MELBOURNE, 24 de agosto de 2026 — La formación australiana Tropical Fuck Storm ha anunciado la publicación de Inflatable Graveyard Vol. 2, su segundo álbum oficial grabado en directo, que verá la luz el próximo 16 de octubre a través del prestigioso sello independiente Fire Records. El registro recoge las actuaciones que el cuarteto liderado por Gareth Liddiard y Fiona Kitschin ofreció durante tres noches consecutivas con las entradas completamente agotadas en el emblemático club TV Eye de Nueva York, capturando la combustión sonora y el descaro rítmico que definen sus presentaciones sobre las tablas.
En Portada
- El álbum en vivo se estrena el 16 de octubre en vinilo y digital a través de Fire Records.
- Fue registrado durante una residencia de tres noches con sold out en el club TV Eye de Ridgewood, Nueva York.
- Incluye versiones viscerales de ‘Fairyland Codex’ y un salvaje homenaje a The Saints con «This Perfect Day».
La catarsis de TV Eye y el arte de la imperfección analógica
Tras la publicación de su aclamado trabajo de estudio Fairyland Codex (2025) y una extensa gira intercontinental, Tropical Fuck Storm aterrizó en el vibrante distrito de Ridgewood, en Queens, para una serie de tres veladas cargadas de sudor, acoples y decibelios. El local TV Eye, conocido por su atmósfera subterránea y su acústica indómita, sirvió como el laboratorio ideal para que el cuarteto llevara sus canciones al límite de la desintegración estructural.
«Tocar en directo para nosotros es como una combustión espontánea; no buscamos la pulcritud digital ni la sincronización milimétrica, sino capturar el crujido, el peligro real de que las cosas se desmoronen en el escenario», comenta el vocalista y guitarrista Gareth Liddiard. «Estar tres noches seguidas en un antro como TV Eye nos permitió sudar el repertorio y llevarlo a un terreno mucho más salvaje, pesado y psicodélico de lo que jamás sonaría en una sala de grabación aséptica».
Como adelanto promocional del lanzamiento, la banda ha desvelado la toma en vivo de «Stepping on a Rake». En esta interpretación, la interacción entre las guitarras afiladas de Liddiard y Erica Dunn, repleta de modulaciones disonantes y capas de fuzz estridente, colisiona con el bajo elástico de Fiona Kitschin y la batería tribal y polirrítmica de Lauren Hammel, creando una marea sonora que devora al espectador.
De las cenizas de The Drones a la reinvención del art-punk
Desde su gestación en 2016 tras el parón indefinido de la histórica banda de culto The Drones, Tropical Fuck Storm se ha consolidado como una de las propuestas más singulares y respetadas de la vanguardia rock oceánica. Su capacidad para hibridar art-punk, noise rock, blues mutante y electrónica experimental los conecta con el espíritu de bandas hermanas de la escena de Melbourne como King Gizzard & The Lizard Wizard, con quienes comparten una ética de trabajo incansable y devoción por el formato físico.
El repertorio de Inflatable Graveyard Vol. 2 da continuidad a la primera entrega registrada en 2024 en el Lincoln Hall de Chicago, pero eleva la agresividad sonora con una selección de ocho cortes de alta intensidad:
- «Irukandji Syndrome»
- «Bloodsport»
- «Goon Show»
- «Stepping on a Rake»
- «Who’s My Eugene?»
- «Moscovium»
- «You Let My Tyres Down»
- «This Perfect Day» (versión del clásico de The Saints)
El cierre del álbum rinde tributo directo a las raíces del punk australiano con una abrasiva lectura de «This Perfect Day», el himno firmado por The Saints en 1977. La banda transforma el tema original en una tormenta de acoples sostenidos y coros desquiciados que rinde homenaje a la memoria del fallecido Chris Bailey.
La experiencia escénica y el paso de TFS por los escenarios españoles
El público español conoce bien la ferocidad escénica del cuarteto australiano tras sus memorables visitas a citas de referencia como el Azkena Rock Festival de Vitoria-Gasteiz y sus conciertos en salas de Madrid y Barcelona. Lejos de actuar como un mero recopilatorio de grandes éxitos, Inflatable Graveyard Vol. 2 funciona como un testimonio fidedigno de una banda en estado de gracia que entiende el directo como un territorio sin red donde la improvisación y la tensión eléctrica son las únicas leyes válidas.