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Evripidis and His Tragedies abraza su lengua materna en «Agapaki», un enérgico manifiesto synth pop de memoria queer

Evripidis and His Tragedies estrena «Agapaki», el segundo anticipo oficial de su próximo trabajo discográfico tras el lanzamiento de «Nuestra casa». Cantada íntegramente en griego, su lengua materna, la pieza despliega un vertiginoso ritmo new wave construido sobre sintetizadores modulares e influencias que van desde Kraftwerk y OMD hasta pioneras de la vanguardia helena como Lena Platonos y Stereo Nova. La composición rescata un término neutro de profundo arraigo en la comunidad queer ateniense para articular un emotivo homenaje a la amistad perdida, el duelo y los puentes invisibles que construyen los sueños.

Evripidis and His Tragedies Agapaki en QConciertos
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MADRID, 11 de septiembre de 2026 — Evripidis and His Tragedies ha presentado «Agapaki», el flamante sencillo que anticipa su próximo álbum de estudio y marca un punto de inflexión estilístico en su trayectoria. Tras la excelente acogida de «Nuestra casa» el pasado verano, el proyecto liderado por el músico ateniense afincado entre Barcelona y Madrid regresa al foco discográfico con una composición vertiginosa cantada íntegramente en griego, su idioma nativo.

En Portada

  • Evripidis and His Tragedies publica «Agapaki», un single de synth pop y new wave interpretado en griego como adelanto de su nuevo disco.
  • La producción combina arpegios de síntesis modular con influencias directas de Joe Meek, Kraftwerk, OMD, Lena Platonos y Stereo Nova.
  • El corte recupera una expresión histórica de afecto neutro reivindicada por la escena queer griega para reflexionar sobre la amistad y el duelo.

Sintetizadores modulares, herencia helena y pulso new wave

Lejos del formato camerístico de piano que vertebró los primeros compases de su carrera, Evripidis Sabatis acelera las revoluciones en «Agapaki» mediante una arquitectura rítmica implacable. La canción se erige sobre un compás acelerado concebido para replicar el latido desbocado del corazón en momentos de agitación emocional, enlazando directamente con la tradición del synth pop europeo más dinámico y la crudeza bailable del post-punk de principios de los años ochenta.

El núcleo instrumental de la pista descansa en un arpegio punzante de sintetizador modular, cuyos timbres dialogan tanto con los experimentos fundacionales de Joe Meek como con la precisión mecánica de Kraftwerk y el romanticismo melódico de Orchestral Manoeuvres in the Dark (OMD). No obstante, el artista no limita su paleta a los referentes anglosajones y germanos; el tema incorpora un evidente linaje procedente de la música electrónica griega, haciendo guiños directos al minimalismo poético de Lena Platonos, la cadencia urbana de Stereo Nova y las producciones contemporáneas de Nalyssa Green y Pan Pan.

El valor lingüístico y afectivo de «Agapaki» en el circuito queer

El título del tema, «Agapaki» (αγαπάκι), constituye una pieza clave para comprender el calado conceptual de la obra. Se trata de un sustantivo neutro tradicional del griego coloquial —traducible al castellano bajo la noción de «queride» o «pequeño amor»— utilizado históricamente como apelativo íntimo sin distinción de género. En las últimas décadas, el término ha experimentado un profundo renacimiento en las calles y espacios culturales de Atenas, adoptado como bandera lingüística de ternura y resistencia colectiva dentro de la comunidad queer.

«Escribir y cantar en mi lengua materna después de tanto tiempo ha sido una necesidad visceral; «Agapaki» es la palabra con la que aprendí a nombrar el afecto sin ataduras de género ni convenciones formales», explica el propio Evripidis Sabatis sobre el origen de la composición. La canción rinde tributo directo a la primera persona que el compositor escuchó emplear dicho término en su juventud, transformando una anécdota biográfica en una celebración compartida del afecto no normativo.

Memoria, pérdida y los sueños como territorio de encuentro

Bajo su efervescente fachada electrónica, «Agapaki» esconde una profunda carga de nostalgia y reflexión sobre la ausencia. La lírica transita el duelo por aquellas amistades esenciales cuya presencia física se ha desvanecido, utilizando la actividad onírica como el único canal tangible para mantener encendida la comunicación con quienes ya no están.

«Quería que el ritmo imitara la taquicardia real que sentimos cuando recordamos a alguien fundamental que ya no está; los sintetizadores no son un adorno de época, sino el vehículo para mantener vivos esos diálogos a través de los sueños», detalla el artista heleno. La estructura armónica refuerza este contraste agridulce: mientras la línea de bajo empuja hacia la pista de baile, las melodías vocales transmiten una melancolía luminosa que huye de la autocompasión para celebrar los lazos que sobreviven al paso del tiempo.

Próximo álbum y horizonte en los escenarios

La publicación de «Agapaki» consolida la hoja de ruta hacia el nuevo larga duración de Evripidis and His Tragedies, sucesor conceptual de sus anteriores entregas discográficas y continuación del camino abierto este año por «Nuestra casa». Con este doble anticipo en castellano y griego, el autor demuestra una notable versatilidad idiomática y temática, transitando desde la intimidad doméstica hasta la euforia clubber con absoluta coherencia artística.

El tema, que vio la luz inicialmente en el mercado heleno hace escasas semanas, amplía ahora su recorrido internacional con una sólida recepción en el circuito independiente estatal. Se espera que la presentación en directo de este nuevo repertorio recale en los escenarios de las principales salas de conciertos del país durante los próximos meses, consolidando a Evripidis and His Tragedies como una de las voces más singulares, honestas y necesarias del pop alternativo mediterráneo.