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Pearl Jam mantiene la incógnita sobre su batería definitivo tras la actuación de Abe Laboriel Jr.

Pearl Jam concluye su paso por el Ohana Fest de California dejando en el aire la identidad definitiva de su nuevo percusionista tras la salida de Matt Cameron en 2025. Pese a que Abe Laboriel Jr., batería habitual de Paul McCartney, subió al escenario para interpretar el repertorio eléctrico de la banda de Seattle, las posteriores declaraciones de Eddie Vedder agradeciendo la colaboración puntual reabren las dudas sobre la estabilidad del puesto de cara a futuras giras internacionales.

Pearl Jam mantiene la incógnita sobre su batería definitivo tras la actuación de Abe Laboriel Jr. en QConciertos
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MADRID, 1 de octubre de 2026 — Pearl Jam ha reabierto todas las incógnitas sobre su formación tras culminar su esperada actuación en el Ohana Fest de Dana Point (California), donde el prestigioso músico Abe Laboriel Jr. ocupó los tambores tras la sonada salida de Matt Cameron a finales de 2025.

En Portada

  • Abe Laboriel Jr., batería de la banda de Paul McCartney desde hace dos décadas, lideró la percusión de Pearl Jam en el festival Ohana tras meses de hermetismo.
  • Un comunicado de Eddie Vedder agradeciendo a McCartney la cesión temporal del músico vuelve a sembrar dudas sobre si se trata de un fichaje permanente o una colaboración puntual.
  • La formación de Seattle encara un parón en directo tras cerrar la etapa de ‘Dark Matter’ sin revelar quién grabará su próximo trabajo de estudio.

La alargada sombra tras la marcha de Matt Cameron

La marcha de Matt Cameron en 2025 sacudió los cimientos de la escena del rock alternativo internacional. Con casi tres décadas ininterrumpidas a los mandos del ritmo de la banda de Seattle —desde su incorporación formal en 1998 tras la disolución previa de Soundgarden—, Cameron dotó a las composiciones de Pearl Jam de una solidez técnica impecable y una pegada matemática que definió álbumes como Binaural, Riot Act, Gigaton y el reciente Dark Matter. Su despedida abrió una vacante de proporciones titánicas en una de las formaciones más estables del rock global.

Durante meses, el secretismo dentro del campamento de Seattle alimentó todo tipo de teorías entre la masa social de seguidores. La lista de candidatos barajada en foros especializados abarcó figuras de primer orden como Stephen Perkins (Jane’s Addiction) y Josh Freese (batería todoterreno con historial en Nine Inch Nails, Devo y Foo Fighters), hasta hipótesis sobre percusionistas de la escena alternativa internacional. El propio guitarrista Stone Gossard alimentó la expectación en mayo durante una entrevista radiofónica: «Me gusta todo el misterio que hay alrededor. Es tan emocionante. No hay suficiente misterio en el mundo. Creo que la banda está muy emocionada por volver a tocar. Ha pasado un buen rato desde la última vez y el hecho de que sea en Ohana lo hace más emocionante».

El golpe de timón en el escenario de Ohana Fest

La cita del pasado 27 de septiembre en Dana Point prometía resolver la ecuación. En la primera jornada, bajo el cartel de Eddie Vedder & Friends, el líder del grupo comenzó desgranando piezas acústicas como ‘Elderly Woman Behind the Counter in a Small Town’ y ‘Far Behind’, sumando colaboraciones puntuales de Simon Good y Billy Idol. No obstante, el ambiente dio un vuelco drástico cuando Jeff Ament saltó a escena y Vedder colgó su acústica para empuñar la guitarra eléctrica.

Tras una introducción en penumbra al compás de ‘Corduroy’, el telón de fondo cayó para desvelar al resto de componentes de Pearl Jam junto a Abe Laboriel Jr. parapetado tras un kit de batería que lucía un enorme signo de interrogación en el parche frontal del bombo. El baterista, pilar indiscutible de la banda de directo de Paul McCartney desde 2001 e hijo del legendario bajista mexicano Abraham Laboriel, exhibió una contundencia implacable, atacando el repertorio clásico con un groove dinámico y coros vocales de enorme registro.

A pesar del impacto de la interpretación conjunta, las palabras de Vedder sobre el escenario dejaron una primera señal de cautela al presentar al músico: «Ayudándonos con la batería esta noche: don Abe Laboriel Jr.». La euforia colectiva llevó a que diversas plataformas dieran por cerrado el relevo de forma automática, pero el cierre dominical del certamen y los movimientos posteriores han enfriado la certeza de un acuerdo definitivo a largo plazo.

La carta de Eddie Vedder: gratitud y ambigüedad estratégica

La resolución del misterio dio un giro inesperado apenas veinticuatro horas después del concierto. A través de un mensaje público difundido en canales oficiales, Eddie Vedder agradeció el calor de los asistentes al décimo aniversario del festival y dedicó un apartado específico a la labor del percusionista invitado, dejando entrever un acuerdo de cesión temporal más que un contrato como miembro de pleno derecho.

«Paso rápidamente para agradecerle a cada una de las personas que asistieron al Ohana Fest este año. Fueron tres días de grupos increíbles, los cuales se animaron por la energía del público perfecto. Ustedes hicieron que nuestro décimo aniversario fuera especial y estamos agradecidos», expresó el vocalista. Acto seguido, añadió: «También quería darle a Abe Laboriel Jr. el reconocimiento que merece por tocar la batería con PJ. Fue un placer tocar junto a él, y claramente es extraordinario en lo que hace. Este tipo trabaja y toca duro. No cabe duda de por qué ha acompañado al maestro Paul McCartney y su banda por décadas. Muchas gracias por este fin de semana, Abe. Y gracias a ti, Paul. Te debemos mucho».

El análisis minucioso de las declaraciones evidencia un tratamiento de músico colaborador para compromisos concretos. La alusión directa a McCartney y la fórmula de agradecimiento circunscrita a «este fin de semana» contrastan frontalmente con los comunicados históricos de integración orgánica de nuevos componentes. La agenda de Paul McCartney, inmerso habitualmente en macroconciertos y residencias internacionales, plantea incompatibilidades evidentes para una hipotética gira mundial de estadios con la banda de Seattle.

La compleja historia rítmica de una institución del rock

El puesto de batería en Pearl Jam ha sido tradicionalmente el único engranaje inestable en una alineación por lo demás férrea. A comienzos de los años noventa, la grabación del seminal Ten contó con Dave Krusen, cuyo paso dio paso a Matt Chamberlain para la producción de videoclips y, posteriormente, a Dave Abbruzzese durante las explosivas etapas de Vs. y Vitalogy. Tras la turbulenta salida de Abbruzzese en 1994, Jack Irons (exmiembro de Red Hot Chili Peppers) asumió el mando para los álbumes No Code y Yield antes de que los problemas de salud derivados de las extensas giras propiciaran la llegada de Cameron en 1998.

El grupo se encuentra actualmente sin fechas oficiales programadas en el horizonte inmediato, lo que otorga a la formación un margen temporal considerable para decidir si consolida una oferta en firme a Laboriel Jr., si recurre a un esquema de músicos de sesión para futuros directos o si retoma el proceso de audiciones a puerta cerrada en Seattle. Con miles de seguidores pendientes del próximo paso en territorio europeo y citas pendientes en festivales de gran calibre como los que habitualmente cubren la geografía de festivales en Madrid o Barcelona, el enigma del taburete más codiciado del rock contemporáneo continúa plenamente abierto.