MADRID, 30 de septiembre de 2026 — U2 ha conmemorado hoy exactamente medio siglo de trayectoria con dos directos clandestinos e históricos en Dublín, regresando al instituto Mount Temple Comprehensive School donde la banda se fundó en el otoño de 1976 y tomando por sorpresa el centro neurálgico de Grafton Street ante miles de viandantes.
En Portada
- Bono, The Edge, Adam Clayton y Larry Mullen Jr. celebran 50 años juntos tocando por sorpresa en el patio del instituto donde nació la banda en 1976.
- La actuación en Mount Temple marca la reaparición oficial de Larry Mullen Jr. a la batería tras superar un prolongado proceso quirúrgico y de rehabilitación física.
- La formación coronó la jornada asaltando el balcón del emblemático Bewley’s Café en Grafton Street para ofrecer un recital acústico ante miles de personas.
El regreso a Mount Temple: donde Larry Mullen Jr. colgó la nota fundacional
La efeméride marcaba una fecha grabada a fuego en la mitología del rock internacional. En el otoño de 1976, un jovencísimo Larry Mullen Jr. fijó una modesta nota manuscrita en el tablón de anuncios del Mount Temple Comprehensive School, en el norte de Dublín, solicitando músicos para montar un conjunto de versiones. Aquel llamamiento reunió en su cocina a Paul Hewson (Bono), David Evans (The Edge) y Adam Clayton, sellando una alineación que ha permanecido inalterable durante cinco décadas.
A primera hora de la mañana, sin previo aviso institucional ni filtraciones a la prensa, los cuatro integrantes irrumpieron en el patio central del centro educativo. Ante un millar de alumnos y miembros del claustro docente que asistían atónitos a la escena, la banda conectó sus amplificadores en un montaje austero que evocaba sus primeros ensayos de garaje.
El propio Bono se dirigió al alumnado entre risas antes de arrancar los primeros compases: «¡Hemos escapado del laboratorio de ciencias para comprobar si la acústica de este patio sigue siendo tan rebelde como hace cincuenta años!». El cuarteto repasó himnos tempranos de sus primeros álbumes, desatando una ovación ensordecedora entre profesores veteranos y jóvenes estudiantes.
Reaparición clave: Larry Mullen Jr. vuelve a tomar las baquetas
Más allá de la carga sentimental del aniversario, la cita de Mount Temple albergaba un enorme calado técnico y musical: representaba el retorno oficial a los escenarios de Larry Mullen Jr., quien se vio obligado a pausar sus directos durante las recientes residencias de la banda debido a complejas cirugías articulares y de columna.
El batería irlandés ejecutó un set firme, contundente y sin concesiones, despejando cualquier incertidumbre respecto a su recuperación física. «Estar sentado de nuevo tras este bombo, con mis tres compañeros de pupitre al lado y en el mismo suelo de gravilla donde nos conocimos, es el único lugar donde tenía sentido celebrar que seguimos vivos», confesó Mullen Jr. al término de la sesión académica.
Éxtasis colectivo en Grafton Street desde el balcón del Bewley’s Café
La segunda sacudida de la jornada tuvo lugar en pleno corazón comercial y cultural de Dublín. Horas después del concierto escolar, U2 apareció sin aviso previo en la terraza superior del histórico Bewley’s Café, el legendario establecimiento fundado en 1927 en Grafton Street, enclave icónico de la tradición musical callejera irlandesa.
La presencia del grupo colapsó de inmediato el tránsito peatonal de la arteria comercial, congregando en cuestión de minutos a una multitud multitudinaria que coreó cada una de las canciones interpretadas desde la balconada. El cuarteto optó por una instrumentación semidesnuda, apoyada en guitarras acústicas y percusión directa, reivindicando la esencia más primaria de su cancionero.
Repertorio histórico y homenaje a la música irlandesa
Entre los cortes escogidos para la intervención urbana, la banda rescató joyas fundamentales de su discografía como ‘All I Want Is You’ y una versión sobrecogedora de ’40’, coreada al unísono por los miles de congregados en la calle. Uno de los pasajes más celebrados de la tarde se produjo cuando The Edge tomó las riendas del micrófono principal para interpretar ‘Falling Slowly’, brindando un emotivo tributo a su compatriota Glen Hansard y a la estirpe de cantautores dublineses.
Con este doble golpe de efecto, U2 ratifica su inquebrantable arraigo a la capital irlandesa cincuenta años después de su génesis, consolidando una vigencia artística que trasciende generaciones y reafirma el estatus de sus cuatro miembros originales al frente del rock mundial.