MADRID, 3 de octubre de 2026 — El compositor y batería británico Phil Collins ha vuelto a situar en el centro de la conversación musical su histórica fricción con Paul McCartney, al constatar la desaparición de su nombre en el montaje restaurado del documental The Beatles Anthology tras conmemorar en Londres el 45.º aniversario de su álbum Face Value.
En Portada
- Phil Collins denuncia la supresión del metraje original de The Beatles Anthology donde George Harrison destacaba su reinterpretación de «Tomorrow Never Knows».
- La revelación se produjo en Londres durante un coloquio con Steven Wilson con motivo de los 45 años del disco Face Value.
- El desencuentro revive una tirantez de más de dos décadas entre el ex Beatle y la voz de Genesis iniciada en 2002.
El metraje suprimido de ‘Tomorrow Never Knows’ y las sesiones de Abbey Road
El núcleo de la controversia reside en los archivos originales del proyecto Anthology emitido a mediados de la década de 1990. En aquel documento audiovisual histórico, Paul McCartney, George Harrison y Ringo Starr se reunían en los estudios de grabación para escuchar y comentar las cintas multipista maestras de sus composiciones más vanguardistas. Durante la revisión de las pistas de «Tomorrow Never Knows», pieza de clausura del disco Revolver (1966), Harrison recordaba expresamente la lectura rítmica y atmosférica que Collins había grabado en 1981.
Para Collins, aquella secuencia supuso uno de los reconocimientos más hondos de su trayectoria artística. Devoto confeso del cuarteto de Liverpool desde su adolescencia en los clubes londinenses, el músico recordaba con enorme precisión el impacto emocional de ese instante:
«El mayor logro de mi carrera, que nunca olvidaré, fue con The Beatles Anthology… Los tres sacaron las cintas de ‘Tomorrow Never Knows’ y las estaban reproduciendo en la grabadora multipista. Pensé: ¡Los Beatles mencionaron mi nombre!»
Sin embargo, al revisar la nueva versión conmemorativa del documental que circula en plataformas y formatos de archivo, Collins descubrió que el comentario de Harrison había sido excluido del corte final de montaje.
La sesión con Steven Wilson por los 45 años de Face Value
Las declaraciones de Collins tuvieron lugar en Londres en un acto público conducido por el productor y multiinstrumentista Steven Wilson, organizado para desgranar la gestación de Face Value a 45 años de su lanzamiento oficial. Durante la conversación sobre las técnicas de producción, la compresión de batería de Hugh Padgham y los bucles experimentales de cinta utilizados a comienzos de los ochenta, surgió la huella de The Beatles en el sonido solista del artista.
Al abordar el destino del homenaje que Harrison le rindió ante las cámaras, Collins no ocultó su perplejidad ni su sospecha sobre las decisiones editoriales que rigen el catálogo de la banda:
«Hace poco volví a verlo y lo habían quitado. Ya no está… No sé, tal vez a McCartney no le gustó.»
Aunque McCartney no ha emitido ninguna valoración sobre este cambio en la edición, la exclusión ha llamado la atención de coleccionistas y analistas del archivo sonoro de Apple Corps, donde cada descarte en cintas de archivo suele responder a minuciosas revisiones de minutaje o derechos de sincronización.
El origen del conflicto: del Palacio de Buckingham a 2016
La tirantez entre ambos gigantes del pop británico tiene raíces documentadas. El primer choque directo ocurrió en 2002 durante las celebraciones del Jubileo de Oro de la Reina Isabel II en el Palacio de Buckingham. Collins, que acudía con un ejemplar biográfico para solicitar una dedicatoria, relató haber recibido un trato condescendiente cuando McCartney se dirigió a su entonces esposa, Heather Mills, con un comentario irónico sobre la devoción juvenil del batería.
Aquella anécdota quedó grabada en el recuerdo del líder de Genesis, quien en 2016 detalló la impresión que le dejó el carácter del bajista de Liverpool:
«Tiene esa cualidad cuando te habla, que te hace sentir como si pensaras: ‘Sé que esto debe ser difícil para ti porque soy un Beatle. Soy Paul McCartney y debe ser muy difícil para ti poder mantener una conversación conmigo’.»
Pese a que con posterioridad Collins reconoció haber recibido un mensaje de acercamiento y admitió cierto arrepentimiento por haber aireado el desencuentro en la prensa internacional, la alteración del metraje de Anthology evidencia lo frágil que resulta la reconciliación cuando intervienen las memorias institucionales de la música británica.
La lectura de Collins: batería hipnótica y reverencia a Lennon
La versión de «Tomorrow Never Knows» que cierra Face Value no fue una simple versión de acompañamiento. Grabada en los estudios The Town House de Londres con la colaboración de Ronnie Scott al saxofón tenor y ambientada con sintetizadores Prophet-5 y cajas de ritmo Roland CR-78, representó una deconstrucción sombría que canalizaba el divorcio de Collins y su homenaje a John Lennon, asesinado pocos meses antes de la salida del álbum.
George Harrison, autor de las atmósferas con tambura y sitar de la toma de 1966, apreció de inmediato la gravedad con la que Collins tradujo la psicodelia sesentera a la crudeza sónica de los años ochenta. La pérdida de ese testimonio directo en las reediciones actuales priva a los seguidores de ambas bandas de un puente genealógico fundamental entre el rock progresivo y el legado de Abbey Road.
Custodia de archivos y revisiones históricas en el rock británico
Las decisiones sobre qué se conserva y qué se descarta en las remasterizaciones de grandes antologías suelen atribuirse a criterios estrictos de ritmo narrativo y duración técnica. No obstante, en un ecosistema donde las grandes salas de conciertos de Madrid y los auditorios internacionales continúan programando giras tributo y revisiones de repertorios clásicos, los testimonios orales de figuras de la talla de George Harrison conservan un valor documental incalculable.
La intervención de Collins con Steven Wilson en la capital británica deja patente que, más allá de la diplomacia pública entre leyendas de la industria, las heridas personales y la lucha por el reconocimiento mutuo continúan moldeando la historia oficial del pop anglosajón.