MADRID, 31 de agosto de 2026 — Dolly Parton podría convertirse en la anfitriona definitiva de Tennessee si prospera la propuesta institucional para rebautizar el Nashville International Airport (BNA) como Dolly Parton International Airport. El gobernador Bill Lee ha respaldado formalmente la iniciativa ciudadana que ya suma más de 150.000 firmas para coronar a la reina del country en la terminal aérea de Nashville, una metrópoli indisociable de su trayectoria artística y de su labor filantrópica.
En Portada
- El gobernador Bill Lee traslada a la junta del aeropuerto BNA el proyecto para nombrar la terminal como Dolly Parton International Airport.
- Una movilización popular de 150.000 firmas ciudadanas cataliza el proceso legislativo y administrativo en el estado de Tennessee.
- El cambio colocaría a Music City en el reducido circuito de ciudades que rinden tributo aeroportuario a sus máximos iconos de la música.
Una movilización cívica de 150.000 firmas que sacude la terminal BNA
El complejo aeroportuario de Nashville, conocido técnicamente por su código IATA BNA —en recuerdo del coronel Berry, fundador original del aeródromo bajo la denominación Berry Field en 1937—, afronta una de las transformaciones identitarias de mayor calado de su historia. La recolección de firmas, impulsada por colectivos civiles y seguidores de la cantautora, superó la barrera de las 150.000 adhesiones en apenas unas semanas, obligando a los estamentos gubernamentales a posicionarse de manera inequívoca.
El respaldo del gobernador republicano Bill Lee confiere a la propuesta una tracción política sin precedentes. Durante su comparecencia pública para valorar la medida, el dirigente subrayó la dimensión unificadora de la vocalista y empresaria nacida en Sevier County: «Dolly Parton personifica los valores más nobles de Tennessee: una capacidad de trabajo inquebrantable, una generosidad sin límites hacia la educación y una voz que ha llevado nuestras raíces sonoras a los cinco continentes. Dar su nombre a la principal puerta de entrada de Nashville es un acto de estricta justicia cultural», sentenció el mandatario.
El precedente de Lennon y Armstrong: la música como tarjeta de embarque
Vincular un nodo de transporte internacional a una leyenda musical no es una anomalía en el mapa global, aunque sí una rareza reservada a figuras de impacto universal. En el Reino Unido, Liverpool rebautizó su terminal en 2001 como John Lennon Airport bajo el lema «Above us only sky»; en Estados Unidos, Nueva Orleans rinde pleitesía a Louis Armstrong en su aeropuerto internacional, y Río de Janeiro hace lo propio con Antonio Carlos Jobim en El Galeão. Bautizar el complejo de Nashville con el nombre de Dolly Parton consolidaría de facto la condición de Nashville como capital mundial de la industria discográfica y meca indiscutible de las raíces sonoras norteamericanas.
La cantautora, que a lo largo de seis décadas ha compuesto más de 3.000 canciones y vendido más de cien millones de copias en todo el mundo, siempre ha situado a la capital de Tennessee en el epicentro de su devoción comunitaria. «Cuando llegué a Nashville en 1964 con una maleta repleta de letras manuscritas y apenas unos dólares en el bolsillo, jamás imaginé que esta ciudad me entregaría las llaves de su corazón. Todo lo que he construido desde entonces ha sido un intento permanente de devolver una fracción del cariño que esta tierra me brindó», ha expresado la intérprete en diversas ocasiones al reflexionar sobre su alianza con Music City.
De las Great Smoky Mountains al Olimpo del Ryman Auditorium
La biografía de Dolly Rebecca Parton es el relato fundacional de la música popular contemporánea. Cuarta de doce hermanos criados en una modesta cabaña de madera en las faldas de las Great Smoky Mountains, su ascenso hacia las carteleras de éxitos se forjó a través de una prodigiosa habilidad para la narración lírica. Títulos incontestables como «Coat of Many Colors», «I Will Always Love You» y «9 to 5» trascendieron el ámbito del country tradicional para erigirse en himnos universales del cancionero anglosajón.
Su consagración en recintos históricos como el mítico Ryman Auditorium y su pertenencia al Grand Ole Opry desde 1969 fundamentaron una trayectoria que rompió los techos de cristal de la industria discográfica. Al conservar el control editorial absoluto de su catálogo —una decisión audaz que en su momento le llevó a rechazar que Elvis Presley grabara «I Will Always Love You» al negarse a ceder la mitad de sus derechos editoriales—, Parton demostró una visión estratégica adelantada a su tiempo.
Esa autonomía artística ha nutrido eventos clave como el legendario CMA Fest, donde generaciones de nuevos compositores y vocalistas continúan interpretando sus arreglos acústicos y su distintivo fraseo vocal, consolidándola como la gran matriarca de la música estadounidense.
El trámite burocrático: el voto decisivo de la Metropolitan Nashville Airport Authority
A pesar del entusiasmo popular y del aval del gobernador, la transición hacia el Dolly Parton International Airport requiere superar un riguroso itinerario administrativo. La junta directiva de la Metropolitan Nashville Airport Authority (MNAA) debe someter la propuesta a estudio técnico, evaluando los costes de actualización de señalética, el impacto en acuerdos comerciales y la coordinación con la Administración Federal de Aviación (FAA).
Fuentes próximas a la autoridad aeroportuaria apuntan a que el organismo constituirá una comisión especial de evaluación durante el próximo trimestre. BNA se encuentra inmerso en un ambicioso plan de expansión de infraestructuras valorado en más de 1.400 millones de dólares para absorber el incremento exponencial de pasajeros que visitan la ciudad atraídos por sus estudios de grabación, festivales de verano y vida nocturna en Broadway. La integración del nombre de Parton funcionaría como el broche de oro de dicha modernización física.
Un impacto que desborda las ondas sonoras: filantropía y alfabetización
La devoción popular hacia la artista va mucho más allá de sus doce premios Grammy y su ingreso en el Country Music Hall of Fame y el Rock and Roll Hall of Fame. A través de The Dollywood Foundation y su emblemático programa Imagination Library, Parton ha distribuido más de doscientos millones de libros gratuitos a niños desde el nacimiento hasta la edad preescolar en Estados Unidos, Reino Unido, Canadá y Australia.
A esta labor educativa se suma su decisiva intervención económica durante la crisis sanitaria de 2020, cuando una donación directa de un millón de dólares al Centro Médico de la Universidad de Vanderbilt en Nashville financió las investigaciones iniciales de la vacuna contra el coronavirus. Ese compromiso cívico ininterrumpido explica por qué sectores de todo el arco social y político apoyan de forma unánime que millones de pasajeros sean recibidos cada año en Tennessee bajo el emblema de su mayor benefactora.