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Shakira inaugura su histórica residencia de doce fechas en Madrid con un rotundo despliegue de poder pop

Shakira regresó a los escenarios españoles tras ocho años de ausencia para abrir en el Iberdrola Music de Madrid su ambiciosa residencia de doce conciertos dentro de la gira 'Las Mujeres Ya No Lloran World Tour'. Con la apertura del espacio cultural Macondo Park y un espectáculo de más de dos horas que repasó tres décadas de trayectoria musical, la estrella colombiana firmó una noche de reivindicación, catarsis y memoria compartida.

Shakira en Madrid en QConciertos
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MADRID, 19 de septiembre de 2026 — Shakira inauguró anoche en el recinto Iberdrola Music de Madrid su esperada residencia española dentro del marco de Las Mujeres Ya No Lloran World Tour. Tras ocho años de ausencia sobre las tablas del país, la artista colombiana congregó a decenas de miles de seguidores en una apertura monumental que marca el inicio de una serie de doce actuaciones históricas en la capital.

En Portada

  • Shakira rompe un silencio escénico de ocho años en España con la primera de sus doce citas en el Iberdrola Music de Madrid.
  • El espectáculo integra el universo multidisciplinar de Macondo Park y un repertorio de más de dos horas con armónica en directo y revisión cronológica.
  • La colombiana reivindica su vínculo emocional con la ciudad y sella el concierto con la catarsis rítmica de ‘She Wolf’ y su sesión con Bizarrap.

Macondo Park: la antesala cultural al fenómeno en vivo

La experiencia no comenzó cuando se apagaron los focos del escenario principal, sino a primera hora de la tarde con la apertura de Macondo Park. Este proyecto multidisciplinar impulsado directamente por la cantante transformó el espacio anexo al recinto en una celebración integral de la cultura, la literatura, la moda y la gastronomía de raíz latinoamericana.

Desde las 16:00 horas, el flujo constante de público recorrió diversas áreas temáticas que sirvieron de escaparate para proyectos de diseño independiente y propuestas sonoras emergentes, entre las que sobresalió la participación del cantautor Guitarricadelafuente. Este preámbulo funcionó como un dispositivo de inmersión comunitaria, elevando la cita madrileña por encima del formato habitual de macroconcierto para convertirla en un punto de encuentro sociocultural de amplio calado.

Arranque electro-pop y sincronía coreográfica

A las 20:45 horas, quince minutos después del horario previsto, el oscurecimiento súbito del escenario desató una ovación ensordecedora. La aparición de Shakira junto a su elenco de baile marcó un inicio de alto voltaje rítmico encadenando ‘La Fuerte’ y ‘Girl Like Me’, dos cortes que sintetizan la orientación electrónica y vanguardista de su etapa contemporánea.

A través de una arquitectura escénica dominada por pantallas LED de gran formato y una iluminación milimétricamente sincronizada, el espectáculo transitó rápidamente hacia el legado clásico. ‘Las de la Intuición’, ‘Estoy Aquí’ e ‘Inevitable’ encendieron un coro masivo que atravesó tres generaciones de oyentes, mientras que las inclusiones de ‘Te Felicito’ y ‘TQG’ demostraron la solvencia con la que sus colaboraciones globales se integran en una narrativa de resistencia y evolución sonora.

Vulnerabilidad, memoria y el homenaje a Madrid

El ritmo trepidante cedió espacio a uno de los pasajes de mayor carga dramática con la interpretación de ‘Acróstico’. Acompañada por proyecciones visuales de sus hijos Milan y Sasha, la cantante ofreció una interpretación despojada de artificios antes de reactivar la maquinaria bailable con ‘Copa Vacía’, ‘La Bicicleta’ y ‘La Tortura’. El repertorio no dio tregua, sumando títulos de impacto mundial como ‘Can\’t Remember to Forget You’, ‘Hips Don\’t Lie’, ‘Chantaje’, ‘Monotonía’, ‘Loca’ y la reciente ‘Soltera’.

Lejos del automatismo de las grandes giras internacionales, la barranquillera reservó extensos momentos para dialogar con el público y contextualizar el peso simbólico de este regreso. Sobre el estrado, lanzó una declaración que sintetiza el espíritu de su presente artístico:

«Las mujeres ya no lloran. Las mujeres solas somos vulnerables, pero juntas somos invencibles.»

El momento cumbre de cercanía se produjo cuando empuñó la armónica para introducir ‘Te dejo Madrid’, compuesta a los diecinueve años tras un desengaño sentimental en la propia ciudad. Antes de hacer sonar los primeros compases, la artista dedicó unas sentidas palabras a la audiencia:

«Este es un lugar que ha sido parte de los años más importantes de mi vida. Aquí fui madre.»

Esa conexión se extendió hacia gemas tempranas como ‘Antología’ y ‘Ojos así’, confirmando la vigencia de la lírica visceral que forjó en Pies Descalzos y ¿Dónde Están los Ladrones?.

Himnos de estadio y apoteosis final

El pulso festivo alcanzó cotas de euforia deportiva cuando sonaron ‘Waka Waka (This Time for Africa)’ y ‘Dai Dai’, piezas indisolublemente asociadas a las victorias mundialistas de la selección española de fútbol. El Iberdrola Music operó durante esos minutos como un auténtico coliseo al unísono, preludio de una clausura diseñada para la máxima descarga de decibelios.

Para el cierre definitivo, una gigantesca figura escultórica presidió el escenario durante la interpretación de ‘She Wolf’, dando paso inmediato a la incendiaria BZRP Music Sessions #53. Con este tema, coreado de principio a fin por las decenas de miles de asistentes, Shakira clausuró la primera de sus doce noches en la capital, consolidando un regreso que redefine las dimensiones del directo pop internacional en Madrid.