MADRID, 28 de septiembre de 2026 — El sexteto británico Adult DVD, originario de Leeds, ha publicado hoy su esperado álbum homónimo de debut a través del sello internacional Fat Possum. Tras sacudir escenarios clave como Glastonbury o The Great Escape, la formación condensa en este primer larga duración su explosiva mezcla de synth-punk, hardcore y euforia electrónica bailable con un pulso rítmico implacable.
En Portada
- El sexteto de Leeds publica su primer LP con Fat Possum tras llamar la atención de la prensa británica y agotar fechas en Japón.
- El trabajo combina tres líneas simultáneas de sintetizadores analógicos, baterías orgánicas y una lírica costumbrista cargada de humor cáustico.
- Pistas como «All I need», «Jesuschrist Supercar» y «Cold caller» consolidan un puente estilístico entre el post-punk acelerado y el big beat de finales de los noventa.
Sintetizadores desatados y sátira laboral desde el corazón de West Yorkshire
La gestación de este primer trabajo de larga duración responde al meteórico crecimiento que la banda ha experimentado en el circuito de salas del norte de Inglaterra. Integrada por Harry Hanson (voz principal), Greg Lonsdale (sintetizadores), Danny Blackburn (guitarras y sintetizadores), Jake Williams (sintetizadores), Jonathan Newell (batería) y George Manson (bajo), la formación ha construido una arquitectura sónica poco habitual: prescinde de los esquemas convencionales del indie rock para colocar tres sintetizadores en primera línea de fuego, sustentados por una sección rítmica de corte marcial.
El contenido conceptual de las composiciones huye de la introspección hermética para centrarse en los absurdos del día a día contemporáneo: jornadas laborales agotadoras en oficinas asépticas, teleoperadores a deshoras, teorías de la conspiración sobre el 5G y perfiles psicológicos de tintes casi tragicómicos. El vocalista Harry Hanson analiza esta perspectiva lírica y sonora: «Queríamos escribir sobre situaciones ridículas que te ocurren un martes cualquiera por la tarde: el teleoperador que te interrumpe la cena familiar, el superior mediocre que se cree líder absoluto en una empresa en declive o los bulos delirantes que consumen nuestros vecinos. Si vas a relatar la precariedad y el desquicie de nuestra época, la única salida honesta es hacer que la gente pueda vaciarse en la pista de baile mientras se ríe de todo el tinglado».
Del frenesí del big beat al pogo: anatomía de un repertorio implacable
El disco capitaliza el impacto cosechado previamente por sencillos como «Real Tree Lee», «Cowboy On Aisle Three» y «Rolling Face», composiciones que ya contaban con una rotación destacada en las principales emisoras independientes del Reino Unido. No obstante, el material inédito del álbum expande la paleta sónica del grupo hacia cotas más audaces y directas.
En «All I need», la banda factura un corte de pegada inmediata que conecta de forma directa con la era dorada del big beat británico de finales de los noventa, cuando proyectos pioneros derribaron las fronteras entre el rock de guitarras y los ritmos de club nocturno. La pista superpone líneas de bajo sintético corrosivas y un ritmo percusivo acelerado que no da tregua al oyente. Por su parte, «Jesuschrist Supercar» y «World’s best boss» operan como incisivas viñetas de crítica social conducidas por arpegios afilados y estribillos adictivos.
La vertiente más agresiva del sexteto se manifiesta en piezas como «Cold caller» y «Coffin dodger», donde la influencia del hardcore y el punk primigenio se fusiona con la electrónica de corte industrial. Los teclados y osciladores de Lonsdale, Blackburn y Williams compiten en volumen con los redobles desbocados de Jonathan Newell, logrando recrear en la grabación la tensión y el volumen físico que caracterizan sus actuaciones en directo.
El rodaje sobre las tablas: de Glastonbury y SXSW a la alianza con Fat Possum
Lejos de concebirse como un proyecto encerrado en el laboratorio de producción, la identidad de Adult DVD se forjó en el sudor de las salas de conciertos y los festivales de verano. Su paso por eventos de referencia como Glastonbury, Green Man, End Of The Road o el prestigioso escaparate estadounidense SXSW en Austin, sumado a una exitosa gira de recintos abarrotados en Japón, consolidó la compenetración técnica del conjunto antes de entrar a registrar su debut definitivo.
El teclista Greg Lonsdale detalla el proceso de captura sonora: «Tocar sin descanso en salas atestadas de Tokio o Londres nos enseñó a pulir cada segundo de las transiciones. Al entrar en el estudio no queríamos una producción pulcra ni académica; el objetivo prioritario consistía en trasladar la fricción real que surge cuando tres capas de sintetizadores analógicos chocan de frente contra una batería tocada con toda la fuerza del cuerpo a más de 135 pulsaciones por minuto».
El fichaje por la discográfica Fat Possum —histórico sello conocido por su olfato para proyectos de guitarras viscerales y propuestas híbridas sin concesiones comerciales— supone un salto cualitativo en la distribución y alcance global de la banda. El álbum homónimo ya se encuentra disponible en plataformas digitales, Bandcamp y ediciones físicas en vinilo, mientras la formación alista las fechas de su próxima gira europea de otoño e invierno, con la que aspiran a confirmar sobre los escenarios españoles la solidez de uno de los debuts más singulares de la temporada británica.