La canción de autor en castellano del siglo XXI no puede entenderse sin la figura inquieta, viajera y profundamente comprometida de Pedro Pastor. Este viernes 23 de octubre de 2026, el músico madrileño regresa a una de las ciudades que con mayor fervor ha abrazado siempre su cancionero para protagonizar una noche mágica en La Cochera Cabaret, dentro de la cartelera de conciertos en Málaga. Su visita a la capital de la Costa del Sol llega en un momento de plenitud creativa, en el que las composiciones de su aclamado álbum Escorpiano (2024) se dan la mano con la celebración de una década de caminos junto a su inseparable banda, Los Locos Descalzos, plasmada en el reciente trabajo conmemorativo 10 locos años descalzos (2026).
Lejos de acomodarse en la solemnidad estática del cantautor clásico de taburete y foco cenital, Pedro Pastor ha transformado sus conciertos en un carnaval de ritmos de ida y vuelta donde la poesía crítica y reflexiva se baila a golpe de cumbia, son cubano, folclore andino, champeta, funk y rock alternativo.
Herencia poética y vuelo propio: de ‘Aunque esté mal contarlo’ a la hermandad con Latinoamérica
Nacido en Madrid en 1994 en el seno de una familia donde la canción era el pan cotidiano —hijo del histórico cantautor extremeño Luis Pastor y de Lourdes Guerra, y sobrino del músico canario Pedro Guerra—, Pedro Pastor Guerra supo desde muy joven honrar ese legado familiar construyendo una voz absolutamente propia y generacional. Apenas cumplida la mayoría de edad, autoeditó el EP Aunque esté mal contarlo (2012) y poco después su primer larga duración, La vida plena (2014), recorriendo incansablemente pequeños cafés, centros sociales y salas de toda la geografía ibérica.
El encuentro en 2015 con los músicos que darían vida a Los Locos Descalzos y sus constantes viajes por el continente latinoamericano abrieron de par en par su horizonte musical. Álbumes fundamentales como Sololuna (2017), Vulnerables (2019) y Vueltas (2021) reflejaron ese mestizaje orgánico en el que la trova cubana, la milonga rioplatense, el candombe uruguayo y el folclore colombiano se funden con una mirada poética que cuestiona los dogmas del sistema, celebra los afectos libres y defiende la memoria colectiva.
‘Escorpiano’ y ’10 locos años descalzos’: madurez eléctrica y celebración comunitaria
Publicado en marzo de 2024, grabado en los prestigiosos Gárate Studios de Andoain (Gipuzkoa) junto al ingeniero Max Scenna y producido por el músico venezolano Gustavo Guerrero —colaborador habitual y director musical de Natalia Lafourcade en obras como Musas—, el álbum Escorpiano supuso un salto cualitativo en la sonoridad del proyecto. Escrito durante una larga travesía por Puerto Rico, Colombia, Ecuador, Chile, Argentina y Uruguay, el disco prescindió deliberadamente de colaboraciones vocales para centrarse en la solidez del cuarteto y en una mayor presencia de guitarras eléctricas y texturas de rock.
Canciones de Escorpiano como el tema homónimo, «La certeza», «El hambre de mi pueblo», «Mi luz, mi voz, mi aliada» o «¿A dónde van?» conviven ahora sobre las tablas con la fiesta de 10 locos años descalzos (2026), donde Pastor ha revisitado himnos imprescindibles de su repertorio junto a maestros de la talla de Silvio Rodríguez, Rozalén o el propio malagueño El Kanka. En directo, piezas ya clásicas como «Los olvidados», «Verde selva», «Amar» o «Desaprendiendo» son coreadas de principio a fin por una audiencia que siente cada verso como propio.
La química de Los Locos Descalzos: cuatro músicos tejiendo un puente entre orillas
Gran parte del magnetismo escénico de Pedro Pastor reside en su compenetración telepática con Los Locos Descalzos, una banda donde cada integrante brilla como multiinstrumentista y arreglista. Junto a la guitarra española, la guitarra eléctrica y la voz de Pedro Pastor, Álvaro Navarro aporta una riqueza tímbrica extraordinaria alternando la guitarra eléctrica, el tres cubano, la flauta travesera y los coros; Nico Martos sostiene el cimiento armónico y melódico desde el bajo eléctrico y las voces; y Alan Denis imprime desde la batería y la percusión mixta el latido polirrítmico que impulsa el baile.
En sus conciertos no existen fronteras entre la reflexión íntima y el festejo colectivo: el espectáculo puede transitar en cuestión de minutos desde el silencio sobrecogedor de una décima recitada a guitarra desnuda hasta un desenfreno tropical que pone a bailar a toda la sala.
La Cochera Cabaret: el refugio escénico por excelencia de la cultura viva en Málaga
Ubicada en la avenida de los Guindos número 19, en el distrito malagueño de Carretera de Cádiz, La Cochera Cabaret es desde hace más de una década uno de los espacios culturales más dinámicos, acogedores y queridos de toda Andalucía. Con su estética de club teatral, su cuidada acústica y una programación incesante que abarca música en directo, teatro, comedia y artes escénicas, la sala ofrece el formato de cercanía ideal para la propuesta de Pedro Pastor.
En La Cochera Cabaret, la calidez del público malagueño —siempre entregado a la canción de autor con raíz y pellizco— garantiza una velada de comunión total entre el escenario y la pista.
Entradas e información útil para el concierto de Pedro Pastor en Málaga
El concierto de Pedro Pastor en La Cochera Cabaret de Málaga se celebra este viernes 23 de octubre de 2026. Dada la habitual rapidez con la que se agotan las localidades cada vez que el cantautor visita Málaga, se recomienda adquirir las entradas con antelación.
Consulta todos los detalles del evento y accede a la venta de entradas en la ficha oficial de QConciertos:
Esa honestidad insobornable para mirar el mundo desde la ternura y la rebeldía es lo que ha convertido cada concierto de Pedro Pastor y Los Locos Descalzos en un punto de encuentro intergeneracional. En la pista malagueña se darán cita quienes descubrieron sus primeras maquetas acústicas hace más de diez años junto a nuevos oyentes cautivados por la riqueza rítmica y el pulso rockero de Escorpiano. Una celebración de la palabra cantada, del viaje como escuela de vida y de la música independiente entendida como un abrazo colectivo frente a la prisa cotidiana.