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Mucho rompe siete años de silencio: Martí Perarnau IV anuncia el álbum ‘¿Puede Martí Bajar a Jugar?’ con un feroz alegato contra la expulsión urbana

Martí Perarnau IV reactiva su proyecto Mucho tras siete años sin novedades discográficas. El compositor publica el single «Se puede bailar incluso cuando el diablo está llamando a tu puerta», trallazo de electrónica cáustica que retrata la crisis de la vivienda en Madrid y anticipa el LP '¿Puede Martí Bajar a Jugar?'.

Mucho nuevo disco en QConciertos
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MADRID, 4 de octubre de 2026 — Martí Perarnau IV reactiva Mucho tras siete años de silencio discográfico en solitario mediante el estreno del single «Se puede bailar incluso cuando el diablo está llamando a tu puerta», adelanto oficial de su inminente álbum de estudio titulado ¿Puede Martí Bajar a Jugar?. La composición, armada exclusivamente con sintetizadores rotos, ritmos sintéticos y modulaciones vocales procesadas, aborda el conflicto habitacional de Madrid y la desconexión con la gran urbe que empujó al músico a trasladar su centro de operaciones al entorno rural.

En Portada

  • Martí Perarnau IV anuncia ¿Puede Martí Bajar a Jugar?, su primer larga duración bajo el alias Mucho desde la publicación de ¿Hay Alguien en Casa? en 2019.
  • El primer avance, «Se puede bailar incluso cuando el diablo está llamando a tu puerta», disecciona la crisis del alquiler y la expulsión residencial en la capital española.
  • La producción prescinde del formato de banda convencional para consolidar una arquitectura electrónica minimalista concebida íntegramente desde su refugio en el campo.

Siete años de mutación sonora y el repliegue al campo

Desde la publicación en 2019 de ¿Hay Alguien en Casa?, obra conceptual que cartografiaba la fauna nocturna de la metrópoli desde el ocaso hasta el alba, el rumbo artístico de Perarnau experimentó una serie de sacudidas determinantes. Su trabajo de producción al frente de proyectos decisivos del pop alternativo estatal y la creación del proyecto bicéfalo _juno junto a Zahara absorbieron gran parte de su energía creativa, relegando temporalmente la marca Mucho al banquillo de espera.

El regreso no recurre a la formación de cuarteto que cimentó el sonido de Pidiendo en las Puertas del Infierno (2016), sino que consolida la mutación solista emprendida hace un lustro. Con un ordenador portátil, cajas de ritmos analógicas y bancos de filtros descalibrados, Perarnau ha compuesto y producido este nuevo repertorio en un aislamiento campestre voluntario. «Llega un momento en que la ciudad en la que creciste y a la que dedicaste tus mejores canciones te expulsa físicamente. El alquiler asfixia, las dinámicas de consumo devoran el espacio público y la única salida digna para no enloquecer era meter los trastos en el maletero e irme lejos», explica el compositor madrileño al contextualizar el origen de esta nueva etapa.

Crítica habitacional entre sintetizadores rotos y ritmos bailables

El corte «Se puede bailar incluso cuando el diablo está llamando a tu puerta» actúa como manifiesto sociopolítico y sonoro del disco. La lírica muerde con precisión quirúrgica la coyuntura del mercado inmobiliario español, marcado por una subida media del 33% en las rentas de arrendamiento a nivel nacional y escaladas superiores al 60% en el área metropolitana de Madrid. Perarnau canaliza la frustración ciudadana a través de líneas de bajo incisivas, grooves de herencia electro-clash y armonías vocales saturadas que oscilan entre el sarcasmo y el desencanto.

«No quería escribir una elegía triste ni un panfleto derrotista; quería una canción para bailar con rabia mientras ves arder las promesas institucionales. Se puede mantener el pulso bailable en la pista mientras el desalojo o la precariedad acechan a la vuelta de la esquina», detalla Perarnau sobre la dualidad festiva y combativa de la pieza. La mezcla sonora huye de pulidos asépticos para abrazar texturas arenosas, frecuencias medias cortantes y cajas de ritmos procesadas con distorsión analógica.

El camino hacia ‘¿Puede Martí Bajar a Jugar?’

El anuncio del título ¿Puede Martí Bajar a Jugar? recupera una frase cotidiana de la infancia de barrio para resignificarla en clave de supervivencia adulta. El álbum, previsto para ver la luz en los próximos meses, plantea un diálogo frontal entre la añoranza de la vida comunitaria y el hastío que produce el regreso puntual a la vorágine urbana para compromisos logísticos o profesionales.

Mucho se prepara para trasladar estas nuevas composiciones al formato directo mediante una configuración técnica centrada en sintes modulares, secuenciadores en tiempo real y manipulaciones de cinta, articulando un show concebido tanto para clubes de aforo selecto como para escenarios de vanguardia electrónica. En las próximas semanas se darán a conocer los detalles de las primeras fechas de presentación en salas de Madrid, Barcelona y Valencia, consolidando uno de los retornos más afilados de la temporada.