MADRID, 30 de septiembre de 2026 — El cuarteto irlandés U2 ha confirmado la culminación de su nuevo álbum de estudio, titulado Carnaval de luz, una ambiciosa obra conceptual que sella el retorno formal del baterista Larry Mullen Jr. a las baquetas tras una compleja intervención quirúrgica de cuello que puso en jaque el futuro de la formación en Madrid y los escenarios internacionales.
En Portada
- El baterista Larry Mullen Jr. supera una severa lesión articular para grabar íntegramente las sesiones de Carnaval de luz.
- El álbum contiene ‘Torn’, la conmovedora grabación póstuma de Dolly Parton, y ‘The Mirror Maker’, una pieza inspirada en el universo sonoro de Rosalía.
- La producción de Jacknife Lee, Daniel Lanois y Brian Eno canaliza una estructura de álbum doble vinculada a los ciclos litúrgicos de Carnaval, Cuaresma y Pascua.
El renacimiento de Larry Mullen Jr. y la supervivencia del núcleo fundacional
La gestación de Carnaval de luz estuvo directamente condicionada por la salud de su batería. Durante la histórica residencia de 40 fechas en el recinto Sphere de Las Vegas, U2 recurrió a Bram van den Berg para cubrir temporalmente el puesto. La ausencia de Mullen no respondía a un descanso protocolario, sino a una degeneración articular facetaria agravada por cuatro décadas de golpeo implacable que exigió reconstrucción quirúrgica y meses de reposo absoluto.
El guitarrista The Edge ha sido categórico al evaluar el peso de su regreso en la propia existencia del disco: «No creo que hubiéramos grabado un álbum si Larry no hubiera podido tocar. Simplemente nos habríamos preguntado: ‘¿Para qué? ¿Por qué grabar un álbum sin Larry Mullen? No tiene sentido’». La presencia de Mullen en el estudio devolvió la tensión rítmica y la pegada austera que define la identidad de la banda desde sus primeros ensayos en Dublín a finales de los setenta.
El bajista Adam Clayton, cuya sincronía con el baterista constituye el armazón de la formación, reconoció el alivio emocional del reencuentro en la sala de control: «Nos costó mucho darnos cuenta de que cuanto menos te esfuerces en una grabación, mejor suena. Y la verdad es que el sonido de la banda al natural es bastante bueno». Mullen experimentó con microfonía ambiental y patrones percusivos de baja compresión junto al productor Garret ‘Jacknife’ Lee, despojando a las canciones de artificios innecesarios.
Un tríptico litúrgico: De ‘Days of Ash’ a la explosión de ‘Carnaval de luz’
Desde el punto de vista conceptual, Carnaval de luz funciona como el vórtice central de una trilogía sonora que dialoga con los dos lanzamientos previos del grupo este año, Days of Ash y Easter Lily. Concebido como una experiencia de escucha inmersiva, el álbum sigue la secuencia canónica del Carnaval, la Cuaresma y la Resurrección de Pascua, cerrando un bucle en el que los acordes finales del último corte enlazan armónicamente con la apertura del proyecto.
Bono reflexiona sobre las motivaciones espirituales y estéticas de esta estructura: «La fe es la esencia misma de esta historia llamada U2. Supongo que es fe en nosotros mismos, fe en nuestra comunidad que nos ha traído hasta aquí y fe en que algo más grande que nosotros nos impulsaba». Lejos de plantear un discurso dogmático, el vocalista acude a las tesis antropológicas del ensayo The Death and Resurrection Show de Rogan P. Taylor, analizando el papel del músico contemporáneo como una figura mediadora entre la catarsis colectiva y el abismo personal.
‘Torn’: La histórica despedida en estudio de Dolly Parton
Uno de los momentos más conmovedores del repertorio se concentra en ‘Torn’, composición que cierra el álbum y que representa la última sesión de grabación efectuada por Dolly Parton antes de su fallecimiento. Con la intermediación de Johnny McDaid y el tratamiento instrumental de Daniel Lanois en la guitarra pedal steel, la pista se transformó en una plegaria sobre la reconciliación y el dolor materno ante la división fraternal.
Bono recuerda con veneración las circunstancias de aquella toma vocal en Nashville: «Cuando enfermó, se levantó de la cama para cantar esta canción. Y se nota. Cantó con toda su alma, y no puedo creer que fuera una mujer de 80 años. Yo simplemente me aparté de su camino». The Edge localizó en los compases finales de la interpretación de Parton un eco ancestral: «Es como un lamento al final, el lamento irlandés en un funeral. Y ella lo lleva en la sangre». La batería de Mullen, inspirada en las texturas rítmicas del ‘Most of the Time’ de Bob Dylan, proporciona una base crepuscular que enmarca la despedida de la leyenda estadounidense.
La fascinación por Rosalía en ‘The Mirror Maker’
La influencia del panorama hispano irrumpe de forma explícita en la cuarta pista del disco, ‘The Mirror Maker (Rosalía)’. La admiración de Bono por la vanguardia de la creadora catalana —singularmente por su álbum Lux— impulsó una composición que demandó casi doscientas revisiones en estudio antes de encontrar su equilibrio definitivo.
«Normalmente solo escribimos canciones sobre gente en la cárcel o héroes muertos. Esto es simplemente para celebrar a alguien porque es una artista extraordinaria», detalla Bono sobre la génesis del tema. Con el respaldo de Penélope Cruz para establecer contacto con Rosalía, el cantante intercambió impresiones con la autora catalana en torno a la poesía de Federico García Lorca y la necesidad de trascender la autorreferencialidad en el pop global: «Hay artistas que quieren atravesar el espejo y ver qué hay al otro lado. Rosalía es una de ellas. Aborda el cuerpo, el alma y el espíritu con gran valentía y un enorme humor autocrítico».
Jacknife Lee y The Edge trabajaron meticulosamente para trasladar la energía rítmica de las maquetas preliminares —inicialmente orientadas hacia el afrobeat y el rock guitarrero— a una arquitectura acústica heredera del glam rock británico de los setenta. Con Carnaval de luz, U2 reafirma su vigencia creativa sin recurrir a la nostalgia complaciente, entregando una obra sólida, orgánica y profundamente humana.