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Francisca Valenzuela rompe moldes con ‘Maldita’ y confirma cinco conciertos en salas españolas para octubre

La cantautora chilena Francisca Valenzuela lanza 'Maldita', un visceral álbum sobre la maternidad y el posparto, y anuncia gira por salas en España.

La compositora Francisca Valenzuela en la portada de su álbum Maldita
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SANTIAGO DE CHILE / MADRID, 24 de agosto de 2026 — La compositora y cantante chilena Francisca Valenzuela ha publicado su séptimo álbum de estudio, titulado Maldita, a través de su propio sello discográfico Frantastic Records. La artista presentará este valiente trabajo en una gira otoñal que recorrerá salas emblemáticas de Barcelona, Sevilla, Palma de Mallorca, Madrid y Valencia el próximo mes de octubre.

En Portada

  • El álbum, coproducido junto al prestigioso músico chileno Francisco Victoria, desmitifica el posparto y el agotamiento de la maternidad.
  • La propuesta sonora entrelaza el piano acústico percusivo con atmósferas electrónicas oscuras, sintes analógicos y letras viscerales.
  • El tour español incluye paradas en Razzmatazz 3 (Barcelona), Sala X (Sevilla), Es Gremi (Palma), Sala UNI (Madrid) y Loco Club (Valencia).

Una catarsis lírica sin edulcorantes: la maternidad y la reconstrucción identitaria

Con doce composiciones inéditas gestadas en su estudio de Santiago de Chile, Maldita representa una de las obras más crudas, lúcidas y necesarias en la carrera de Francisca Valenzuela. Lejos de sucumbir a los relatos edulcorados que la cultura popular suele proyectar sobre la gestación y la crianza, la autora aborda con una franqueza desarmante las luces y sombras del posparto: el miedo paralizante, la fatiga extrema, la ira involuntaria y la dolorosa disolución temporal de la identidad personal.

«Quería escribir desde la trinchera del cansancio real, sin filtros de complacencia que escondan el vértigo absoluto de perderte a ti misma para volver a nacer en otro cuerpo y otra mente», confiesa Francisca Valenzuela al profundizar en la gestación de cortes como «Bugambilia», «Malacara», «SOS» o la desgarradora pieza homónima que da título al disco. La cantautora canaliza su vulnerabilidad convirtiéndola en un manifiesto político y humano sobre el peso invisibilizado de los cuidados en la sociedad contemporánea.

La coproducción artística con el productor e intérprete Francisco Victoria ha resultado determinante para moldear un espacio sonoro donde cada instrumento refleja esa tensión emocional. El piano, instrumento vertebral en la trayectoria de Valenzuela desde su celebrado debut Muérdete la Lengua (2007) y éxitos como Buen Soldado (2011), Tajo Abierto (2014) o La Fortaleza (2020), adopta aquí un carácter rítmico casi marcial, entrelazándose con sintetizadores oscuros, cajas de ritmo distorsionadas y capas vocales de textura cinematográfica.

Producción orgánica y sofisticación electrónica junto a Francisco Victoria

«Buscamos un sonido donde el piano acústico tuviera el peso de un instrumento de percusión y la electrónica subrayara la tensión interna y la claustrofobia de las noches en vela», explica Francisco Victoria respecto a la ingeniería de mezclas. El resultado es un pop de autor alternativo que bebe tanto del lirismo confesional de Fiona Apple, Tori Amos o PJ Harvey como de la vanguardia contemporánea de Caroline Polachek, St. Vincent o Lorde.

En pistas como «Bugambilia», el arreglo de cuerdas tensas y los sintetizadores de bajas frecuencias generan un contraste hipnótico con la melodía vocal, mientras que cortes como «Malacara» aceleran las pulsaciones a través de bajos con saturación analógica y estribillos afilados. La masterización resalta la dinámica orgánica de los instrumentos reales, evitando la sobrecompresión habitual del streaming para ofrecer un viaje sonoro denso y emocionalmente absorbente.

Análisis temático: de la vulnerabilidad de «SOS» a la liberación en escena

El núcleo emocional de Maldita se condensa en piezas de enorme carga dramática como «SOS», donde Valenzuela canta a corazón abierto sobre la sensación de ahogo ante las expectativas ajenas, y «Maldita», un tema que resignifica el insulto para transformarlo en un escudo de empoderamiento y afirmación personal. La instrumentación no actúa como mero adorno, sino como un elemento narrativo que amplifica el desgarro y la posterior redención de cada estrofa.

Esta honestidad interpretativa entronca con la vocación performática de la cantautora chilena, fundadora del festival feminista Ruidosa y reconocida en toda Iberoamérica como una de las artistas más carismáticas y magnéticas sobre el escenario, capaz de transitar del intimismo al piano solo a la euforia bailable de banda completa sin perder un ápice de credibilidad ni pegada acústica.

Cinco paradas estratégicas en el circuito de salas español

Para trasladar la intensidad escénica de Maldita al directo, Francisca Valenzuela ha diseñado una gira en recintos de aforo cuidado, donde la cercanía física y la acústica de sala permitan una conexión íntima con los espectadores. El recorrido por la península ibérica y las islas comenzará el 18 de octubre en la sala Razzmatazz 3 de Barcelona, una plaza que siempre ha acogido con entusiasmo las visitas de la artista.

El itinerario continuará el 22 de octubre en la Sala X de Sevilla, templo del circuito independiente andaluz, antes de cruzar el Mediterráneo el 24 de octubre para actuar en el emblemático centro cultural y musical Es Gremi de Palma de Mallorca. La recta final de la gira se vivirá el 25 de octubre en la Sala UNI de Madrid y culminará el 26 de octubre en el histórico Loco Club de Valencia.

Las entradas para todas las fechas ya se encuentran a la venta a través de los canales oficiales de distribución. Con esta gira y un disco tan valiente como Maldita, Francisca Valenzuela reafirma su condición de referente indispensable del pop-rock latinoamericano contemporáneo, dispuesta a conquistar de nuevo los escenarios españoles con un espectáculo teatral, honesto y cargado de electricidad.