GUADALAJARA, 30 de agosto de 2026 — El Festival Gigante 2026 ha puesto el broche de oro a una de las ediciones más multitudinarias, vibrantes y recordadas de su trayectoria en Guadalajara. Tras tres intensas jornadas de música en directo repartidas entre el corazón histórico de la capital y el recinto principal del Paseo del Ocio, la jornada del sábado 29 de agosto consagró el espíritu festivo e integrador del certamen con tres noches prácticamente llenas de público. Un éxito rotundo de convivencia y diversidad musical que alcanzó su cenit artístico gracias a la intimidad sobrecogedora de Belén Aguilera, el desborde pop-rock de Ginebras, la catarsis electrónica de Zahara Rave, el virtuosismo mestizo de Queralt Lahoz, la maestría cubana de El Septeto Santiaguero y la energía nostálgica de Chimo Bayo.
Puntos Clave
- Balance de clausura histórico con tres jornadas de aforos prácticamente completos en Guadalajara.
- Compromiso paritario ejemplar: el certamen contó con un 53 % de artistas mujeres en la totalidad de su programación.
- Belén Aguilera protagoniza el momento más emotivo en el Escenario Vibra Mahou desgranando los temas de «Anela» ante un mar de móviles iluminando el recinto.
- Ginebras transforma el Escenario Gigante en un coro multitudinario con sus himnos de pop-rock festivo.
- Zahara Rave descarga su propuesta más techno y visceral de madrugada antes del cierre generacional con Chimo Bayo.
- Música matinal y gratuita en la Plaza Mayor con Lola Vila, Kitai, Popi & Sito y una enérgica batucada callejera.
- El Septeto Santiaguero, doble ganador del Grammy Latino, abre la noche al ritmo de son cubano tradicional.
El doble latido del festival: música matinal y batucada en la Plaza Mayor
Fiel a la identidad que ha convertido a esta cita en un referente ineludible del circuito estatal, el Festival Gigante volvió a hacer gala de su doble latido: fundir la vida urbana diurna con la intensidad del gran recinto por la noche. Desde el mediodía, el centro neurálgico de Guadalajara se llenó de vida y ritmo en torno al escenario de la Plaza Mayor, donde cientos de vecinos y visitantes disfrutaron de conciertos abiertos y gratuitos.
La jornada diurna arrancó con la frescura melódica de Lola Vila, seguida por el despliegue escénico arrollador de los madrileños Kitai, que volvieron a demostrar la contundencia de su rock alternativo en un formato cercano y directo que conectó de inmediato con los congregados. El dúo Popi & Sito mantuvo el ambiente en ebullición antes de que una espectacular batucada tomara el empedrado de la plaza, marcando el pulso rítmico de la fiesta y guiando a los asistentes en una auténtica celebración colectiva previa a las actuaciones nocturnas.
El Septeto Santiaguero: son tradicional y metales cubanos al caer la tarde
La apertura de las puertas en el recinto principal del Paseo del Ocio reservó una de las grandes sorpresas y regalos de la edición. Con los últimos rayos de sol bañando el espacio alcarreño, El Septeto Santiaguero, una de las instituciones más respetadas de la música tradicional cubana y avalada por dos premios Grammy Latinos, saltó a escena para desatar una auténtica fiesta caribeña.
El virtuosismo de sus metales, el compás inconfundible del tres cubano y la calidez de sus percusiones convirtieron la pista en un salón de baile a cielo abierto. Familias enteras, jóvenes y veteranos formaron espontáneas filas y corros aprendiendo pasos de baile sobre la marcha, demostrando que la música de raíz de calidad no entiende de etiquetas y encaja con naturalidad en el marco de un gran festival contemporáneo.
Escenario Mondo Sonoro: ebullición creativa y nuevos sonidos
El Escenario Mondo Sonoro volvió a erigirse en el termómetro imprescindible de la música emergente y las propuestas de vanguardia. A lo largo de la tarde y la noche, este espacio acogió una variada muestra de estilos, comenzando por el pulso guitarrero de Late Capital y el pop refinado y bailable de Delacueva.
