los músicos ultimaban sus pruebas de sonido, tuvimos la oportunidad de degustar los manjares culinarios preparados para la ocasión. Mención de honor para ese ajo caliente con firma del Olivero que sabía a pura gloria, así como para la cazuela de arroz con verduras y carnes que reconfortaba el alma.
Hermanamiento en el escenario y el arrollador paso de Bujis
Pasadas las cuatro de la tarde, la jornada dio su tierno puntapié de salida. Tomé el micrófono para dar la bienvenida a todos los asistentes, agradeciendo el esfuerzo de cada visitante que decidió acompañarnos. Aprovechamos ese marco incomparable para anunciar el acto oficial de hermanamiento entre la asociación Panarra Rock de Marismillas y nuestro Mosto Rock.
Para sellar esta alianza, el artesano Luza talló a mano en madera una pieza con la insignia agresiva de la espina de pescado de la Panarra estampada con el sello del Mosto Rock. Fueron los miembros de la directiva, Canijo y Castor, quienes subieron a las tablas para recoger la obra y dedicar unas palabras cargadas de fraternidad antes de dar paso al espectáculo.

La música en directo irrumpió con los lebrijanos The Bujis.
Nuestros vecinos de Lebrija desataron una auténtica tormenta controlada de mestizaje, fusionando con maestría soul, rock y rhythm & blues. Hicieron bailar a todo ser viviente combinando un repertorio impecable de versiones (Elvis, The Beatles, Creedence Clearwater Revival, Dover, Nirvana, Ramones, Blur o Red Hot Chili Peppers) con sus propios temas de alto nivel, demostrando las bases de un proyecto muy sólido. Sin duda, una propuesta con personalidad cuyo recorrido seguiremos de cerca para ir viendo la cara de la criatura en los próximos años.

Garbanzo Rock, el vendaval de Zülo y el broche de Desterraos
Aprovechando la efervescencia colectiva que flotaba en la sala, subimos al escenario junto a miembros de la asociación y a Ramón (alcalde de la villa), gran amigo y defensor incombustible de la cultura local para presentar oficialmente el cartel de la XXXII edición del mítico Garbanzo Rock, cita fijada para el próximo 5 de diciembre.

Acto sentido, irrumpieron sobre las tablas los almerienses Zülo. Llegados desde el norte de Almería, demostraron un aplomo y una solvencia dignos de bandas legendarias a pesar de su corta trayectoria. Presentaron también de forma oficial su último trabajo, «Mucha gente pocas personas«, descargando sus cinco temas como cinco disparos directos al pecho. La comunicación no verbal entre los músicos resultaba desgarradora y la energía fluvial de su vocalista contagió de inmediato a un público Trebujenero siempre sediento.

Entre actuación y actuación, el pabellón se convirtió en punto de encuentro para abrazar a queridos amigos de asociaciones hermanas como La Hoguera Rock de Jerez y Bahía Metal Rock de El Puerto de Santa María, quienes disfrutaban de la jornada hombro con hombro con la afición.
Sin tiempo para bajar los decibelios, los cacereños Desterraos, tomaron el relevo para poner el broche de oro a una jornada perfecta. Su propuesta de punk rock directo y vertiginoso fue una lección de compenetración y actitud. Presentaron su reciente trabajo NO de forma épica y gloriosa, mostrando una contundencia y un saber estar escénico que cerró la noche por todo lo alto.

Gratitud eterna a la familia del rock
Es profundamente gratificante comprobar cómo esta asociación crece a pasos agigantados y logra convocar a personas de diversos rincones de Andalucía.
Nos llena de orgullo ver rostros conocidos que repiten esta odisea cada año con mención especial para Manuel Díaz e Isabel Moreno una pareja entrañable que viene desde Montellano, así como a músicos de distintos proyectos disfrutando entre el público, integrantes de Décum, Bläckhead, Trinidad, Joselito Coyote de los 43h, Italoanealizel y un nuevo proyecto que se va a llamar Matilde Mercurio o el grandísimo músico y melómano Leal, entre muchos otros.
Un evento de esta magnitud solo es posible gracias al esfuerzo colectivo de muchas personas
- El Frasco y su equipo, por brindarnos una sonorización impecable y profesional. Es un orgullo saber que en este pueblo contamos con técnicos de semejante categoría.
- El personal de barra y el equipo de cocina, por su trabajo incansable y por alimentarnos el cuerpo y el alma.
- El puesto de merchandising, por ofrecer piezas originales estampadas en camistas.
- Ramón, por sacar tiempo para saludarnos, acompañarnos y apoyar la cultura en la Villa.
- La directiva y socios del Mosto Rock, Gracias por depositar un año más su confianza en mí para conducir este barco y como no a la magia de la música en directo, por dar sentido a nuestras vidas y mantenernos unidos.
La historia no se detiene aquí. Quedáis todos convocados para la próxima cita: el 5 de diciembre en la plaza de Joselillo El Vázquez («El Cerro»), justo al lado del jefazo Cisco («Fulidoll 500«), para celebrar juntos la 32ª edición del Garbanzo Rock .
Descubre nuevos artistas.
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Atrévete a cruzar la puerta de ese concierto que todavía no conoces.
Y recuerda que en nuestra agenda encontrarás miles de oportunidades para seguir ampliando tu universo musical.
Nos vemos frente al escenario.
¡¡¡SIENTE LA CULTURA MUSICAL!!!