MADRID, 23 de septiembre de 2026 — Leire Martínez ha protagonizado una inesperada maniobra comercial al recrear la portada del disco Lo que te conté mientras te hacías la dormida (2003) de La Oreja de Van Gogh, en paralelo a los recitales que la formación donostiarra ofrece estos días junto a Amaia Montero en los escenarios de la capital.
En Portada
- Leire Martínez parodia la cubierta del álbum de 2003 para una campaña publicitaria bajo el lema «Cuando empiezas a ir por libre, todo mejora».
- Se repartieron abanicos promocionales de la acción a las puertas del concierto de La Oreja de Van Gogh en Madrid.
- Amaia Montero modificó en directo un verso de ‘El último vals’, sumando tensión al cruce de narrativas del pop español.
Una parodia visual con referencias directas al repertorio donostiarra
La cantante donostiarra Leire Martínez, inmersa en una nueva etapa solista tras publicar el sencillo ‘Tu nombre’, ha llevado el diálogo sobre su desvinculación del grupo al terreno de la iconografía pop. En la pieza publicitaria para la firma Braun, Martínez aparece recostada en una cama rodeada de motivos florales, emulando la composición gráfica que ilustró el tercer trabajo discográfico de La Oreja de Van Gogh publicado en 2003.
El lema elegido para la campaña, «Cuando empiezas a ir por libre, todo mejora», subraya la voluntad de la vocalista de capitalizar el foco mediático generado tras su salida de la banda. La iniciativa adquirió una dimensión performática cuando varios asistentes a las presentaciones del grupo en Madrid reportaron el reparto masivo de abanicos promocionales serigrafiados con la imagen de la campaña en las inmediaciones del recinto, generando sorpresa e incredulidad entre el público que esperaba para entrar al espectáculo.
La modificación de ‘El último vals’ sobre el escenario madrileño
La respuesta en directo no tardó en interpretarse durante el pase en vivo de la formación donostiarra. Mientras interpretaba ‘El último vals’ —pieza emblemática que precisamente abrió la era discográfica de Leire con el álbum A las cinco en el Astoria (2008)—, Amaia Montero añadió una coda espontánea a la frase «Cuando todo acabe». La vocalista intercaló sobre el micrófono un rotundo: «y que acabe ya, por favor», gesto que fue capturado por los asistentes y desató un debate inmediato sobre si se trataba de un desahogo frente a la cobertura sensacionalista o una respuesta dirigida a su predecesora.
Pese a la repercusión de este añadido lírico, Montero no realizó comentarios explícitos sobre la campaña publicitaria ni aludió de forma directa a Leire Martínez durante el resto del repertorio. Por su parte, la propia Leire ya había manifestado recientemente su deseo de distanciarse de la polémica generada por el regreso de Amaia al frente de la banda: «No comprendo esta insistencia con temas que creo que ya no dan para más», zanjó al ser cuestionada por los medios, alegando que guardaba silencio «por respeto» hacia el proyecto que lideró durante diecisiete años.
El debate en la industria y el foco desigual en el pop español
La concurrencia de ambos episodios ha reabierto el análisis sobre cómo el público y la crítica musical abordan los relevos artísticos dentro de formaciones históricas. En plataformas digitales y foros especializados, una parte sustancial de los seguidores ha criticado la recurrente polarización entre las dos cantantes, subrayando que la atención mediática se concentra casi en exclusiva en las figuras femeninas mientras los miembros fundadores e instrumentistas —Pablo Benegas, Xabi San Martín, Álvaro Fuentes y Haritz Garde— permanecen al margen del escrutinio público.
La maniobra comercial de Leire Martínez y las réplicas en los directos madrileños confirman que el cancionero de La Oreja de Van Gogh continúa operando como un catalizador cultural de primer orden. Con las fechas de directo avanzando por las principales salas y recintos del país, la coexistencia de ambos proyectos marca un hito inédito en el pop estatal, donde la reinterpretación de los clásicos y la gestión de la identidad artística se debaten tanto en los escenarios como en el circuito publicitario.