Uno de los momentos más destacados del escenario llegó de la mano de Casino Montreal, cuyo elegante synth-pop de melodías envolventes atrapó a una audiencia cada vez más numerosa. La intensidad emocional del indie rock de Miniño y la propuesta atmosférica de Oslo Ovnies mantuvieron el nivel antes de que Superframe tomara los mandos para firmar un cierre rítmico impecable que despidió este rincón sonoro por todo lo alto.
Escenario Gigante: el pellizco de Queralt Lahoz y el coro masivo de Ginebras
En el Escenario Gigante, las emociones se desbordaron desde los primeros compases. La cantante catalana Queralt Lahoz ofreció un concierto de sobrecogedora hondura, erizando la piel del público con su singular y magnética combinación de soul, cante flamenco, cadencias latinas y rimas de hip-hop. Su presencia escénica y su descomunal chorro de voz reafirmaron su estatus como una de las artistas más personales y deslumbrantes de la escena actual.
A continuación, el cuarteto femenino Ginebras desató la euforia generalizada en una actuación que convirtió el recinto en un inmenso coro al unísono. Magüi, Sandra, Raquel y Juls desplegaron su arrolladora simpatía y ese pop-rock gamberro y luminoso que traslada el espíritu de la verbena moderna a las grandes ligas festivaleras. Temas como «La típica canción», «Paco Fiestas», «Alex Turner» o «Ansiedad» fueron coreados de principio a fin por miles de gargantas saltando al compás, rubricando uno de esos momentos mágicos que quedan grabados en la memoria colectiva del festival durante meses.
Escenario Vibra Mahou: la emoción íntima de Belén Aguilera, el techno de Zahara y el mito de Chimo Bayo
El Escenario Vibra Mahou acogió algunos de los pasajes más intensos de la noche. Belén Aguilera compareció ante un recinto a rebosar para ofrecer un directo impecable centrado en el universo sonoro de su proyecto «Anela». Alternando su hipnótica presencia al piano con arreglos de electrónica contemporánea y pop vanguardista, la artista catalana conectó profundamente con una multitud entregada. El instante culminante de su set se vivió cuando miles de teléfonos móviles se encendieron simultáneamente, creando una constelación de luz en la oscuridad de Guadalajara que arropó las letras más íntimas y desgarradoras de su repertorio.
Ya en plena madrugada, Zahara Rave transformó el recinto en una vibrante pista de club electrónico. La jiennense desplegó su faceta más bailable, nocturna y contundente, fusionando bases de techno afilado con sus líricas afiladas y una iluminación hipnótica que mantuvo las pulsaciones del festival en su punto máximo.
El remate definitivo de la edición corrió a cargo del incombustible Chimo Bayo. La leyenda de la electrónica de los noventa saltó a la cabina con su característica energía inagotable, haciendo botar al público hasta la extenuación al ritmo de himnos generacionales que forman parte de la historia de la música de baile en España, despidiendo la noche entre sonrisas y ovaciones unánimes.
Un balance ejemplar: 53 % de mujeres en cartel y cita fijada para 2027
Con la música despidiéndose hasta el año próximo, la organización del certamen ha expresado su agradecimiento al público y a la ciudad de Guadalajara por su calurosa acogida. Esta edición ha destacado no solo por sus excelentes cifras de asistencia en las tres jornadas —sumándose a las aclamadas noches del jueves con la Gigante Summer Party y del viernes con La M.O.D.A. y Ultraligera—, sino muy especialmente por su firme compromiso social y cultural, alcanzando un notable 53 % de artistas mujeres en su programación global.
Realizado con la colaboración del Ayuntamiento de Guadalajara y el respaldo de Vibra Mahou, la plataforma de Mahou Cinco Estrellas que impulsa experiencias musicales de calidad, el Festival Gigante consolida su madurez organizativa y su papel de motor cultural de la región, emplazando a todos los amantes del directo a su próxima entrega en 2027.