MADRID, 8 de septiembre de 2026 — El rapero y compositor venezolano Big Soto presenta formalmente su nuevo trabajo de larga duración, Nostalgia City, un álbum conceptual que traza un puente biográfico y estilístico entre Caracas y Ciudad de México. La publicación de esta obra discográfica coincide con el estreno exclusivo del videoclip oficial de «TANTO.. (Remix)», grabado en colaboración con el productor Suei, consolidando una de las etapas creativas más sólidas del pionero del trap latinoamericano antes de su próxima gira por recintos de referencia en Madrid y Barcelona.
En Portada
- Big Soto publica Nostalgia City, proyecto vertebrado sobre la memoria familiar, la distancia geográfica y su madurez compositiva.
- El álbum articula la dualidad sonora entre ‘Sotipop’ (vertiente melódica y r&b) y ‘Sotorius’ (raíz de trap duro y barras directas).
- Estreno oficial del videoclip «TANTO.. (Remix)» con Suei, rodado en localizaciones nocturnas de la capital mexicana con estética city pop.
El desarraigo como motor creativo en Ciudad de México
Lejos de los convencionalismos del género urbano estandarizado, Nostalgia City sitúa en su núcleo emocional la experiencia de la diáspora y la distancia familiar. Trasladado a Ciudad de México para expandir su estructura profesional, Big Soto ha transformado los periodos prolongados de separación de su entorno de origen en combustible lírico de primer orden.
«Puede pasar una o dos veces a la semana que me pongo a pensar en mi mamá, mi papá, mi hermanito, mis amigos que están en Venezuela», relata el artista al abordar el trasfondo vivencial de las canciones. «Pero cuando entro al estudio es creación. Todas esas cosas se vuelven musas». Esta tensión emocional no se traduce en lamento estéril, sino en un ejercicio de introspección donde la capital mexicana ejerce de catalizador técnico e industrial.
La portada del disco plasma visualmente este cruce de caminos, ensamblando referencias arquitectónicas y cotidianas de Caracas con postales emblemáticas de la urbe mexicana. Es en este entorno donde el autor experimentó campamentos de composición intensivos y dinámicas de coproducción a gran escala: «México para mí, a nivel industria, cultura y música, ha sido una escuela gigantísima», afirma Soto, evidenciando el salto cualitativo registrado en los arreglos vocales y la arquitectura rítmica del repertorio.
Sotipop frente a Sotorius: la reconciliación de dos identidades sonoras
Desde el punto de vista del diseño sonoro, Nostalgia City resuelve la convivencia entre las dos personalidades creativas que han marcado la discografía del venezolano. Por un lado, la vertiente denominada Sotipop profundiza en melodías aterciopeladas, cadencias de r&b contemporáneo y armonías vocales orientadas al cortejo romántico. Por otro, Sotorius recupera el pulso del trap crudo, los bajos 808 distorsionados y el fraseo incisivo que lo posicionaron a la vanguardia de la escena urbana hispanohablante a finales de la década pasada.
«Ha existido una dualidad de un Big Soto que siempre ha cantado para las mujeres, para lo romántico, para lo bonito, y el otro Big Soto que es más trapero», explica el vocalista al desgranar la estructura del álbum. Lejos de fragmentar el disco en dos mitades inconexas, la producción ejecutiva logra un empaste orgánico donde las texturas sintéticas y los sintetizadores de inspiración ochentera sirven de argamasa para ambos registros.
«Esta es mi etapa más adulta y estoy haciendo la música de esta manera, estoy cantando de esta manera, le estoy cantando al amor de esta manera», subraya el intérprete. Esa madurez se refleja en un tratamiento tímbrico depurado, donde los estribillos prescinden de sobrecargas de auto-tune para dejar espacio a dinámicas vocales más expresivas y orgánicas.
«TANTO.. (Remix)»: la alianza con Suei impulsada por la comunidad
El punto neurálgico del lanzamiento audiovisual corresponde a «TANTO.. (Remix)», pieza audiovisual en la que Big Soto comparte protagonismo con el productor y autor Suei. El origen de la pista responde a una petición directa de los seguidores, quienes tras rastrear los créditos de la versión original reclamaron la presencia interpretativa de Suei en el corte definitivo.
«Este es un remix súper especial porque nace principalmente de una idea de los fanáticos. Literalmente la rompió y nos obsesionamos con la canción. Fue de las primeras canciones que se terminaron para Nostalgia City», puntualiza Soto sobre el proceso en el estudio.
La propuesta visual rehúye los despliegues de artificio para apoyarse en el pulso nocturno de la metrópoli. Rodado en azoteas, estacionamientos elevados y avenidas iluminadas con neón, el vídeo adopta una fotografía inspirada en el lo-fi y la estética city pop japonesa de finales del siglo XX. «Usamos simplemente una cámara, una persona que estuviera ahí con nosotros pendiente, un Airbnb y la ciudad. El resto es historia», describe el cantante sobre un rodaje que prioriza la atmósfera urbana y la complicidad interpretativa.
Liberación industrial y proyección hacia los escenarios
Un factor determinante en la gestación de Nostalgia City reside en el cambio de mentalidad respecto a la presión de la industria del streaming. Tras varias temporadas condicionadas por la persecución de impactos inmediatos en listas de reproducción, el venezolano ha reconfigurado sus tiempos de trabajo en favor del desarrollo artístico sostenible.
«Recuperamos eso desde la nostalgia, hacer las cosas con cariño, meternos al estudio con amor, sin esperar algo a cambio. Simplemente vamos a hacer buena música», concluye Big Soto. Esta filosofía se trasladará de forma inminente al formato en directo, donde la instrumentación orgánica y los arreglos enriquecidos del nuevo repertorio pondrán a prueba su solvencia escénica en salas de referencia como La Riviera y Razzmatazz durante su próximo desembarco en el circuito español.